La historia de Sheleme

Domingo, 13 de julio

Están sentadas una al lado de la otra en un colchón azul del centro de cuidados intensivos de MSF en Kuyera, en el sur de Etiopía. Sheleme y Kutuba son dos hermanas gemelas. Las dos niñas de cuatro años visten vestidos de flores idénticos. Las dos acaban de ingresar en el centro porque sufren de desnutrición severa y necesitan cuidados urgentes.
Karen, la médico de MSF, examina las niñas. Enseguida, algo salta a la vista. Sheleme, la mirada triste, tiene los pies, las piernas y la cara hinchados por edemas. Padece kwashiorkor, una hinchazón debajo de la piel que indica una forma de desnutrición severa. Kutuba, en cambio, no presenta complicaciones médicas, su estado parece menos grave. Pero tiene esa mirada, como perdida, que suelen tener los niños que sufren de desnutrición severa.
© MSF
Sheleme con Subo, su madre
Subo, la madre, explica que este año la vida se ha vuelto demasiado dura. "Se han parado las lluvias. La cosecha de maíz y fríjoles ha sido mala. Las vacas no han dado leche". Imposible para ella y su marido agricultor de alimentar a las cuatro hijas y el hijo.
Son las cuatro de la tarde. A las seis, tomarán su primera ración de F75. Se trata de una leche terapéutica ligera que se da a los niños de la « Fase 1 », la unidad en la que se encuentran los niños al principio del tratamiento.
Ahora Sheleme va a tener que encontrar otra vez el apetito. Tendrán que desaparecer estos edemas que la desfiguran y le duelen. Poco a poco.


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