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Chagas: la lucha contra una enfermedad silenciosa en Colombia

18.05.2010
© Mads Nissen

En Colombia, Arauca es una de las zonas más afectadas por la enfermedad de Chagas, endémica en la mayoría de países latinoamericanos y provocada por el parásito Tripanosoma cruz. El Chagas puede transmitirse por transfusiones de sangre, de madres a hijos, a través de transplantes de órganos o por la ingesta de alimentos contaminados. Los síntomas pueden pasar desapercibidos durante muchos años. Si no se trata puede traer problemas de salud graves como complicaciones de corazón o intestino o incluso la muerte.

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A finales de 2009, MSF integró el tamizaje y tratamiento de Chagas en los servicios primarios de salud a través de sus clínicas móviles en Arauca, zona afectada por el conflicto en la frontera con Venezuela. Es la primera vez que MSF trata el Chagas en una zona de conflicto. "Es un gran reto porque el tratamiento requiere un seguimiento continuo durante dos meses, y siempre nos preocupa no poder llegar a la comunidad por restricciones de seguridad", afirma Patrick Swartenbroekx, coordinador del proyecto de MSF en Tame.

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La primera población que MSF tamizó fue Genareros, la comunidad indígena donde Angela (a la izquierda) vive con sus siete hijos. Dos de ellos, Yosney y Maryeli, acabaron el tratamiento en abril, pero dentro de un año tendrán que hacer otra prueba para confirmar que ya no tienen la enfermedad. Sin embargo, se ha descubierto que dos de sus hermanos padecen el Chagas. De las 97 muestras de sangre extraídas de niños entre 9 meses y 18 años, 11 dieron positivo.

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El equipo de MSF en Arauca ha recogido 1.617 muestras de sangre en 10 comunidades y se han procesado 514 en el laboratorio. Una de cada 28 personas dio positivo. A los pacientes confirmados se les hace un chequeo médico antes de empezar el tratamiento, que dura dos meses. El seguimiento es crucial: es importante que los promotores de la salud visiten a los pacientes y a sus familias e insistan en que el Chagas es una enfermedad silenciosa y mortal, por lo que es importante continuar el tratamiento porque los efectos secundarios desaparecerán al final del mismo.

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La reinfección es una preocupación, dado que el insecto que transmite el Chagas habita en las casas de barro y paja en las que vive la comunidad. Por ello, MSF está presionando a las autoridades de la salud en Arauca para que hagan fumigaciones regulares de insecticida, una medida de control esencial para reducir la transmisión de la enfermedad. De lo contrario, los 60 días de tratamiento, la sensibilización, los efectos secundarios y las visitas a la comunidad no tendrán ningún valor.