Cada año, la población de Níger se ve afectada por una crisis nutricional que alcanza su pico entre mayo y septiembre, pero la magnitud de la crisis en 2010 resulta particularmente preocupante.
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Crisis nutricional en Níger
Guidan Roumdji, región de Maradi, Níger, agosto de 2010. Las mujeres y los niños se reúnen en uno de los pueblos en los que MSF está distribuyendo alimentos suplementarios preparados.
Más de 77.000 niños con desnutrición severa han sido tratados en lo que va de año en los 69 centros nutricionales apoyados por Médicos Sin Fronteras (MSF) y su contrapartes FORSANI (Forum Santé Niger) y BEFEN/ALIMA (Bien-être de la Femme et de l’Enfant au Niger).
Además de proporcionar tratamiento a los niños con desnutrición severa, MSF está distribuyendo alimentos suplementarios preparados a más de 143.000 niños; una medida que se considera crucial para hacer frente a crisis nutricionales recurrentes como las que se dan en Níger.
Estos productos, que los equipos llevan distribuyendo desde el pasado mes de julio, contienen leche, minerales y vitaminas y están adaptados a las necesidades de niños en la primera infancia.
“Prevenir es encontrar la mejor forma de impedir que los niños contraigan desnutrición severa año tras año, disminuyendo la carga financiera, médica y logística creada por el tratamiento de tantos niños enfermos”, explica la Dra. Susan Shepherd, Coordinadora del grupo de trabajo sobre nutrición de MSF.
