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Tratamiento de la tuberculosis resistente en Armenia

22.03.2010
© Bruno de Cock / MSF

Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Armenia tiene uno de los índices de tuberculosis resistente (DR-TB, por sus siglas en inglés) más altos del mundo. Desde 2004, MSF supervisa el único programa de la antigua Unión Soviética que trata la enfermedad.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. En colaboración con el Ministerio de Salud, MSF ofrece tratamiento gratuito para los pacientes de DR TB y ha tratado a 320 personas desde el inicio del programa.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. En Armenia la TB se considera una enfermedad que sólo afecta a poblaciones vulnerables. Sin embargo, se está extendiendo en otras comunidades. Actualmente,  el programa supervisado por MSF trata tanto a profesores y escritores como a antiguos reclusos.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. La TB se ha extendido ampliamente en Armenia y otros países de la región desde la caída de la Unión Soviética. La DR-TB se da cuando los pacientes no siguen el curso de tratamiento completo para combatirla. Una persona también puede contraer esta forma de la enfermedad por contagio de otra persona con DR-TB.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Una vez diagnosticados con DR-TB, los pacientes son atendidos en el centro nacional de tratamiento de TB, donde permanecen hasta que ya no pueden infectar a otras personas, normalmente unos dos meses. El tratamiento que sigue fuera del centro puede durar entre seis meses y dos años, a veces incluso más.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. MSF supervisa el tratamiento de los pacientes de DR-TB en una sala de 90 camas del centro nacional de TB, a las afueras de la capital Yerevan.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Un técnico de laboratorio examina muestras de esputos en el laboratorio nacional donde se hacen las pruebas de TB y que gestiona MSF.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. En el laboratorio nacional se hacen pruebas para saber a qué medicamentos son sensibles las cepas de TB y poder dar el tratamiento adecuado. Los resultados suelen tardar unas tres semanas.

© Barbara Sigge / MSF

Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Un director de laboratorio de MSF enseña una muestra de TB resistente a medicamentos.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Gagic Safarian recibe tratamiento en la sala de DR-TB supervisada por MSF. “Es difícil tomarse las pastillas una a una, así que me las tomo todas de una vez”, afirma Gagic.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Las inyecciones, pastillas y polvos que los enfermos de DR-TB deben tomar son antibióticos con un alto nivel de toxicidad. El más reciente se desarrolló hace 40 años. La mayoría de pacientes sufren efectos secundarios que pueden causar más malestar que la enfermedad.

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Centro nacional de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. El Dr. Shahidul Islam, médico de MSF, examina a un paciente en la sala de DR-TB del centro nacional de las afueras de Yerervan.

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Centro nacional  de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. El Dr. Shahidul Islam examina a un paciente en la sala de DR-TB del centro nacional. Muchos pacientes son incapaces de completar el duro curso de tratamiento.

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Centro nacional  de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Las enfermeras preparan las dosis de medicación diaria y supervisan a los pacientes mientras se la toman para asegurarse de que ingieren todas las medicinas.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Los pacientes de DR-TB deben tomar un montón de medicamentos seis días a la semana. La interrupción del tratamiento puede provocar más resistencias a otros medicamentos.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Para combatir los efectos secundarios, el personal médico puede prescribir más medicinas,  pero la adherencia al tratamiento es difícil para todos los pacientes. De la cohorte de pacientes admitidos en 2007, el 21% fue incapaz de completar el tratamiento.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Los efectos secundarios de los medicamentos varían en intensidad y a menudo empeoran cuanto más tiempo dura el tratamiento, particularmente cuando hay otros problemas anteriores.

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Centro nacional  de TB, Abovian, Armenia – febrero 2010. Los pacientes reciben la medicación gratis, pero cuesta miles de dólares por tratamiento. MSF compra las medicinas más baratas con ayuda del Comité Luz Verde, una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Tras el tratamiento en el centro nacional de TB, los pacientes que ya no son contagiosos vuelven a casa y acuden diariamente a una de las cinco policlínicas de Yerevan para tomarse la medicación bajo supervisión médica.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Una enfermera de MSF inspecciona la ventilación en una policlínica de Yerevan.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. Un médico de MSF, el Dr Shahidul Islam, discute un caso en un despacho de una de las  policlínicas de Yerevan.

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Policlínica, Yerevan, Armenia – febrero 2010. El Dr. Shahidul Islam habla con un paciente fuera de la policlínica. El paciente dejó el hospital y el doctor trata de persuadirlo para que vuelva al centro nacional de TB  para continuar el tratamiento.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. La enfermera de MSF, Adriana Palomares, habla con una paciente en su casa. Si los pacientes no pueden ir a tomar su medicación a una de las cinco policlínicas de Yerevan, el personal de MSF se la lleva a casa.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. Un paciente se prepara para tomarse la medicación en casa. No puede ir la policlínica porque necesita oxígeno todo el día.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. Un equipo de MSF visita la casa de un paciente en la capital de Armenia. Además de atención médica,  MSF ofrece asistencia social y psicológica para que los pacientes acaben el tratamiento completo.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. Un paciente con DR-TB, Vazgen Hakobyan, explica que el estigma hacia los enfermos de TB es fuerte en Armenia: la gente tiene miedo incluso cuando los pacientes ya no son contagiosos. “En Armenia, la gente prefiere socializar con alguien que tiene el VIH antes que con personas que tienen TB”, dice Vazgen.

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Yerevan, Armenia – febrero 2010. A Vazgen Hakobyan aún le queda un año y cuatro meses antes de completar su tratamiento. Ha tenido TB desde 1998 y entró en el programa de DR-TB el año pasado. “Paso mis días en el sofá viendo la tele y en la policlínica. Sigo el tratamiento por mis nietos”, afirma.