Mapa de las actuales actividades de emergencia en la región del delta del Irrawaddy, en Myanmar. <br>La mayor parte del personal MSF fue mobilizado de otros proyectos que ya estaban trabajando en el país cuando pasó el ciclón Nargis, el 3 de mayo de 2008. MSF trabaja en Myanmar desde 1992, con personal internacional y birmano.
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Víctimas del Nargis: Myanmar tras el ciclón
Víctimas del Nargis: Myanmar tras el ciclón
Los habitantes del pueblo muestran un cartel pidiendo ayuda en una carretera cerca de Kundangon, el 11 de mayo de 2008. Aunque consigan encontrar comida y cobijo, el millón y medio de supervivientes que lo han perdido todo se enfrentan a un gran riesgo por heridas infectadas, diarrea crónica y malaria, o fiebre dengue.
Los equipos de MSF distribuyen comida y materiales de ayuda a la población desplazada.
Los equipos de MSF distribuyen comida y materiales de ayuda a la población desplazada.
Arroz donado por el monasterio local se reparte a los habitantes de Bahagyi, cerca de Kundangon, el 11 de mayo de 2008. Aunque consigan encontrar comida y cobijo, el millón y medio de supervivientes que lo han perdido todo se enfrentan a un gran riesgo por heridas infectadas, diarrea crónica y malaria, o fiebre dengue.
Carga de la ayuda destinada a Myanmar en un avión fletado por MSF en Burdeos, Francia, el viernes 9 de mayo de 2008.
El primer envío de ayuda de MSF, destinado a Myanmar, en el avión fletado por MSF, el 9 de mayo de 2008.
Una mujer enferma de malaria. En la situación de abandono en la que se encuentra la población, la primera causa de mortalidad es la malaria, una afección agravada por las condiciones de vida en el monte.
Gente haciendo cola para recibir agua en un pueblo afectado por el ciclón Nargis, cerca de Yangon, la capital birmana, el 11 de mayo de 2008.
Dos personas trabajando para quitar un arbol dañado por el ciclón Nargis en la capital de Myanmar, Yangon, el 11 de mayo de 2008. Los desesperados supervivientes del ciclón salieron de la zona del delta del Irrawaddy el domingo buscando comida, agua y medicinas, y los trabajadores humanitarios cuentan que miles de ellos morirán si los suministros de emergencia no llegan pronto.
Trabajadores humanitarios de MSF evaluando las condiciones médicas de la población desplazada.
Un chico joven se sienta sobre los restos de una casa cerca de Kyauktan, el 11 de mayo de 2008. Aunque consigan encontrar comida y cobijo, el millón y medio de supervivientes que lo han perdido todo se enfrentan a un gran riesgo por heridas infectadas, diarrea crónica y malaria, o fiebre dengue.
