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Kala Azar - Leishmaniasis en el sur de Sudán

18.01.2011

El sur de Sudán lucha contra el mayor brote de kala azar en ocho años. Para MSF la gravedad de este brote es un síntoma más de la crisis médico-humanitaria que se cierne sobre la región, caracterizada por una absoluta falta de acceso a la atención sanitaria, desnutrición crónica y brotes regulares de enfermedades prevenibles. Además, la inseguridad derivada de la violencia provoca desplazamientos de población y pone en riesgo la vida de miles de personas.

El kala azar o leishmaniasis visceral es una enfermedad tropical que es endémica en el sur de Sudán. Causada por un parásito que transmite la mosca de arena, los síntomas incluyen agrandamiento del bazo, fiebre, anemia, pérdida de peso y debilitamiento general. La enfermedad prolifera en zonas inestables, remotas y pobres donde la atención sanitaria es extremadamente limitada.

 

© MSF

Thinjin Wal con sus tres hijos, contagiados de Kala Azar. MSF responde a un brote de esta enfermedad olvidada en Malakal, estado del Alto Nilo, en Sur Sudán.

© MSF

Jane Boggini examinando un paciente. Jane lidera el equipo médico de MSF que responde a la emergencia por el brote de kala azar en Malakal.

© MSF

Moses Chol Maper nació en el estado de Lagos, Sur Sudán, y es el coordinador de la respuesta de MSF a la emergencia de kala azar desde principios de septiembre de 2010. Moses ha trabajado con la organización desde 1998.

© MSF

Una joven con kala azar recibe ayuda de un familiar. La paciente está en una de las peores fases de la enfermedad, se encuentra débil y su estado es seguido de cerca por el personal médico, pero se recupera poco a poco gracias a una transfusión. 123 pacientes fueron tratados por MSF en el hospital universitario de Malakal el mismo día en que fue tomada esta foto.

© MSF

Una de las enfermeras aplica una inyección a un joven paciente con kala azar.

© MSF

Un niño con kala azar es examinado por un médico de MSF.

© MSF

David, de 22 años, reposa sobre una cama metálica del hospital universitario de Malakal, al que MSF brinda su apoyo. David está muy delgado y apenas puede hablar; no puede sentarse o alimentarse por sí mismo. Peter, su hermano, se sienta a su lado en una silla y dice mientras le mira: “él era fuerte y sano, pero de repente empezó a tener fiebre y dolor de estómago. Fue entonces cuando vinimos”. El día anterior a que la foto fuera tomada, David recibió una transfusión que le salvó la vida.

© Cédric Gerbehaye / Magnum Foundation Emergency Fund / VU'

Vista de Malakal, ciudad ubicada en el estado del Alto Nilo, epicentro del brote de kala azar en Sur Sudán. Allí, MSF lleva a cabo un proyecto para tratar el creciente número de personas infectadas con la enfermedad. Hasta el final de noviembre de 2010 MSF había tratado 2.086 pacientes a lo largo de Sur Sudán, ocho veces más que durante el mismo período del año anterior.