MULTIMEDIA

FOTO GALERÍA

Las historias humanas detrás del conflicto en el Congo

07.06.2012
© Emily C. Lynch

El recrudecimiento del conflicto en Kivu Norte y Sur (Congo) está afectando a una población ya vulnerable. Desde abril, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha atendido a más de 200 heridos a causa de los combates entre grupos armados en el este del país.

© Emily C. Lynch

Las víctimas civiles y militares siguen aumentando. Pero los desplazamientos masivos, el difícil acceso a los alimentos y la atención médica y el incremento general de la violencia son el principal problema de la población.

© Emily C. Lynch

La población de Minova y Kalungu, en Kivu Sur, ha aumentado desde principios de abril, cuando miles de familias desplazadas empezaron a llegar a sus aldeas. “Esto pasa cada año desde la década de los 90 -dice el presidente de un comité gubernamental local- pero este año es mucho peor”.

© Emily C. Lynch

En Minova y Kalungu se hallan miles de familias que han huido de la violencia. MSF está dando apoyo a dos centros de salud y lleva a cabo actividades nutricionales y de agua y saneamiento en un campo provisional de desplazados.

© Emily C. Lynch

A finales de mayo, MSF habló con las familias que han huido de los ataques en 21 aldeas de la zona de Ziralo (Kivu Sur) y Masisi, Walikale y Ufamando (Kivu Norte). Los entrevistados dijeron haber sido atacados por diferentes grupos armados.

© Emily C. Lynch

Todos los niños de esta madre, de 43 años, están desaparecidos tras un ataque a cargo de un grupo armado contra su aldea en Kivu Norte. “Cuando quemaban las casas y te veían huir, te cogían y te metían otra vez en las casas en fuego. Los que se quedaban detrás morían abrasados”, explica.

© Emily C. Lynch

Esta mujer perdió a sus padres, que sufrieron el ataque de un grupo armado en una aldea de Kivu Norte. Su padre fue tiroteado y su madre fue asesinada con un machete. “La guerra empezó en la aldea de más abajo y la gente huyó hacia la nuestra. Cuando vimos que estaban matando gente y quemando casas, nos vimos obligados a huir”, cuenta.

© Emily C. Lynch

Esta madre de cinco niños y 38 años aún tiene esperanza. “Si hay paz, podremos volver a tener cosas que vender, comida… una vida normal”. Ella se encontraba en un mercado cuando escuchó disparos a su alrededor. Cogió a sus hijos y huyó a otro pueblo, pero les dijeron que no era seguro.

© Emily C. Lynch

Al final esta mujer llegó al campo de desplazados de Minova, donde MSF ha construido letrinas y una bomba de agua y ofrece atención sanitaria en un centro cercano.

© Emily C. Lynch

Esta pareja huyó de su aldea en Kivu Norte después de un ataque de un grupo armado. Dos de sus cinco hijos desaparecieron. “No sabemos por qué vinimos aquí. Estamos en guerra y no sabemos adónde ir. Hay guerra por todos lados y todo el mundo ha huido”, dice el marido.

© Emily C. Lynch

MSF también intervino en Kalungu, cerca de Minova, para asistir a la población. Esta mujer, de 35 años, huyó de su aldea y cuando se dio la vuelta desde una colina cercana pudo ver cómo ardía durante un ataque de un grupo armado. “Mi hijo mayor estaba enfermo así que lo tuvimos que dejar en la casa cuando escapamos. Hasta ahora no sabemos lo que le pasó, si fue asesinado o murió abrasado en la casa…”.

© Emily C. Lynch

Esta madre de seis niños huyó de una zona de conflicto y fue acogida por una familia en Kalungu. “Vimos familias de otras aldeas que huían hacia nosotros. Allí las casas habían sido calcinadas, la gente asesinada y las mujeres violadas”.

© Emily C. Lynch

Las familias de acogida están desempeñando un papel muy importante en la ayuda a la población desplazada. Esta familia, de Kalungu, tiene diez miembros, entre ellos ocho menores…

© Emily C. Lynch

Pero ahora son 43 en el hogar, tras la llegada de cuatro familias.

© Emily C. Lynch

“Huí con mi marido y mis niños. Mi marido se quedó en una aldea por el camino pero yo no me sentí segura y quería seguir. Estaba temblando. Tenía demasiado miedo”. Ahora esta mujer congoleña, de 30 años, está en Kalungu con una familia que la acogió.