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12.03.2012

El sarampión afecta de forma descontrolada partes del sur de Somalia

La enfermedad es muy contagiosa y los niños no vacunados corren un gran riesgo, en especial si están desnutridos. A causa de la guerra en el sur de Somalia, la desnutrición es generalizada, la cobertura vacunal es baja y el acceso a servicios de salud es muy limitado, factores todos ellos que fomentan la propagación y la gravedad del sarampión.

Niña de 6 años con desnutrición y sarampión. Galkayo, agosto de 2011© Sven Torfinn

En algunos programas de Médicos Sin Fronteras (MSF), los casos de sarampión se han disparado en los últimos días y semanas, muchos de ellos en su forma más severa. "En las últimas semanas hemos diagnosticado y tratado a más de 300 pacientes con sarampión, principalmente niños, en las ciudades de Haramka y Marere, en el valle del Bajo Juba", explica Silvia Colona, coordinadora de proyectos de MSF en el sur de Somalia. "También abrimos una unidad de tratamiento de sarampión en la ciudad de Kismayo la semana pasada, que se llenó de inmediato con niños gravemente enfermos".

Si no se trata, el sarampión suele ser mortal, especialmente en los niños más pequeños, pero la mayoría sobreviven con la atención médica adecuada. "Sabía que era sarampión", cuenta una madre que llevó a su hijo a la unidad de MSF en Kismayo, "pero no sabía a dónde acudir hasta que mis familiares me informaron de este centro de tratamiento".

Probablemente, el desconocimiento y la inseguridad impiden a muchas otras personas acceder el tratamiento que necesitan. "Tememos que esto es solo la punta del iceberg”, añade Colona, "y que pueda haber muchas más personas con sarampión sin acceso a nuestros servicios".

El sarampión es fácil y barato de prevenir mediante vacunación, pero la cobertura vacunal es muy baja en gran parte de Somalia. Las dificultades logísticas y de seguridad no son las únicas razones de ello. MSF sigue esperando el permiso de las autoridades en varios lugares del país para lanzar campañas de vacunación de sarampión. Si se concede el permiso, la vacunación será una importante prioridad para MSF y se estarán evitando muchas muertes innecesarias.



MSF sigue prestando asistencia médica y humanitaria a los somalíes dentro y fuera de Somalia. En el periodo de mayo a diciembre de 2011, MSF trató a más de 95.000 personas con desnutrición y a más de 6.000 con sarampión. Asimismo la organización vacunó a casi 235.000 niños de sarampión en áreas donde está permitido y en campos de refugiados en Kenia y Etiopía. En sus distintas estructuras de salud, MSF realizó casi 540.000 consultas médicas.

Desgraciadamente, el asesinato de dos miembros del personal de MSF a finales del año pasado en Mogadiscio ha obligado a reducir las actividades en esa ciudad. Además, otras dos trabajadoras de MSF fueron secuestradas en los campos de refugiados de Dadaab (norte de Kenia) en octubre y todavía no han sido liberadas. Las actividades en estos campos también se han reducido como consecuencia. MSF apela a todos los somalíes –diáspora, líderes comunitarios y especialmente las autoridades que controlan las zonas de Somalia donde se encuentran retenidas nuestras compañeras– a que hagan cuanto esté en sus manos para facilitar su puesta en libertad.