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En el sur de Líbano, el último puente sobre el río Litani, el paso de Qasmiyeh, fue destrozado por un bombardeo aéreo, haciendo imposible alcanzar el sur en camión. El lunes 7 de agosto, un convoy de MSF formado por tres camiones que transportaban ayuda médica y combustible se quedó atascado en la orilla Norte y cuatro toneladas de material de ayuda tuvieron que ser trasladadas a mano de un extremo a otro del río y cargadas de nuevo en vehículos al alcanzar la orilla Sur.
Cerca de la frontera con Israel MSF ha facilitado medicamentos al personal médico de Bent Jbail y Aaitaroun y ha realizado consultas en Tebnine, el centro de tránsito para la gente que está intentando huir de la región.
En Tiro MSF da asistencia ambulatoria en el Hospital Bashour (aproximadamente, se realizan 100 consultas por día). Los equipos móviles salen dos días a la semana para proporcionar atención sanitaria a los desplazados que viven en centros colectivos en la ciudad. El personal de MSF ha distribuido leche en polvo para bebés, kits de higiene y otro material de ayuda a 600 familias. También se han donado medicamentos para enfermedades crónicas en nueve pueblos de los alrededores de Tiro.
En Sidón, se han registrado 24.000 desplazados viviendo en centros colectivos y se estima que hay 70.000 más viviendo en casas particulares (aunque el número ha incrementado significativamente desde que se completó el registro). En Sidón está funcionando una clínica desde el 31 de julio. El 4 de agosto, MSF empezó también a trabajar con clínicas móviles para atender a la población que viven en cuatro de estos centros colectivos. Alrededor de 1.500 familias han recibido kits de higiene, kits de cocina así como leche en polvo para bebés.
Más hacia el Este, MSF ha distribuido material básico de ayuda a 8.700 desplazados en la región de Jezzine, donde se han registrado aproximadamente 20.000 desplazados. MSF apoya a los hospitales en las ciudades de Jezzine, Nabatiye y Jobb Jannine cuando hay ruptura de stock de medicamentos.
En la ciudad de Sibline, justo al noreste de Sidón, hay un hospital nuevo bien equipado, pero por falta de personal médico todavía no está operativo. MSF está preparando 10 de las 40 camas de las que dispone el hospital para poder asistir quirúrgicamente si es necesario.
La situación de los 250.000 desplazados que se estima que hay en la región de Aleey (montaña de Chouf) se está deteriorando. Todos los edificios públicos están ocupados por desplazados y cada día llegan más personas que se ven obligadas a refugiarse en edificios en construcción o ruinosos por las pasadas guerras. En las aldeas de Shia, particularmente al suroeste de Aleey (El Qmatiye, Kaifoun y Souq el Gharb) hay grandes concentraciones de refugios de desplazados. MSF ha distribuido material básico de ayuda a 1.280 familias desplazadas y apoya los dispensarios locales en El Qmatiye y Kaifoun con medicamentos para enfermedades crónicas.
En Beirut las condiciones de vida de los 120.000 desplazados internos que se han registrado en 200 escuelas y edificios públicos, también se están deteriorando rápidamente. Con muy poco espacio libre, los nuevos desplazados que llegan a la capital están empezando a ocupar los parques. MSF trabaja con dos clínicas móviles de la organización y apoyando otras dos clínicas móviles que gestionan ONG locales. MSF garantiza la provisión de medicamentos, incluidas las medicinas para enfermedades crónicas y ofrece asistencia médica. De todas las consultas realizadas, entre el 20 y el 30% están relacionadas con problemas de salud mental. El suministro de agua potable también es una prioridad. MSF ha empezado a distribuir agua con camiones y instalar reservas.
Se estima que aproximadamente 200.000 refugiados libaneses han cruzado la frontera hacia la vecina Siria, donde muchos de ellos han encontrado refugio con familiares o amigos. Aproximadamente, 30.000 han tenido que buscar refugio en escuelas y edificios públicos. MSF ha enviado un cargamento por avión con material médico y otro material de ayuda el 2 de agosto, con el que los equipos empiezan a responder a las necesidades de 8.500 refugiados en Damasco, Tartos y Homs. Los equipos pretender ampliar la ayuda hasta que llegue a todos los refugiados que están viviendo en edificios públicos.
En total, se estima que 25.000 desplazados en Líbano y 8.500 refugiados en Siria están recibido material básico de ayuda como utensilios para cocina, colchones, mantas, y kits de higiene (jabón, maquinilla de afeitar, cepillos de dientes, etc.). Los equipos de MSF también están mejorando las instalaciones de agua y saneamiento en los lugares donde se están concentrando los desplazados.
MSF quiere subrayar que a pesar de las dificultades el personal médico libanés continúa respondiendo a la mayoría de las necesidades médicas, que se están incrementando por la falta de medicamentos, sobre todo para enfermedades crónicas. MSF ha donado material para 5.000 tratamientos de diálisis. Los equipos de MSF están trabajando con los médicos libaneses para poner en marcha clínicas móviles para responder a las crecientes necesidades médicas de las personas desplazadas.
A día de hoy el material de ayuda continúa llegando desde Europa a los países limítrofes donde MSF ha instalado bases logísticas. Hasta el momento, 175 toneladas han llegado a Beirut, desde donde se han enviado a las zonas donde están trabajando los equipos de MSF. Otras 100 toneladas están en Chipre a la espera de ser trasladadas. Este cargamento está compuesto principalmente por material de ayuda básico (kits de higiene, utensilios para cocinar, tiendas y mantas, colchones) material médico (tratamiento para diálisis, medicamentos, kits de cirugía, etc.) y material logístico (equipamientos para saneamiento, coches, etc.).
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