República Democrática del Congo
Motivo de intervención: Conflicto armado. Enfermedad endémica/epidémica. Violencia social/Exclusión de la atención sanitaria Personal en el terreno: 2.386 Ver mapa más grande Las emergencias por desnutrición, epidemias o violencia se siguen sucediendo en la República Democrática del Congo (RDC). En muchas regiones, especialmente en Kivu Norte y Sur, los combates obligan a la población a desplazarse. Muchas zonas están aisladas y sin infraestructuras sanitarias que funcionen, lo que se refleja en unos indicadores de salud catastróficos.
Atención a las víctimas de la violencia
Desde agosto de 2007, los intensos combates entre grupos armados en la región oriental de los Kivus obligaron a miles de personas a abandonar sus hogares. Algunas buscaron refugio en campos de desplazados de Goma, la capital regional. MSF reforzó proyectos ya existentes y abrió otros nuevos para cubrir las enormes necesidades, pero en muchos lugares los combates y la inseguridad obligaron a suspender temporalmente las actividades.
En Kivu Norte, MSF abrió a finales de agosto un proyecto en Masisi, unos 80 kilómetros al oeste de Goma. Ante la violencia y los continuos desplazamientos, un equipo empezó a trabajar en el hospital y en el centro de salud de Masisi, centrándose en cirugía de emergencia y atención nutricional. La capacidad del hospital se amplió de 72 a 170 camas. En octubre, los ingresos en el hospital de Rutshuru, donde MSF trabaja desde 2005, aumentaron en un 50%. El equipo añadió tiendas de campaña para aumentar su capacidad, empleó a más personal y reforzó la farmacia. Ese mes se realizaron 330 intervenciones quirúrgicas, en contraste con la media de 220 mensuales desde enero.
Los repetidos desplazamientos, la falta de transporte y la inseguridad constante hicieron de las clínicas móviles parte esencial del trabajo de MSF. Cuando la seguridad lo permite, los equipos visitan numerosos puntos en los distritos de Masisi y Rutshuru. En diciembre, se hicieron 3.299 consultas en las áreas sanitarias de Kitchanga, Kilolirwe y Mweso.
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Los repetidos desplazamientos, la falta de transporte y la inseguridad constante hicieron de las clínicas móviles parte esencial del trabajo de MSF.
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Un elemento clave del trabajo de MSF ha venido siendo la atención a víctimas de la violencia sexual. Entre enero y septiembre, los equipos trataron a unas 3.000 personas afectadas en Kivu Norte y Sur. Este tipo de atención médica no sólo es urgente en las zonas de conflicto activo. En Bunia, donde MSF da apoyo al Hospital Bon Marché, se siguen atendiendo a unas 150 víctimas de violencia sexual al mes. En 2007, MSF realizó más de 25.000 consultas en este hospital.
Desde 2003, las autoridades han expulsado repetidamente a inmigrantes congoleños que trabajan en la provincia angoleña de Lunda Norte. Según la ONU, en 2007 al menos 44.000 fueron deportados a RDC. En octubre, MSF montó un centro de salud en Kamako, cerca de la frontera angoleña. De noviembre de 2007 a enero de 2008, el centro ofreció atención médica y psicológica a estos inmigrantes, muchos de ellos, mujeres que habían sido forzadas por soldados angoleños. MSF trató a unas 200 víctimas de la violencia sexual y prestó atención primaria a más de 900 mujeres y niños en el centro de Kamako y en clínicas móviles. Asimismo se recogieron 100 testimonios de violaciones colectivas y abusos físicos por parte de los militares. Respuesta a brotes epidémicos
La retirada de las agencias humanitarias ha dejado abandonadas amplias zonas del país y la capacidad del nuevo Gobierno es extremadamente limitada. Las pocas estructuras sanitarias no funcionan o no son accesibles para una mayoría de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza.
En la provincia de Ituri, MSF respondió en mayo a una emergencia por shigelosis en Pimbo y, en junio, a una epidemia de cólera en Laudjo. En mayo se abrió un proyecto para tratar la enfermedad del sueño en el distrito sanitario de Doruma, donde esta enfermedad olvidada es endémica. En menos de tres meses, MSF había examinado a unas 10.000 personas y tratado a más de 450.
 |  | © Carl de Keyzer / Magnum | |  |
En agosto, la llegada de otros 45.000 desplazados a los campos de las afueras de Goma, ya de por sí atestados y con un saneamiento deficiente, desembocó en una epidemia de cólera. En septiembre, MSF abrió un centro de tratamiento de cólera (CTC) entre los cuatro campos más grandes. Los equipos dieron apoyo a otro CTC en el hospital de Goma y a los de cuatro clínicas en Goma y las ciudades vecinas de Saké y Kiroche. A finales de noviembre, se habían tratado más de 1.500 personas, con sólo seis muertes. En los últimos dos meses de 2007, MSF respondió a otro brote de cólera en Rutshuru y trató a 1.600 personas.
El 10 de septiembre se declaró un brote de Ébola, una fiebre hemorrágica letal, en Kampungu, provincia de Kasai Occidental. A los pocos días, un equipo de emergencia se encontraba en la zona atendiendo a los afectados. En dos meses, 46 posibles portadores de la enfermedad fueron ingresados. El personal médico hizo búsqueda activa de casos e intentó localizar a todo aquel que hubiera estado en contacto con los pacientes. Proyectos en marcha
Además de reforzar y ampliar sus actividades médicas en los Kivus, otros proyectos de MSF siguen prestando atención de VIH/sida en Kinshasa y Kivu Sur, atención primaria y secundaria en las provincias de Katanga y Maniema, y tratamiento de infecciones de transmisión sexual en Kisangani. En algunas áreas de Katanga, Kivu Sur y Dungu, en la provincia Oriental, la situación se ha estabilizado y MSF ha podido traspasar actividades al Ministerio de Salud y a otras contrapartes.
MSF trabaja en la República Democrática del Congo desde 1987.
(Fuente: MSF Memoria Internacional 2007)
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