Somalia
Motivo de la intervención: Conflicto armado. Enfermedad endémica/epidémica. Violencia social/Exclusión de la atención sanitaria Personal en el terreno: 1.061 Ver mapa más grande En 2007 se intensificaron los combates entre el Gobierno Federal de Transición, grupos vinculados a la Unión de Tribunales Islámicos y otras facciones armadas, especialmente en Mogadiscio, la capital. Miles de personas huyeron de la ciudad, aumentando aún más las necesidades médicas en un país con un sistema de salud debilitado.
Paliar el sufrimiento
Miles de desplazados de Mogadiscio se encontraron sin refugio, comida, agua o atención médica. En abril, MSF inició una respuesta de emergencia en Afgooye, una ciudad a unos 30 kilómetros al oeste de la capital en la que muchas personas habían buscado refugio. Los equipos de MSF se centraron en las necesidades más inmediatas, suministrar medicamentos a las pocas estructuras de salud existentes, como la clínica de Hawa Abdi, y distribuir artículos como lonas de plástico y bidones. En varias localidades donde se registraron casos de cólera, los equipos suministraron agua potable en camiones cisterna.
Durante todo el año siguieron llegando personas de Mogadiscio y las necesidades aumentaban a diario. La gran mayoría de las 1.700 consultas médicas semanales realizadas por MSF guardaban relación con la precariedad de las condiciones de vida: desnutrición severa, diarreas e infecciones respiratorias agudas. Los equipos duplicaron sus esfuerzos en Afgooye, abriendo una sala de pediatría y aumentando la capacidad del centro nutricional en Hawa Abdi.
A pesar de la inseguridad, MSF inició nuevos proyectos en Mogadiscio. En marzo se abrió un centro de tratamiento de cólera en la clínica de atención primaria de MSF en Yaqshid. En mayo, el centro había atendido a más de 1.000 pacientes, más del doble que en brotes anteriores. A lo largo del año se abrieron tres nuevas clínicas de consultas externas a menores de 12 años en los barrios de Balcad, Karan y Lido, reforzándose esta última en diciembre con la apertura de una sala de hospitalización. A causa de la inseguridad, en noviembre hubo que cerrar y reubicar una clínica pediátrica abierta en mayo en el barrio de Hawladag. Actualmente, el equipo de MSF atiende a unas 250 personas al día mediante clínicas móviles en campos de desplazados cerca de la capital y sigue gestionando un clínica con servicios pediátricos y atención prenatal en la zona K4 de la ciudad. A finales de septiembre, MSF empezó a realizar cirugía de urgencia en un hospital de la zona de Daynile, que en los tres meses iniciales recibió a 705 pacientes y realizó 140 intervenciones quirúrgicas. Ampliación de actividades
No sólo las víctimas de la violencia y los desplazados necesitan atención médica. La situación de la población en general es muy vulnerable, dada la ausencia de servicios públicos de salud, la desnutrición crónica, las sequías, las inundaciones y los brotes periódicos de cólera y otras epidemias.
MSF amplió sus actividades con nuevos proyectos en las regiones de Hiran, Bajo Juba y Puntlandia. En febrero, MSF abrió un programa de atención quirúrgica en el hospital de Belet Weyne (Hiran). Una vez consolidada la capacidad quirúrgica, se abrió una unidad de pediatría que también ofrece servicios de maternidad. En el Bajo Juba, MSF abrió en marzo un hospital de 30 camas en Jamame, que cuenta con un amplio programa nutricional y actividades externas. Desde entonces, 950 pacientes han recibido tratamiento nutricional y se han realizado 1.400 consultas mensuales. Cuatro equipos médicos móviles han examinado a entre 300 y 1.000 niños y mujeres embarazadas diarios para identificar casos de desnutrición. Los principales problemas de salud detectados han sido desnutrición, neumonías y diarreas. En Kismayo, también en el Bajo Juba, MSF inició en septiembre un proyecto de cirugía de urgencia. A finales de agosto se inició en Bossaso, Puntlandia, una intervención nutricional de emergencia en campos de desplazados internos somalíes y refugiados etíopes que llegan hasta allí para cruzar el Golfo de Adén en dirección a Yemen. Entre agosto y diciembre se trataron más de 1.000 casos de desnutrición. Atención sanitaria en un contexto peligroso
Con 14 proyectos repartidos por 11 regiones de Somalia, MSF fue uno de los mayores proveedores de atención sanitaria del país en 2007. Los equipos realizaron más de 2.500 intervenciones quirúrgicas, 520.000 consultas externas y unos 23.000 ingresos hospitalarios. Pero los riesgos de trabajar en un contexto tan inseguro se hicieron patentes. En ocasiones hubo que evacuar al personal internacional por actos violentos o amenazas contra los equipos y los pacientes, si bien las actividades continuaron gracias a la gran dedicación del personal somalí. A finales de año, dos trabajadoras internacionales fueron secuestradas en Bossaso y fueron liberadas sin sufrir daños tras una semana de cautiverio. MSF trabaja en Somalia desde 1991.
(Fuente: MSF Memoria Internacional 2007)
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