Papúa Nueva Guinea
Motivo de intervención: Violencia social/Exclusión de la atención sanitaria
Personal en el terreno: 1 View Larger Map
Las circunstancias de Papúa Nueva Guinea son bastante excepcionales. La isla, que consiguió la independencia hace sólo 30 años, está habitada por cientos de tribus que hablan más de 860 lenguas y que todavía no se acostumbran a la idea de ser una nación con un Gobierno central. Gran parte de la población (unos seis millones de personas) vive en zonas rurales y a menudo remotas de la isla. Principales problemas de salud Papúa Nueva Guinea tiene algunos de los peores indicadores de salud de la región del Pacífico. Las tasas de mortalidad materno-infantil son altas y enfermedades tratables como la malaria, la neumonía y la tuberculosis (TB) son muy habituales. Con una prevalencia total estimada del 2% entre la población adulta –incluso mayor en algunas comunidades–, el VIH/sida se ha convertido en un problema de salud importante en el país. La violencia causa un daño considerable en todos los estratos sociales, con niveles extremos de violencia sexual y física contra mujeres y niños (especialmente niñas). Actualmente, los servicios públicos de salud no pueden responder a las grandes necesidades existentes. Evaluaciones
A mediados de 2007, tras realizarse un primera evaluación, una segunda confirmó que mujeres y niños seguían siendo las principales víctimas de la violencia doméstica y social, y que la asistencia médica y psicosocial a los supervivientes era prácticamente inexistente en gran parte del país. En base a estos datos, MSF empezó a colaborar con el Centro de Apoyo para Mujeres y Niños de la ciudad de Lae. La clínica, fundada por Soroptomists International, fue traspasada a MSF mediante la firma de un acuerdo con el Angau Memorial Hospital, en la provincia de Morobe. El programa tiene por objetivo establecer servicios de atención sanitaria de calidad que puedan servir de modelo para otros centros en el futuro. Se construyó una estructura adicional y, en diciembre de 2007, se iniciaron las consultas médicas y psicosociales a víctimas de la violencia de género y de violaciones. MSF trabajó estrechamente con el personal del Ministerio de Salud en el hospital de Lae para mejorar la atención a estos pacientes, especialmente los servicios dispensados en el departamento de urgencias. Nuevos proyectos
En 2008, MSF pretende desarrollar y expandir los servicios de la clínica de Lae, valorar la posibilidad de abrir otros nuevos proyectos en el país y, más adelante, emprender acciones para definir protocolos y guías que ayuden a dar una mejor respuesta a las víctimas de la violencia de género. MSF trabaja en Papúa Nueva Guinea desde 2007.
(Fuente: MSF Memoria Internacional 2007)
|