Todos los profesionales de MSF disponen de un contrato en el marco de la Seguridad Social. Las personas con residencia española que se desplazan al terreno como expatriados firman un contrato de trabajo por obra o servicio, tanto para trabajar en un proyecto de la sección española como de otras secciones de MSF. De este modo, garantizamos que las cotizaciones a la Seguridad Social e impuestos de los residentes en España se mantengan en el país, facilitando la obtención de prestaciones una vez finalizado el contrato.
Escala salarial
MSF dispone de una escala salarial específica para los trabajadores desplazados al terreno en función de:
- La responsabilidad del puesto que ocupan, diferenciado en tres niveles.
- La experiencia previa del trabajador, con un total de 14 niveles más uno inicial o indemnity.
El nivel inicial o indemnity establece que durante el primer año el trabajador cobrará un salario ajustado, asumiendo que la organización realiza un esfuerzo para proporcionarle formación específica, seguimiento y apoyo en el terreno.
Este nivel no se aplicará en el caso de los trabajadores con 12 meses de experiencia con MSF en el terreno, 24 meses de experiencia con MSF en las oficinas o 24 meses de experiencia en el terreno con determinadas organizaciones que desarrollen una acción humanitaria homóloga a la que realiza MSF.
Coberturas
Además del salario, MSF cubre a todo su personal expatriado con un seguro privado que incluye cobertura médica y hospitalaria, incapacidad temporal y seguro de vida. La organización también tiene concertado un servicio de evacuación médica en caso de que fuera necesario. MSF cubre todos los costes habituales derivados de la expatriación: chequeo médico antes y después de la misión, vacunación, desplazamientos, alojamiento, etc.
¿Y a la vuelta?
Cuando un trabajador regresa de una misión finaliza el contrato por obra y servicio, dando acceso al subsidio de desempleo, de acuerdo con los mínimos de cotización legalmente establecidos.

Darfur, campo de desplazados de Shangil Tobaya. Una docotora ausculta a un niño en el dispensario del campo.

Dos enfermeras de MSF durante una campaña de vacunación de sarrampión en Chad.
