La mayor parte de las posiciones en nuestros proyectos son de más de 6 meses, es por esto por lo que exigimos una disponibilidad mínima de 12 meses para poder iniciar el proceso de selección. Solamente en el caso de perfiles concretos (cirujanos y anestesistas) se aceptan estancias más cortas.
Preguntas frecuentes
Uno de los requisitos imprescindibles para trabajar con MSF en el terreno es haber finalizado la formación de acuerdo al perfil solicitado. Además, el candidato debe contar con al menos dos años de experiencia laboral en el ámbito en el que quiere trabajar. MSF no contempla la posibilidad de realizar prácticas profesionales en el terreno.
El proceso de selección no tiene un tiempo de duración determinado –promedio de 3 a 6 meses–, dependerá de la disponibilidad de posiciones en el terreno y del perfil del candidato. Se trata de un proceso minucioso mediante el cual pretendemos garantizar la idoneidad de las personas seleccionadas y proporcionar al candidato información pertinente sobre la organización.
En MSF llevamos a cabo una selección continua de personas que viajarán al terreno, aunque la asignación de la primera misión viene determinada por las necesidades de los proyectos. Una vez que la persona haya superado el proceso de selección, tendrá que pasar por un periodo de inducción/formación de varios días antes de incorporarse a un proyecto.
MSF asignará el destino de la primera misión. Hay que tener presente que MSF busca profesionales comprometidos con la ayuda médica y humanitaria, independientemente del contexto en la que ésta se lleve a cabo. En esta línea, la flexibilidad y capacidad de adaptación de los candidatos son competencias esenciales para cualquier trabajador humanitario de MSF.
Es fundamental que durante el proceso de selección, el candidato se informe correctamente sobre los contextos de actuación de MSF y las condiciones de salida. No obstante, si en el momento de asignarle una misión, el expatriado tiene serias dudas sobre el destino que le ha sido asignado (alta percepción de inseguridad), debe comunicarlo a la organización para estudiar otras posibles opciones.
Ningún trabajador de MSF con estatus laboral de expatriado puede trabajar en su propio país. La definición de expatriado implica salir del propio país de origen, en el caso de MSF para desarrollar una labor de atención médica y humanitaria en el ámbito internacional.
Las condiciones de vida y de trabajo con MSF son a menudo incompatibles con la presencia de personas que no participan en los proyectos. La presencia de familias en los proyectos raramente ocurre y depende sobre todo de las condiciones de seguridad en los mismos. Cada caso es estudiado por separado. No obstante, nunca una persona que sale por primera vez con MSF podrá ir acompañada de sus familiares.
Exceptuando los puestos de coordinación, el resto de personal expatriado de MSF no puede salir al terreno con pareja, al menos durante sus primeros 12 meses de trabajo en la organización. Una vez concluido ese periodo, y en el caso de parejas en las que ambos estén trabajando en MSF, podrán solicitar una misión conjunta.
MSF necesita profesionales cualificados en el terreno, por lo que siempre retribuye a sus trabajadores, no aceptando otras modalidades de colaboración.
Todos los profesionales de MSF disponen de contrato laboral, por el periodo en el que estén en el proyecto. En el caso de las personas que tengan nacionalidad o residencia española, lo tendrán bajo el marco de la legislación española, o en su defecto del país de la Unión Europea del que sea ciudadano. En el caso de no tener nacionalidad de alguno de estos países, contará con un contrato moral.
Las condiciones salariales no son la principal motivación de las personas que trabajan en MSF, si bien la organización entiende que se deben cubrir unos mínimos. En este sentido se cuenta con una escala salarial estructurada en tres únicas categorías de puestos (generales, coordinación y jefe de misión). A su vez, en cada una de estas categorías se establecen hasta 14 niveles salariales en función de los años de experiencia. Durante el primer año, todas la personas contarán con un salario inicial o indemnity ajustado (aprox. 900 €/mes bruto), a partir de este periodo se computará la experiencia profesional previa y adecuadamente certificada.
Además del salario, MSF cubre a todo su personal en el terreno con un seguro privado que incluye cobertura médica y hospitalaria e incapacidades, así como cualquier tipo de evacuación. Igualmente, cubrirá los costes habituales de expatriación: chequeo médico antes y después de la misión, vacunación, desplazamientos, alojamiento, per diem, etc.
La asistencia humanitaria demanda profesionales experimentados dispuestos a aportar un alto nivel de competencias técnicas y personales. En este sentido, MSF es capaz de ofrecer oportunidades de crecimiento a los profesionales que estén dispuestos a comprometerse con la organización. Por ello, apostamos por el desarrollo de la carrera profesional de nuestros miembros a través de un sistema de promoción, formación técnica de ámbito internacional, ayuda económica para acceder a formaciones externas, posibilidad de contratos de larga duración y planes de apoyo en el terreno.
Contamos con una política de formación dirigida a las personas que colaboran de forma continuada y asumen un compromiso duradero con MSF. Además de los cursos que organizamos a nivel nacional e internacional, ofrecemos la posibilidad de acceder a ayuda económica para realizar otras formaciones externas. La capacitación del equipo humano es una de nuestras prioridades.
Es muy importante poseer un nivel alto de inglés y/o francés y/o árabe, valorándose positivamente el conocimiento de dos de ellos como mínimo. Al ser una organización internacional, nuestros equipos están integrados por personas de orígenes diversos que adoptan como idioma común de trabajo el más hablado en el país en el que desarrollan su labor. A la vez, el conocimiento de varios idiomas es un importante valor añadido a la hora de asignar una misión, y para poder desarrollarte dentro de la organización y en contextos diversos.
No, pero se deben tener en cuenta las condiciones de vida y de trabajo en el terreno. La mayoría de las personas que trabajan en el terreno con MSF por primera vez tienen entre 25 y 40 años.
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