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Siria

El séptimo año de conflicto en Siria trajo consigo nuevos episodios de violencia extrema. Millones de personas siguen necesitando desesperadamente ayuda humanitaria.

Mapa de proyectos MSF Siria
647.600  
consultas externas
30.100 
pacientes hospitalizados
11.400 
partos, incluyendo 3.500 cesáreas
23.000 
kits de bienes de primera necesidad
10.000 
cirugías
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La población, las zonas que esta habita y las infraestructuras civiles siguieron siendo el blanco de ataques directos en 2017. Miles de personas murieron o resultaron heridas en las ofensivas militares que se desarrollaron en todo el país y cientos de miles más se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Mientras tanto, 11 instalaciones médicas a las que MSF daba apoyo fueron alcanzadas por bombas o proyectiles en 12 ocasiones en el curso de ataques expresamente dirigidos contra ellas o indiscriminados.

En 2017, seguimos brindando asistencia médica y humanitaria en Siria, pero nuestras actividades se vieron drásticamente limitadas debido a la inseguridad y las restricciones de acceso.

MSF siempre negocia el acceso a las autoridades que controlan cada área, sean oficiales o de facto; pero el grupo Estado Islámico no ha ofrecido ninguna garantía desde el secuestro de nuestros trabajadores en 2014 y el Gobierno sirio no nos ha otorgado la autorización para trabajar en su zona a pesar de las reiteradas solicitudes.

En las áreas donde nos fue posible negociar el acceso, gestionamos o dimos apoyo a seis hospitales y siete centros de salud en 2017, y también desplegamos seis clínicas móviles y seis equipos de vacunación en regiones controladas por la oposición en el norte.

En áreas donde resultaba imposible desplegar personal o mantener presencia permanente, seguimos colaborando a distancia con instalaciones médicas. Este apoyo, dirigido principalmente desde los países vecinos, consistió en donaciones de medicamentos, material médico y artículos de primera necesidad; formación de personal médico; asesoramiento médico; y apoyo financiero para cubrir los costes de funcionamiento. Nuestro apoyo resultó incluso más importante en las zonas sitiadas, ya que las fuerzas responsables de los asedios a menudo retiraban los artículos médicos esenciales de los convoyes de ayuda oficiales. En 2017, las instalaciones que recibieron nuestra asistencia a distancia realizaron más de 2,6 millones de consultas externas y 158.000 cirugías mayores y menores, atendieron más de 38.000 partos y hospitalizaron a más de 152.000 pacientes. Si bien algunas de estas instalaciones dependen totalmente de MSF, otras cuentan con el respaldo de varias organizaciones, por lo que las cifras anteriores no se nos pueden atribuir por completo.

Gobernación de Raqa

En junio, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), con apoyo internacional liderado por Estados Unidos, lanzaron una ofensiva para tomar el control de la ciudad de Raqa. A medida que las líneas del frente se acercaban a la ciudad, los civiles quedaron atrapados y la alta peligrosidad hizo que fuera extremadamente difícil llegar a quienes necesitaban ayuda. Establecimos una unidad de estabilización médica cerca del frente para mejorar las posibilidades de supervivencia de las personas heridas durante los combates o mientras huían de la ciudad.

En noviembre, tras acabar la lucha activa en Raqa, MSF fue una de las escasas organizaciones que proporcionaron asistencia médica en el interior de la ciudad, mediante una unidad de atención primaria y un puesto de estabilización. Cuando la gente comenzó a regresar a casa, muchos resultaron heridos o murieron por culpa de las trampas explosivas, artefactos de fabricación artesanal, minas y municiones sin explotar que habían quedado sembrados por toda la ciudad. Atendimos a 233 personas por este tipo de lesiones en las últimas seis semanas de 2017.

El hospital de Tal Abyad resultó parcialmente dañado en una ofensiva liderada por las SDF para hacerse con el control de la ciudad. Habíamos comenzado a trabajar en este centro en colaboración con las autoridades sanitarias locales en previsión de una gran afluencia de heridos procedentes de Raqa y las zonas colindantes. Prestamos apoyo a los servicios principales del hospital, incluidos los de pediatría, maternidad, cirugía, vacunación, talasemia y salud mental. Durante la ofensiva de Raqa, llegaron cientos de pacientes para intervenciones de cirugía mayor; el 73% de los procedimientos se consideraron vitales y más de la mitad estaban relacionados con el conflicto, principalmente con lesiones por onda expansiva.

El campo de desplazados de Ain Issa, al norte de Raqa, se convirtió en un campo de tránsito oficial. A medida que aumentaban las llegadas, nuestros equipos distribuyeron artículos de primera necesidad (colchones, mantas y kits de higiene), establecieron servicios de agua y saneamiento, respondieron a un brote de sarampión y administraron vacunas de rutina. También construyeron una clínica médica y de salud mental y prestaron apoyo a un centro de atención primaria administrado por voluntarios.

En julio, rehabilitamos un centro de atención primaria en Tabqa y comenzamos a ofrecer consultas médicas, atención de salud mental y fisioterapia a las personas desplazadas. Al norte de Tabqa, un equipo en el campo de desplazados de Tuahina administró vacunas contra el sarampión y proporcionó atención primaria.

A lo largo de 2017, colaboramos en la administración o administramos directamente más de 100.000 vacunas pediátrica en la gobernación de Raqa, a menudo en áreas previamente inaccesibles.

Gobernación de Hasaka

Los intensos combates en el noreste de Siria provocaron desplazamientos masivos, miles de víctimas y daños graves a las instalaciones sanitarias. Muchos heridos fueron atendidos en la sala de emergencias rehabilitada por MSF en el principal hospital de Hasaka.

Al igual que en Raqa, cuando remitió la violencia y las personas comenzaron a regresar a sus hogares, nuestro equipo observó un fuerte incremento de heridos por artefactos explosivos que habían sido abandonados o colocados intencionadamente en las viviendas, en las tierras de cultivo y a lo largo de las vías de transporte.

En 2017, atendimos a casi 3.800 personas en la sala de urgencias y practicamos 563 procedimientos quirúrgicos.

También administramos dos centros de atención primaria en Hasaka y dirigimos clínicas móviles y fijas en los campos de desplazados, centrándonos en la atención de salud mental y reproductiva y el tratamiento de enfermedades no transmisibles (como la hipertensión y la diabetes).

Gobernación de Alepo

En el distrito de Azaz, mantuvimos un apoyo integral al hospital Al Salama, que ofrecía servicios de atención primaria y secundaria. También lanzamos una gran campaña de vacunación, ya que desde 2014 no se habían administrado vacunas regulares en esta área.

En marzo, en respuesta a la gran afluencia de desplazados por los enfrentamientos en el norte de Siria, comenzamos a trabajar en el hospital Manbij en asociación con las autoridades sanitarias locales. Se desplegaron clínicas móviles en los alrededores y en los campos y se llevaron a cabo vacunaciones en todo el distrito.

En Kobane (Ain al Arab), colaboramos con las autoridades sanitarias locales para restablecer los servicios básicos de salud, atender consultas externas, administrar vacunas y ofrecer apoyo psicológico. En 2017, el equipo abrió un servicio de consulta ambulatoria y colaboró en las urgencias, la uci, la maternidad, el quirófano y las actividades de enfermería en el hospital general de Kobane (con supervisión, capacitación y suministro de medicamentos).

Gobernación de Idlib

A lo largo de 2017, colaboramos con los programas de vacunación en el norte de Idlib y desplegamos equipos móviles para ayudar a las personas que llegaban a los campos y asentamientos. Además de ofrecer consultas médicas, los equipos distribuyeron paquetes de supervivencia para el invierno y de higiene y llevaron a cabo actividades de agua y saneamiento.

En noviembre, empezamos a centrarnos en la asistencia médica directa a personas con enfermedades no transmisibles: dimos apoyo a los centros de atención primaria de Taqad y Tal Krisian y desplegamos clínicas móviles en aldeas remotas.

Reforzamos nuestro apoyo a distancia para pacientes trasplantados de riñón en toda la gobernación: 90 personas recibieron atención vital continuada.

En Qunaya, firmamos un acuerdo de gestión conjunta con el hospital de referencia regional y enviamos a cinco trabajadores permanentes para dar supervisión material y técnica en todos los servicios.

También seguimos ofreciendo atención especializada a pacientes quemados en el hospital de Atme, que incluyó cirugía, injertos de piel, curas, fisioterapia y apoyo psicológico.

Gobernación de Homs

En el área asediada y controlada por la oposición del norte de Homs, mantuvimos el apoyo remoto a ocho instalaciones médicas. También dimos apoyo a distancia a 26 pacientes trasplantados de riñón.

Gobernación de Damasco Rural

Los periodos de endurecimiento de las condiciones de asedio y los bombardeos por parte de la coalición liderada por el Gobierno sirio, que precedieron a los llamados ‘acuerdos de reconciliación’, cercenaron las vías de apoyo de MSF a las comunidades que estaban sufriendo esos ataques en Damasco Rural (centro de Siria). En esta zona, las necesidades médicas siguen siendo inmensas.

En mayo, suspendimos todo el apoyo médico en Guta oriental durante cerca de un mes, en respuesta a la falta de respeto por la atención médica durante el periodo de intensos combates entre los grupos armados de la oposición presentes en el área.

En esta gobernación, a lo largo del año fuimos reduciendo el programa de apoyo a distancia, de 33 a 22 instalaciones, con el objetivo de centrarnos en los hospitales y clínicas más relevantes desde el punto de vista médico. También optamos por dar la misma prioridad a las necesidades médicas no relacionadas con urgencias traumatológicas que a las heridas de guerra.

Gobernaciones de Daraa y Quneitra

Ofrecimos asistencia médica, técnica y logística a ocho centros de salud en el sur de Siria para mejorar el acceso a la atención médica de las personas desplazadas y las comunidades locales. También empezamos a organizar un servicio de telemedicina, que se implementará en 2018.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Siria entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2017, contábamos en Siria con 773 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastamos 52,2 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 2009.

MSF España es una de las secciones de MSF que trabajan en el país. Si quieres conocer más en profundidad el trabajo de nuestra sección allí, consulta nuestro Informe de Misiones.