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12.02.2021

Afganistán: la COVID-19 está ahora controlada en Herat, pero no bajamos la guardia

Los casos de COVID-19 siguen estables en Herat, pero la situación debe ser monitoreada con cuidado y a diario. Ofrecemos tratamiento con terapia de oxígeno, test de diagnóstico rápido y asistencia adaptada a las necesidades, aún delicadas. La concienciación sobre el virus y la promoción de la salud también son clave.

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Debido a un aumento en el número de personas con COVID-19 grave en Herat, en el oeste de Afganistán, nuestro centro de tratamiento de COVID-19 en Gazer Ga reabrió sus puertas el pasado 2 de diciembre con el fin de para apoyar la estructura de derivación de COVID-19 del Ministerio de Salud Pública en el hospital Shaidayee. A día de hoy, la media de nuevos ingresos se ha reducido a unos cuatro pacientes al día.

Nuestro centro de tratamiento de COVID-19 abrió por primera vez el 28 de junio de 2020 para reforzar la respuesta a la primera ola de la pandemia y se cerró a finales de septiembre. Se reactivó de nuevo en diciembre de 2020 cuando el número de casos comenzó a aumentar otra vez.

Este centro en Gazer Ga tiene actualmente 20 camas, incluida una unidad de 10 camas para oxígeno de alta dependencia, y podría aumentar su capacidad hasta 32 o incluso 48 camas dependiendo de la evolución de la pandemia.

En las últimas semanas, hemos adaptado el manejo de la terapia de oxígeno, especialmente para los casos graves, añadiendo oxígeno de alto flujo nasal y terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias.

Desde el inicio del invierno, el número de pacientes graves ingresados ​​que requieren oxígeno se ha mantenido estable en el centro. “Seguimos de cerca la situación de la COVID-19 en Herat con el Ministerio de Salud Pública y otros socios para adaptar nuestra actividad a las necesidades”, dice Melusi Mabhena, nuestra enfermera jefa de COVID-19.

Entre el 2 de diciembre y el 31 de enero, 258 pacientes ingresaron en las instalaciones de Gazer Ga. De estos, 246 han sido dados de alta -19 de ellos, remitidos a otras instalaciones- y siete murieron.

El primer caso de COVID-19 en Afganistán se registró a finales de febrero en Herat. Luego, el virus se extendió rápidamente a toda la provincia y a las provincias vecinas durante el mes de marzo, cuando decenas de miles de trabajadores migrantes cruzaron la frontera desde Irán de regreso a Afganistán, convirtiendo a Herat en su ruta de tránsito para regresar a sus provincias. Según datos oficiales del Ministerio de Salud Pública, Herat sigue siendo la segunda provincia más afectada después de Kabul, con más de 9.143 casos confirmados y alrededor de 424 muertes reportadas.

 

Centro de tratamiento de COVID-19 en Herat, Afganistán.

Acceder a la atención médica, todo un desafío en Herat

El coste privado de acceder a la atención médica en la ciudad de Herat supone aún un mayor desafío para los pacientes. En la mayoría de los casos, teniendo en cuenta la situación socioeconómica general de la población, los pacientes no pueden pagar el tratamiento en instalaciones de salud privadas.

“No hubiera podido pagar el precio del tratamiento. Ahora es invierno, así que hay menos trabajo. A veces mis hijos encuentran trabajos laborales, pero no siempre. Pasamos el día de alguna manera. Pero con todo esto (tratamiento y hospitalización), hemos perdido mucho dinero. Mis hijos han tenido que pedirlo prestado”, confiesa Abdul Qader, paciente de COVID-19 en el centro de tratamiento Gazer Ga.

En la clínica para desplazados internos en las afueras de la ciudad, nuestros equipos también han comenzado hace poco realizar pruebas de diagnóstico rápido para pacientes procedentes de las zonas de Kahdestan, Shaidayee y Sharak e Sabz.

Llevamos a cabo actividades de triaje y detección desde abril de 2020 en el hospital regional de Herat. En las últimas semanas, el número de consultas ha alcanzado una media de 74 pacientes por día, a la mayoría de los cuales se les recomienda aislarse en casa y se les hace seguimiento con llamadas telefónicas periódicas para monitorear su evolución. En el caso de que no se observe ningún avance en su estado de salud, se les aconseja regresar al hospital regional.

En las últimas cuatro semanas, 132 pacientes que sufrían de COVID-19 grave han sido remitidos a nuestro centro en Gazer Ga y 34 pacientes al centro de Shaidayee, dirigido por el Ministerio de Salud Pública y la Agencia de Asistencia y Desarrollo.

 

Concienciar sobre los síntomas de la COVID-19

La concienciación pública sobre los síntomas del COVID-19 sigue siendo muy limitada en la provincia de Herat, y la falta de información sobre el virus ha estado presente en la comunidad desde que se detectó el primer caso en la provincia. Como es invierno, nuestro centro de COVID-19 ha visto que la mayoría de los pacientes con el virus pensaban que tenían gripe, y la mayoría tenía un conocimiento muy limitado de las medidas de prevención y control de infecciones.

Para concienciar a los pacientes sobre los síntomas de la COVID-19, llevamos a cabo a cabo actividades de promoción de la salud en la unidad de triaje del hospital regional de Herat, en el centro de tratamiento de la COVID-19 Gazer Ga y en la clínica para desplazados internos.