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25.01.2016

Alerta de MSF: cinco posibles epidemias que deben ser prevenidas

Mientras se celebra la reunión de la junta directiva de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, Médicos Sin Fronteras (MSF) señala que existen cinco amenazas para la salud que cuentan con potencial de convertirse en epidemias durante 2016.

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Sin una inversión adecuada para la prevención y respuesta a los brotes de cólera, malaria, sarampión, meningitis y un grupo de enfermedades propagadas por virus y parásitos que con frecuencia se pasan por alto, es probable que estas supongan una amenaza aún mayor para la salud durante 2016.

Las estrategias actuales para prevenir grandes brotes de enfermedades no son del todo eficaces. Siguen produciéndose epidemias, a menudo con consecuencias devastadoras para algunos de los países menos desarrollados. Las epidemias abren brechas en los sistemas nacionales de salud, agotan los recursos disponibles y, en muchos casos, matan a un gran número de personas.

"Sabemos que este año miles de vidas correrán peligro, a pesar de que existen medios para prevenir estas muertes", dice la doctora Mónica Rull, portavoz de MSF. "Cada año se producen epidemias de cólera, malaria, sarampión y meningitis que incapacitan y matan a muchas personas, y esto tiene que detenerse. Al mismo tiempo, hay que hacer frente a la amenaza que suponen las enfermedades emergentes y reemergentes propagadas por virus y parásitos (como la fiebre del dengue, el zika, el Ébola y el kala azar)".

5 epidemias a tener en cuenta

Junto con las medidas de prevención, deben proporcionarse recursos para desarrollar sistemas eficaces de respuesta ante emergencias. Sin embargo, aún debe hacerse mucho más para ayudar a los países a fortalecer sus infraestructuras y capacidades sanitarias y proporcionar educación en salud a las comunidades locales.

Los mecanismos de alerta temprana deben ir acompañados de acciones de respuesta rápida cuando se produce el brote de una enfermedad, proporcionando atención médica gratuita y de calidad a todos los afectados.

Se debe reorientar la agenda de investigación y desarrollo (I+D) hacia el bien público mayor, asumiendo que no se puede contar con las fuerzas del mercado para distribuir herramientas eficaces, accesibles y asequibles a grupos de población desatendidos.

MSF señala que el primer paso para la seguridad sanitaria global es la seguridad sanitaria individual, lo que incluye a las personas más enfermas y vulnerables.

"Las estrategias actuales de respuesta a los brotes fallan a las mismas personas para las que se diseñan", dice la doctora Rull. "Si no ponemos en marcha cambios significativos, estaremos condenados a repetir los mismos errores del pasado, y debemos asumir la responsabilidad de las consecuencias."