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24.02.2011

Un brote de dolor ajeno contagia a la sociedad española

Miles de pacientes de Chagas y sida infantil ya están recibiendo tratamiento gracias al apoyo de la sociedad española a la campaña “Pastillas contra el dolor ajeno”

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La campaña “Pastillas contra el dolor ajeno” está consiguiendo una movilización social sin precedentes. Tres meses después del lanzamiento, ya se han vendido más de tres millones de cajas de pastillas en las farmacias españolas. Y ya estamos empleando los primeros ingresos para tratar a pacientes de Chagas en Bolivia y de VIH/sida en Zimbabue.

“Podemos estar orgullosos de que en España, en estos tres últimos meses, tres millones de veces alguien haya sufrido dolor ajeno y haya acudido a la farmacia buscando alivio para ese dolor”, declara Paula Farias, portavoz de la campaña.
Los fondos recaudados hasta ahora se han destinado a los programas de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Bulawayo y Tsholotsho (Zimbabue), donde, en colaboración con el Ministerio de Salud del país, tratamos a 11.000 pacientes al año, de los cuales una gran parte son niños. En Bolivia, las aportaciones de la campaña cubrirán los costes de un programa de MSF que en 2010 llevó a cabo 5.500 exámenes para detectar la enfermedad y en el que a finales de 2011 ya se habrán tratado a más de 4.000 pacientes.

Ahora el reto es seguir multiplicando apoyos para poder destinar nuevos fondos a combatir las seis enfermedades olvidadas en las que se centra la campaña: la malaria, la tuberculosis, el kala azar, la enfermedad del sueño, el Chagas y el sida infantil. “Las pastillas están siendo todo un éxito y la gente se está volcando con la iniciativa. Gracias al apoyo de cientos de miles de personas, ya estamos tratando a muchos pacientes afectados por la enfermedad de Chagas y por el sida, pero tenemos que continuar con esta misma intensidad para poder llegar a otros contextos igualmente necesitados”, explica Farias.

 

El apoyo de la sociedad y de los farmacéuticos es clave

Los farmacéuticos de toda España se han volcado en apoyar de manera completamente desinteresada esta campaña, y a finales de diciembre, cuando “Pastillas contra el dolor ajeno” apenas llevaba un mes y medio de andadura, el 75% de ellos ya vendía las pastillas en sus farmacias.

“Los farmacéuticos están dando un verdadero impulso a las pastillas”, asegura Farias. “Son un eslabón muy importante dentro de una cadena en la que participa mucha gente y que comienza de nuevo cada vez que nos tomamos una pastilla a la salud de quien no tiene medicamentos para curarse. Estamos impresionados con el apoyo de la sociedad y con cómo se han volcado todas aquellas personas y entidades que colaboran con la campaña; desde los fabricantes y fundaciones colaboradoras, hasta los distribuidores farmacéuticos, los colegios oficiales de farmacéuticos y las instituciones públicas”.

Las redes sociales también están contribuyendo al éxito de la campaña contra el dolor ajeno.  Miles de mensajes se twittean cada día por cientos de ciudadanos anónimos y decenas de miles de personas han animado a sus contactos de Internet a que compren las pastillas. En la web creada para la campaña ya se han registrado más de medio millón de visitas, y los vídeos colgados en Youtube cuentan a día de hoy con más de 510.000 reproducciones. “La web de ‘Pastillas contra el dolor ajeno’ y el Facebook de Médicos Sin Fronteras están repletos de comentarios positivos y de consultas de gente de todo el mundo que quiere saber cuándo se pondrá en marcha la campaña en sus países. Por eso, para nosotros el reto está en seguir adelante y conseguir llegar mucho más allá”, concluye Farias.

 

Algunos datos de la campaña

Las “Pastillas contra el dolor ajeno” son un símbolo de apoyo y de compromiso con MSF en su lucha por tratar a personas que sufren enfermedades olvidadas, como la malaria, la tuberculosis, el kala azar, la enfermedad del sueño, el Chagas y el sida infantil.

En 2009, MSF llevó a cabo más de 5.500 pruebas diagnósticas del Chagas, trató a 1,1 millones de personas con malaria, a 20.000 pacientes de tuberculosis, a 1.800 de enfermedad del sueño, a 3.700 de kala azar y a 190.000 personas con VIH/sida, de los cuales unos 10.000 son niños.

Desde su lanzamiento a mediados de noviembre hasta el  24 de febrero de 2011, se han vendido tres millones de cajas de “Pastillas contra el dolor ajeno”, que han supuesto unos ingresos de 2.757.310 €.

De ellos, 807.310 € se han destinado al tratamiento de la enfermedad de Chagas en Bolivia y 1.950.000 € al tratamiento del sida pediátrico en Zimbabue.

 

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