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29.09.2008

"Cada vez es más complicado conseguir alimentos y la desnutrición aumenta"

Javier Fernández acaba de regresar de Somalia tras un año y medio como coordinador general. Durante este tiempo, la inseguridad ha aumentado dramáticamente con consecuencias para la población civil incluyendo una reducción en el acceso a la salud y con pocas ONGs sobre el terreno. MSF se vio forzada a reducir actividades y evacuar a su personal internacional. Una de las clínicas de MSF en Mogadiscio tuvo que cerrar hace unas semanas por los enfrentamientos. En el resto de la capital, MSF sigue prestando asistencia. Javier hace un repaso a la situación actual de nuestros proyectos.

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¿Cuáles son los principales problemas que afectan hoy a la población somalí?
Ahora la principal preocupación es el creciente número de personas que sufren desnutrición. Es un problema regional que afecta a varios países y no solo a Somalia. Sin embargo, el conflicto aún la agrava más, cada vez es más complicado para la gente conseguir alimentos y por ello los niveles de desnutrición aumentan.

Otro problema que afecta actualmente a la población somalí es el acceso a las pocas estructuras de salud que existen. Se ha reducido el número de camas, hospitales y de centros de salud. A parte de esta reducción, cada vez es más difícil para la población acceder a las que aún están funcionando: o bien porque los precios son más altos (la mayoría son de recuperación de costes o privadas) o bien porque el acceso físico es más difícil por el conflicto.

¿Cómo ha llegado la población a esta situación de desnutrición?
La población ha llegado a este situación de desnutrición por la guerra, que ha hecho que se desestabilizara la ya de por sí precaria economía. Nadie regula nada, y es un estado de caos. La inflación es altísima y la moneda local se ha devaluado mucho. Los precios han subido mucho porque los campesinos tienen menos posibilidades de cultivar la tierra por los enfrentamientos y porque hay menos personas dispuestas a trabajar en el campo ya que es una inversión, y por lo tanto un riesgo. Esta falta de producción local se une a factores meteorológicos desfavorables como sequía e inundaciones en época de lluvias y a la falta de productos desde el exterior, que cada vez son más caros.

Las familias que tienen que huir se van a lugares donde tienen familia extensa y se agrupan. Por ello, un sueldo estable que antes mantenía a una familia de unas cinco personas ahora tiene que dar de comer a varios núcleos familiares, es decir, unas 15 personas.

¿Siguen habiendo muchos desplazamientos de población?
Hay mucha población que ha salido de Mogadiscio desde enero del 2007. Algunos han vuelto, otros se desplazan al norte para llegar a Bossaso y cruzar a Yemen y muchos están dentro de Mogadiscio desde que comenzó la guerra. Hay varias tendencias aunque los desplazamientos de población son difíciles de cuantificar en Somalia. Lo que vemos son muchas bolsas de población de gente que vive en lugares donde acaban de llegar y por ello son mucho más vulnerables que las personas que había viviendo allí antes.

¿Nos puedes contar cómo está el proyecto de Jowhar?
En las cuatro clínicas que tenemos en la zona de Middle Shabelle hemos hecho 59,025 consultas en los primeros seis meses de 2008 además de 7,250 curas y 10,910 consultas prenatales. Casi 2,000 niños han sido admitidos en el programa nutricional tanto ambulatorio como en el centro de hospitalización que empezó el año pasado previendo la crisis nutricional. En estos momentos hay 700 niños en el programa. En la maternidad que abrimos en febrero de 2007, unas 1,000 mujeres fueron ingresadas entre enero y junio de este año y han nacido 743 bebes.

Los indicadores de la maternidad han bajado un poco en cuanto a asistencia ya que con la salida de los expatriados no había cirujano nacional. El gran valor añadido de la maternidad en un país con gran incidencia de la circuncisión genital femenina es la cirugía, las cesáreas. Por ello, aunque no ha bajado la aceptación por parte de la población, sí ha bajado el impacto. Sin embargo, hace ya un mes que hemos reabierto el quirófano con una cirujano nacional por lo que suponemos que volverá a subir. De todas formas, el número de partos que estamos atendiendo ahora es el target que teníamos cuando la abrimos.

¿Y en Mogadiscio?
En Mogadiscio Norte tenemos cuatro clínicas y un hospital con 50 camas para niños menores de 12 años que ofrece servicios preventivos y curativos, incluyendo salud materno-infantil y vacunación. Entre enero y junio de 2008, se han hecho 84,905 consultas en las cuatro clínicas, lo que incluye 1,329 ingresos en la clínica de segundo nivel de Lido, 10,698 curas y 698 consultas por heridas de guerra. Más de 5,000 mujeres han recibido atención prenatal y 927 postnatal. En respuesta a los altos niveles de desnutrición, en julio de este año ampliamos nuestro programa nutricional a las tres clínicas urbanas de Mogadiscio. Actualmente hay unos 600 niños en el programa. Ese mismo mes, el personal de MSF también empezó a ofrecer atención post quirúrgica para los heridos de guerra.

¿Cuáles son los retos para MSF en Somalia hoy?
Yo los resumiría en tres: desde la perspectiva médica, el reto es poder dar servicios de calidad a la población trabajando con una gestión compartida y a distancia desde Nairobi. Por otro lado, encontrar interlocutores válidos para mejorar la aceptación de los proyectos por parte de los actores . Un contexto como el somalí, que ya es complejo en sí, se complica cada vez más porque los actores están cada vez más fragmentados: las diferentes partes de dividen en grupos y subgrupos. Por último, incrementar al máximo la seguridad el personal nacional.

¿Puedes explicarnos en que consiste este sistema de trabajo?
Desde finales de enero, cuando nos vimos forzados a evacuar a los expatriados, no los hemos podido volver a enviar de forma permanente por temas de seguridad. Nuestro trabajo continúa gracias a la dedicación del personal somalí. Ellos implementan los proyectos en una gestión compartida con Nairobi, donde está el equipo de coordinación. En Nairobi también hemos reforzado la presencia de los trabajadores somalíes y con su apoyo MSF puede visitar el país y supervisar los proyectos. Hay una retroalimentación operacional y técnica con el personal local es mucho mayor que antes y de gran importancia.

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