Back to top
01.08.2006

"El corredor humanitario para el sur del Líbano es un engaño"

Contrariamente a lo que se ha dicho sobre la apertura de un corredor en el sur del Líbano, los trabajadores humanitarios no tienen acceso real a las personas más necesitadas. Y los que quieren abandonar la zona o buscar ayuda no tienen ninguna garantía de conseguirlo.

-A A +A

Christopher Stokes es jefe de la misión de emergencia de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Líbano. Se encuentra por segunda vez en Tiro desde que se inició el conflicto, donde la organización ha abierto un centro de salud y ha puesto en marcha una clínica móvil. Stokes llegó a esta ciudad del sur del Líbano en un pequeño coche repleto de cajas de medicamentos y nos explica por qué el corredor humanitario del sur está lejos de ser una realidad.

¿Cómo es la situación en el sur del Líbano?
Para los civiles de las zonas más castigadas es casi imposible moverse y, por tanto, llegar a ningún hospital. Algunas familias dejaron sus hogares, pero quedaron bloqueadas en medio de ninguna parte porque las carreteras habían sido destruidas.

Los equipos de MSF fueron al encuentro de familias que se quedaron sin asistencia a causa de los bombardeos de carreteras o que se quedaron sin gasolina cuando intentaban escapar.
No pueden volver a casa, no pueden buscar ayuda médica. Algunos están demasiado asustados para moverse en absoluto.

¿Cuáles son las dificultades para MSF como organización humanitaria?
En situaciones de conflicto tenemos que negociar con ambas partes el espacio necesario para acceder a los civiles, establecer clínicas, distribuir ayuda y asistir a la población. Hoy en Líbano es imposible negociar el acceso seguro a las ciudades bombardeadas. Es un gran obstáculo para nosotros, pero más para nuestros homólogos libaneses. No hay garantías de seguridad para ellos, que son los que llevan a cabo la mayor parte de las tareas de ayuda en el Sur.

¿El anuncio de un corredor humanitario ha hecho vuestro trabajo más fácil?
Desde hace días, el tema de los corredores humanitarios se ha utilizado para enmascarar la realidad: es imposible acceder de forma segura a las ciudades del Sur. El famoso corredor es una especie de tapadera, porque en realidad no hay acceso para las organizaciones humanitarias en el Sur. Y la comunidad internacional se engaña a sí misma si piensa que existe.

En la práctica, apenas hay seguridad para los vehículos que van hacia el Sur. Los pocos convoyes de Naciones Unidas que consiguieron garantías de seguridad de las autoridades israelíes depositaron sus cargamentos en almacenes y salieron rápidamente hacia Beirut.
Esto significa que no tenemos acceso real a las personas más necesitadas. De la misma forma, los que quieren abandonar la zona o buscar ayuda no tienen ninguna garantía de conseguirlo, contrariamente a lo que se ha dicho sobre el corredor humanitario.

Para empezar, parece que hay muchos problemas para que el material de ayuda que MSF está enviando llegue a Líbano. ¿Cómo lo hacéis?
Incluso el tramo más sencillo del famoso corredor, desde Chipre a Beirut, no está funcionando adecuadamente. MSF tiene alrededor de 140 toneladas de material apiladas en Chipre y sólo está llegando a Beirut en pequeñas cantidades. En algunos casos, hemos tenido medicamentos vitales bloqueados durante tres días.

¿Cómo está organizando MSF la distribución de material de ayuda destinado al sur de Líbano?
Los conductores de camiones no quieren ir a Tiro por la inseguridad. Al igual que los vehículos civiles y las ambulancias, los camiones también han sido atacados desde el aire.
Nuestros equipos tienen que utilizar taxis llenos de paquetes con materiales médicos para abastecer a los hospitales del Sur. Pero apenas solucionamos nada dada la gran cantidad de material que se necesita en las zonas afectadas.

Se ha hablado de un cese de ataques aéreos de 48 horas, ¿ha cambiado en algo la situación?
Estábamos esperando este momento para llegar a las personas que no habíamos podido asistir hasta ahora. Sin embargo, lo único que sabemos es que los combates continúan. Hoy [por ayer] teníamos que haber ido a la ciudad de Deit Jbail a llevar material médico y ver qué otro tipo de ayuda se necesitaba. A causa de la voladura de un puente en la carretera de Sidón, el cargamento ha llegado horas más tarde a Tiro, con lo que sólo hemos podido llevarlo hasta un punto donde una ambulancia libanesa lo ha recogido para su posterior transporte. Así que, en la práctica, la suspensión de los ataques aéreos significa poco para los civiles atrapados en los combates. ¿Y qué pasará después de esta tregua aérea de 48 horas?, ¿volveremos a la situación anterior, cuando era imposible tener ningún tipo de acceso seguro a la población?

Comentarios