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22.05.2006

Darfur: disminuye la ayuda alimentaria a los desplazados

MSF pide a los Estados que tomen medidas de urgencia para evitar una catástrofe nutricional

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MSF expresa su inquietud por las consecuencias que la reducción de las raciones de alimentos distribuidas por el Programa Mundial de Alimentos (PAM) pueda tener para la población desplazada de Darfur. El 28 de abril de 2006, el PAM anunció que se vería obligado a distribuir sólo medias raciones de alimentos vitales por falta de financiación –es decir 1.050 kilocalorías por persona y día, en lugar de 2.100– a los 2,1 millones de personas que necesitan ayuda alimentaria de urgencia en Darfur.

A parte de las distribuciones del PAM, los desplazados de Darfur prácticamente no tienen ningún recurso para sobrevivir. Hacinados en campos donde la salubridad es precaria, no pueden cultivar debido a la inseguridad generalizada que reina en los bosques de los alrededores. A lo largo del año, las interrupciones temporales de las distribuciones de alimentos se han traducido siempre en aumentos significativos de los casos de desnutrición severa tratados en los centros de salud de Médicos Sin Fronteras.

En 2005, el PAM consiguió evitar una catástrofe nutricional distribuyendo más de 40.000 toneladas de alimentos al mes a más de dos millones de personas repartidas en 400 ubicaciones. Este logro operativo se ve hoy gravemente amenazado por la falta de respuesta de la comunidad internacional a las peticiones de fondos por parte del PAM que a finales de febrero recibió un 4% de la suma necesaria para continuar sus operaciones en Sudán. Los Gobiernos sudanés y americano prometieron ayudas suplementarias tras la firma de un acuerdo de paz entre algunas partes beligerantes el 5 de mayo pasado (el 16 de mayo se prometieron al PAM el 46% de los fondos solicitados). Pero el PAM estima que no podrá retomar las distribuciones completas antes del mes de noviembre debido a la demora en el transporte y entrega de los alimentos.

Una grave crisis nutricional amenaza a las personas desplazadas en Darfur. Una situación que se agrava por los recortes presupuestarios que afectan a otros servicios vitales como el suministro de agua potable y el apoyo a los hospitales. “La inactividad de los financiadores resulta todavía más incomprensible cuando vemos que la situación de los desplazados no ha mejorado en nada este último año”, dice Fabrice Weissman, coordinador de MSF en Darfur. “En realidad, la comunidad internacional actúa como si hubiese decidido condicionar la asistencia a la población de Darfur a la firma de un acuerdo de paz entre las partes en el conflicto”, añade Weissman.

Con la proximidad de la estación de lluvias y el periodo entre cosechas, factores que representan un riesgo nutricional suplementario, es urgente que los Estados rápidamente se dispongan a financiar al PAM y otros servicios vitales y asignen fondos excepcionales para permitir el suministro y transporte rápido (por vía aérea si fuese necesario) de la ayuda de alimentaria a los lugares de distribución. A fin de evitar una catástrofe, los desplazados de Darfur deben recibir una nueva ración completa lo antes posible.

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