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11.03.2016

La postura del gobierno de Francia con respecto al campamento de Grande-Synthe supera todos los límites del cinismo

El campamento de Grande-Synthe, en Francia, tiene capacidad para albergar a 2.500 personas. Apenas hace tres días que se ha abierto y ya está amenazado de cierre. Sin embargo, para todos los firmantes del presente manifiesto, resulta importantísimo que este campo permanezca abierto.

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El nuevo campo de Grande Synthe sirve para aliviar, al menos en parte, la angustia diaria que sufren refugiados y migrantes a causa de las duras y precarias condiciones de vida que tienen que afrontar.

Sin embargo, el Gobierno francés parece no tener la misma opinión. Aunque parece obvio que los migrantes y refugiados necesitan alojarse urgentemente en lugares dignos, las autoridades francesas han enviado una notificación oficial al alcalde de Grande-Synthe en la que le informan de que se oponen a la apertura precipitada del campo, argumentando para ello que este campo resulta “perjudicial para la seguridad de cientos de personas”. En lugar de llevar a cabo acciones concretas – muchas de las cuales serían de su responsabilidad – el Gobierno ha optado por meterse en el papel de inspector de construcción. El pretexto para amenazar al alcalde de Grande-Synthe es que el campo no se ha construido bajo determinados estándares, pero es que además, en esta misiva que ha recibido el Alcalde, se hace especial hincapié en los problemas legales en los que éste podría incurrir en el caso de persistir en su empeño de mantener abierto el campo. Este funcionario público, que ha sido elegido en las urnas por los ciudadanos, merece todo nuestro apoyo y denunciamos la presión que están tratando de ejercer contra él.

La situación no deja de ser irónica. El Estado fue condenado en noviembre de 2015 por no cumplir con sus obligaciones -concretamente en las áreas de salud pública y de provisión de viviendas de emergencia. Y a pesar de ello, es el propio Gobierno quien busca ahora castigar a quienes trabajamos conjuntamente para paliar las deficiencias que ellos han mostrado. Es el propio Gobierno quien está poniendo trabas a los que nos esforzamos en ofrecer a los migrantes y refugiados unas condiciones de vida mejores. Hay que recordar que el nuevo campo de Grande Synthe está ubicado en lugar abierto en el que se han instalado refugios sólidos. Éstos proporcionan privacidad a quienes los habitan y cumplen con las condiciones necesarias en materia de salud e higiene.

Por supuesto que todavía queda mucho por hacer. Nadie ha dicho que este nuevo campamento en Grande-Synthe resuelva todos los problemas o que cumpla con los requisitos legales más estrictos. Pero dada la urgencia de la situación, la prioridad en este momento se centra en proporcionar refugio y garantizar unas condiciones mínimas para que los migrantes y refugiados tengan una vida digna. Ahora depende de nosotros – ONG, grupos de ayuda y voluntarios – asumir la responsabilidad de gestionar este lugar, que fue elegido por pura necesidad. Está en nuestras manos y en las de los propios refugiados y migrantes, con ayuda de los habitantes de la región, el que transformemos este sitio en un lugar donde todas estas personas puedan olvidar, aunque sea brevemente, todo el sufrimiento que llevan acumulado.

De hecho, antes de exigir que se cumplan las normas, el Gobierno debería darse cuenta de que las políticas que ellos mismos están implementando con respecto a los migrantes y refugiados no cumplen con esos mismos principios de los que hablan. Aplicando en cada ocasión las prácticas dictadas por Europa en materia de migración, Francia ha escogido seguir un camino que llevará hacia un final desastroso. En lugar de poner trabas a quienes tratamos de ayudar, las autoridades deberían trabajar, de inmediato, por dar acogida a las personas que huyen de la guerra, de la represión y de la miseria.

El Gobierno trata de disuadir a los migrantes de que se queden y para ello echa mano de aspectos legales. También ha adoptado una posición de gestor administrativo y de tecnócrata, oponiéndose a que se habiliten espacios para los migrantes y refugiados y también a las decisiones de funcionarios electos cuyo único objetivo es proporcionar una acogida digna a personas que están sufriendo. El campo de Grande-Synthe está amenazado de cierre. Puede que sea cierto que no cumpla las normas, pero en este asunto hay una sola cosa cierta: en Francia, el cinismo del Estado ya ha superado todos los límites de lo imaginable.

Firmantes iniciales:

• Amnistía Internacional

• Emmaüs France

• GISTI

• Cruz Roja Francesa

• L’Auberge des Migrants

• La Cimade

• LDH – Liga de los Derechos del Hombre

• Médicos del Mundo

• Médicos Sin Fronteras

• Secours Catholique

• Utopía 56