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11.11.2021

Haití: la escasez de combustible, agua y transporte amenaza la atención médica

Pedimos que se entregue combustible a las instalaciones médicas de la Puerto Príncipe, la capital, ya que solo queda para poco más de dos o tres semanas y solo podemos asistir a pacientes críticos o con afecciones potencialmente mortales.

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A medida que aumentan las tensiones y el conflicto armado en Puerto Príncipe, la capital de Haití, la escasez de combustible, transporte público y agua potable está poniendo en riesgo a pacientes y a las instalaciones médicas, incluyendo aquellas que gestionamos, por lo que pedimos que se realicen entregas de combustible a las instalaciones médicas de la ciudad.

A pesar de que hemos estado reduciendo continuamente nuestro consumo de energía a través de medidas de emergencia, nuestro hospital de traumatismos y quemaduras ubicado en Tabarre se vio obligado a reducir sus actividades médicas la semana pasada para tratar solo a pacientes con afecciones potencialmente mortales. Tanto el hospital de Tabarre como nuestro centro de emergencias en Turgeau se quedarán sin combustible para los generadores del hospital en tres semanas a menos que se entreguen nuevos suministros. El de nuestro centro de emergencia en Cité Soleil se agotará en dos semanas y media.

"Las instalaciones médicas en Puerto Príncipe enfrentan los mismos desafíos: no tienen combustible, electricidad ni atención médica", explica Jean-Gilbert Ndong, nuestro coordinador médico. "Todos debemos tener entregas regulares de combustible".

En nuestro hospital de Tabarre, estamos instalando paneles solares para reducir aún más la demanda sobre los generadores de energía. La escasez de combustible también impide que muchos integrantes del personal consigan transporte para llegar al hospital para trabajar. Con medios de transporte limitados, los equipos se adaptan constantemente para que el personal médico principal pueda llegar a las instalaciones médicas y regresar a casa una vez terminada su jornada.

 

Una gasolinera de Puerto Príncipe, cerrada por falta de combustible.

Casi todos los establecimientos de salud públicos y privados en Puerto Príncipe han detenido o limitado las admisiones para recibir solo a casos críticos, o han cerrado sus puertas debido a problemas similares. Es posible que haya más cierres a medida que continúa la escasez de combustible.

Normalmente derivamos pacientes a otras instalaciones médicas cuando es necesario, pero esta actividad es cada día más difícil.

"Hace poco llegó una paciente con dificultad respiratoria a nuestro centro de emergencia en Cité Soleil, donde estabilizamos a pacientes para derivarles a centros médicos", explica Ndong. "La estabilizamos y comenzamos el procedimiento para la derivación, pero fue rechazada en cuatro centros médicos diferentes a los que solemos derivar a nuestros pacientes. Habían detenido las admisiones por falta de combustible. Finalmente, fue admitida en la quinta instalación a la que contactamos".

La escasez de combustible está afectando a otros bienes y servicios esenciales. Los precios de los alimentos han aumentado considerablemente y el suministro de agua está en peligro. La agencia nacional de agua de Haití, DINEPA, anunció el domingo que carece de combustible para seguir bombeando agua potable a numerosas zonas de la capital. Más de 265.000 personas viven en Cité Soleil, una de las áreas que se enfrenta a la escasez de agua, según cifras oficiales.

"Las instalaciones médicas, pacientes e integrantes de la comunidad necesitan agua potable", afirmó Ndong. "Si perdemos el suministro de agua en estas áreas, probablemente veremos un aumento en las enfermedades transmitidas por el agua y otras necesidades médicas urgentes; y las instalaciones médicas corren el riesgo de cerrar completamente".

Las necesidades médicas siguen siendo enormes. Nuestro centro de emergencias en Turgeau ahora recibe diariamente a varias mujeres en trabajo de parto, a pesar de que no es un hospital de maternidad, porque otros hospitales han limitado sus servicios.

Al mismo tiempo, las y los pacientes pueden estar demorando su búsqueda de atención médica debido a las dificultades en la ciudad. Nuestra clínica en Delmas 33 para supervivientes de violencia sexual y de género ha atendido a menos pacientes en las últimas semanas, y quienes llegaron dijeron que tuvieron que caminar durante horas por la ciudad capital porque no había transporte público disponible.