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31.10.2016

Haití: la salud de los afectados por el huracán se deteriora

Tres semanas después de que el huracán Matthew arrasara el suroeste de Haití, miles de personas están todavía severamente afectadas por la falta de refugio adecuado y la escasez de comida y agua potable. Algunas comunidades remotas permanecen aún aisladas e inaccesibles.

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Menos de un mes después del paso de Matthew por Haití, nuestros equipos en el terreno nos transmiten constantemente una sensación de urgencia y consternación por el deterioro del estado de salud de niños, mujeres y hombres. Sobre todo, en las provincias de Sud, Grande Anse y Nippes, las más afectadas por el huracán.

 

1. Falta comida

“Nuestra cosecha fue destruida y nuestros animales están muertos”

Nuestros equipos están viendo señales de escacez de comida: la mayoría de las cosechas están destruidas o inundadas y gran parte del ganado perdido o muerto. “Durante nuestras consultas médicas, nuestros pacientes nos dicen que no saben cómo alimentar a sus familias”, comenta Emmanuel Massart, nuestro coordinador del proyecto de Grand Anse. “Las familias han perdido el ganado, los árboles de fruta y sus reservas personales enteras durante la tormenta, y lo que quedó está pudriéndose por la insuficiente protección contra las lluvias”. En Sud y Grand Anse, comenzamos a monitorear el estado nutricional de los niños menores de cinco años gracias a nuestras clínicas móviles. El objetivo, tratarlos con alimentos terapéuticos listos para usar en caso necesario.

 

2. No hay refugios

“La gente necesita un techo por la noche”

El huracán de grado cuatro voló los techos de la mayoría de las casas en el suroeste del país y las fuertes lluvias dañaron aún más los pocos hogares que todavía quedaban en pie. “Familias enteras han perdido sus hogares. Sus casas fueron totalmente destruidas. Ahora están viviendo en casillas temporales o compartiendo espacios sobrepoblados junto a otras familias”, dice Renate Sinke, nuestra coordinadora del proyecto de Nippes.

 

3. El agua escasea

“Hay mucha agua pero no hay agua potable”

Los pozos, redes de agua y reservorios han sido dañados. “El huracán dañó los precarios sistemas de abastecimiento de agua. Estos sistemas sufrieron aún más daño con las inundaciones que siguieron al huracán. Las personas no tenían acceso a agua limpia”, comenta Yves Lyre-Marcellus, especialista en agua y saneamiento en Nippes.

Desde MSF analizamos seis pozos de la línea costera de Port-à-Piment a Les Coteaux, de los cuales tres estaban contaminados con agua salada. En los valles o montañas, las fuentes de agua están muchas veces mezcladas con agua no segura de los ríos o desechos de los deslizamientos.

 

4. El aislamiento empeora la situación

 “Los pueblos más remotos están totalmente aislados”

Ya era difícil llegar a los pueblos aislados antes del huracán, pero ahora son casi inaccesibles. "Los dos caminos que conducen al distrito de Baradères están actualmente cortados. Las personas no pueden entrar ni salir de la zona. Los suministros no pueden ingresar en las aldeas y el comercio ya no puede llevarse a cabo", subraya Sinke.

La inaccesibilidad a los pueblos aislados también está afectando la prestación de asistencia médica. "Tras la llegada a Pourcine, una aldea en las montañas, tratamos a catorce personas con lesiones graves y a una mujer que tuvo un aborto involuntario", explica Massart. "Si las heridas abiertas no se tratan adecuadamente, el paciente puede desarrollar una sepsis. Normalmente, una renguera debería ser atendida; pero si no hay acceso a la asistencia médica, es probable que el paciente pueda morir".

 

5. El cólera ya es una realidad

"Proporcionar acceso a las opciones de tratamiento para los pacientes sospechosos de cólera"

A medida que el número de pacientes sospechosos de cólera se redujo a seis en nuestro Centro de Tratamiento de Cólera (CTC) en Port-à-Piment el pasado 25 de octubre, el pueblo vecino de Chardonnières informó cuarenta casos sospechosos durante el día. Mientras que la epidemia es impredecible en las condiciones actuales, resulta crucial controlar nuevos casos, proporcionar suficientes centros de tratamiento, el acceso a estas instalaciones y agua potable.

 

Así, nos preocupa que la combinación de la falta de refugio, agua potable, alimentos y acceso conduzca a un deterioro del estado de salud general de la población. "Mujeres, hombres y niños se encuentran en una situación muy vulnerable", explica Chiara Burzio, nuestra coordinadora médica de emergencia. "Estamos particularmente preocupados por el alto riesgo de enfermedades infecciosas, cólera y empeoramiento del estado nutricional de los niños menores de cinco años en las zonas aisladas que han resultado afectadas por el huracán", concluye.

Tres semanas después de la intervención de emergencia en las zonas afectadas por el huracán, hemos:

-realizado consultas con más de 2.500 pacientes en 27 aldeas. En Nippes, las enfermedades más comunes tratadas son la diarrea, las infecciones gastrointestinales, infecciones urinarias e infecciones del tracto respiratorio superior. En Sur y Grand Anse, nuestros equipos médicos siguen tratando muchas heridas.

-referido a diez pacientes en helicóptero a Puerto Príncipe: nueve personas al centro de trauma de Tabarre de MSF y una persona al centro de MSF para quemaduras graves

-distribuido refugios temporales en Sud para 1.400 familias.

-establecido dos Centros de Tratamiento de Cólera (CTC) en Port-à-Piment y Baradères, y tratado a 229 pacientes sospechosos de cólera.

-proporcionado capacitación, apoyo en agua y saneamiento a seis Centros de Tratamiento de Cólera en Grand Anse y uno CTC en Nippes.

-distribuido suministros médicos y artículos no comestibles a dos centros de salud y a dos CTC en Artibonite.

-instalado cuatro tanques de agua en Grande Anse y uno en Port-à-Piment, los cuales proveen 15mᶟ de agua potable al día cada uno.

-distribuido 900.000 Aquatabs (tabletas de cloro para tratar el agua) en Sud.

-reforzado las actividades de vigilancia de cólera en las diez provincias del país.