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20.06.2022

Para las personas de Hawija, en Irak, ir al médico es un lujo: les ofrecemos atención gratuita y adaptada

En el norte de Irak, las necesidades médicas de las personas retornadas aumentan frente a un sistema de salud muy débil. Las personas suelen viajar largas distancias para asistir a una consulta médica porque las instalaciones cercanas están fuera de servicio, se enfrentan a la escasez de suministros o nunca existieron.

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Desde 2016, Médicos Sin Fronteras (MSF) brindamos atención médica gratuita a las personas que huyeron de Hawija durante el control del grupo Estado Islámico (EI) y las subsiguientes batallas para recuperar el área, a las personas retornadas y a las que no se fueron.

Primero organizamos clínicas móviles en los lugares de recepción para las personas que huían de Hawija, y trabajamos en los campos para personas desplazadas donde se estaban asentando quienes huían.

Pero desde 2020, estos campos han sido cerrados por decisión del gobierno federal, obligando a las familias a regresar a sus lugares de origen y, en ocasiones, las lleva a enfrentar un desplazamiento secundario a otras regiones.

Muchas instalaciones médicas fueron destruidas parcial o totalmente durante las batallas para recuperar Hawija del control del grupo EI, lo que dejó a las personas que regresaban con un acceso reducido a los servicios médicos que tanto necesitaban. A medida que crecían las necesidades de las personas y las brechas existentes en la provisión de atención médica, nuestros equipos cambiaron sus actividades para enfocarse en las enfermedades no transmisibles, la atención de la salud mental y en la salud sexual y reproductiva.

 

Promotor de salud de MSF durante una sesión de promoción de salud con un residente de uno de los barrios de Hawija.

 

Como cada mañana, el Dr. Ramah Essa llega a nuestra clínica en el subdistrito de al Abasi, en la gobernación de Kirkuk, en el norte de Irak, para hacer un seguimiento de los pacientes con enfermedades crónicas. Son alrededor de las 8:00 horas y varios pacientes ya esperan su llegada. Comienza su día atendiendo a una mujer mayor que sufre de diabetes e hipertensión y acude regularmente para sus chequeos de rutina.

“Vamos a evaluar su nivel de azúcar en la sangre para ver si su diabetes está controlada y, si no lo está, ajustaremos el tratamiento”, dice el Dr. Essa.

En esta instalación de MSF, el Dr. Essa y su colega, el Dr. Saif, reciben a pacientes que buscan atención médica para enfermedades no transmisibles como diabetes, hipertensión, asma, epilepsia y trastornos psiquiátricos. Estas condiciones requieren un tratamiento médico a largo plazo o de por vida, y un seguimiento estrecho para evitar el desarrollo de complicaciones que puedan conducir a situaciones críticas.

“Tenemos alrededor de 3.000 a 3.500 pacientes bajo tratamiento, y acuden regularmente a la clínica de al Abasi,” dice el Dr. Essa. “Junto con el Dr. Saif atendemos, de media, a unos 50 o 60 pacientes por día”.

 

 Promotores de salud de MSF en uno de los vecindarios del distrito de Hawija durante sus actividades de visitas diarias a las casas para difundir mensajes sobre educación de salud y sensibilizar a las personas.

 

Antes de las batallas, el sistema de salud ya había sufrido una escasez de suministros y trabajadores de la salud en esta región. Pero ahora que hay varias instalaciones dañadas que aún no se han restaurado o no funcionan, y una presión adicional sobre el sistema para atender las necesidades médicas de las personas retornadas, es imposible satisfacer las tremendas necesidades en la región. Las personas suelen viajar largas distancias para asistir a una consulta médica porque las instalaciones cercanas están fuera de servicio, se enfrentan a la escasez de suministros o nunca existieron.

“Hoy trabajamos tanto en la clínica al Abasi como en el centro de atención médica primaria de Hawija, que se encuentra en la ciudad principal de Hawija. Nuestros equipos brindan atención a 7.000 pacientes que padecen enfermedades no transmisibles en ambos lugares, y nuestra capacidad de respuesta está llegando a su punto máximo”, explica Tetyana Pylypenko, nuestra coordinadora médica en Irak.

“Reconocemos las importantes necesidades de la comunidad, pero no podemos inscribir en nuestro programa a todos los y las pacientes que necesitan tratamiento. Estamos tratando de mantener la calidad de la atención para las y los pacientes, y esta tendrá limitaciones si la cohorte sigue creciendo. El espacio limitado en las instalaciones, los desafíos de suministro y la disponibilidad del personal son algunos de los desafíos que podríamos enfrentar”, concluye Pylypenko.

 

Amira y Sufyan, del equipo de promoción de salud mental, brindando una sesión de concienciación a una familia en el subdistrito de Al-Abbasi sobre salud mental y los servicios que MSF brinda en la clínica de enfermedades no contagiosas..

 

En colaboración con las autoridades sanitarias locales, nuestros equipos han desarrollado criterios específicos para el inicio del tratamiento en nuestra instalación médica. Nos enfocamos en atender a los pacientes más vulnerables que necesitan tratamiento urgente y, al mismo tiempo, derivamos a los más estables al centro público de atención primaria más cercano. De esta manera podemos dividir la carga con la clínica pública y brindar una mejor atención a las y los pacientes. En el centro de atención médica primaria de Hawija, brindamos a las mujeres consultas prenatales, posnatales y de planificación familiar, pero en una sección separada de la clínica para enfermedades no transmisibles.

En el Hospital General de Hawija, Wafaa, una de nuestras comadronas pasa su día en la maternidad que apoyado ayudando a las parteras que a veces asisten hasta a 300 mujeres a dar a luz cada mes. Aquí, apoyamos a las parteras fortaleciendo diariamente sus capacidades en la sala de partos.

Tanto en Hawija como en al Abasi, nuestros equipos no solo reciben pacientes de las grandes ciudades, sino también de los pueblos de los alrededores e incluso de las gobernaciones vecinas. Las personas acuden a nuestras clínicas para beneficiarse de una atención médica gratuita y de calidad.

 

Promotores de salud y de salud mental de MSF brindando una sesión eductativa a un grupo de jóvenes en uno de los barrios de la ciudad de Abbasi.

 

Amira y sus colegas, que trabajan con nosotros como trabajadoras comunitarias de salud mental, realizan visitas diarias a los hogares en al Abasi para educar a las personas sobre la salud mental y sensibilizarlas sobre los servicios que brindamos. A menudo se encuentran con personas que muestran signos de ansiedad o estrés, que sugieren que necesitan apoyo psicosocial.

El equipo aconseja a las personas que visiten a nuestros consejeros de salud mental en la clínica. Allí, Fatin, nuestra consejera de salud mental y sus colegas, brindan a los pacientes información clave para comprender mejor su condición y les brindan algunas técnicas para ayudarles a mejorar su condición y desarrollar mecanismos de afrontamiento.

“La atención que brindamos debe abordar las dificultades y limitaciones que atraviesan las y los pacientes en su vida diaria, el trauma y el estado psicológico en el que se encuentran”, dice la Dra. Annie Marie, líder de nuestro médico en Kirkuk.

“Es por eso que mantenemos la atención de la salud mental como una parte esencial de los servicios que brindamos especialmente sabiendo que, en los últimos años, las personas aquí han vivido varias experiencias traumáticas que requerirían años para sanar por completo”, concluye.