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13.07.2007

Jordania: cirujanos de MSF tratan a heridos de guerra iraquíes

MSF lleva a cabo en Ammán, la capital de Jordania, un proyecto de cirugía para atender a los heridos iraquíes víctimas del conflicto

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El pasado mes de octubre, Ahmed, un niño de ocho años, resultó herido tras la explosión de un coche bomba que lo dejó desfigurado y le amputó el pie izquierdo. Su padre y su tío se pasaron media hora en la misma habitación de un hospital de Bagdad sin reconcerle. El niño, en estado de shock por la explosión, se quedó sin habla.

“Estaba solo”, dice el padre de Ahmed a través de un intérprete. “Le hicieron una amputación sin la compañía de nadie de su familia. Nadie le conocía. Era un niño solo dentro de un hospital”. Pasaron tres días antes de que padre e hijo se reunieran de nuevo.

Tras varios intentos fallidos de reconstruir su cara, incluyendo varios injertos de piel, Ahmed y su padre llegaron en diciembre de 2006 al hospital de la Media Luna Creciente jordana en Ammán, donde Médicos Sin Fronteras (MSF) lleva un programa de cirugía reconstructiva para heridos de guerra iraquíes desde agosto de 2006. En abril de 2007, la joven víctima había pasado por dos microcirugías y estaba previsto que pasara tres veces más por el quirófano para reconstruir su nariz y sus labios. Ahmed es uno de los 210 pacientes tratados en el programa desde su comienzo.

MSF ha empezado a suministrar medicinas esenciales y provisiones médicas a varios hospitales dentro de Irak. Pero el programa quirúrgico de Ammán, donde la mayoría del personal son cirujanos iraquíes, es la tentativa más directa de MSF para ayudar a los iraquíes desde que la organización tuvo que sacar a su trabajadores de Irak debido al deterioro de la situación de seguridad en el país.

Sistema de salud lisiado
El sistema de salud iraquí está entre las mayores víctimas de la violencia de Irak. Los hospitales, especialmente en Bagdad, no tienen medicamentos suficientes, existencias quirúrgicas o ni siquiera electricidad. Más allá de las necesidades de material, la Asociación Médica iraquí estima que de los 34.000 médicos registrados antes de 2003, más de la mitad se han ido del país y, al menos, 2.000 han muerto.

“En estos momentos es prácticamente imposible que te operen en Irak”, afirma el doctor Bassam, un cirujano de ortopedia iraquí que trabaja para MSF. “Y más desde que muchos doctores se han ido hacia el norte o han dejado el país, buscando lugares más seguros. Como resultado, hay menos y menos especialistas y –por encima de todo– los que quedan son un objetivo. Muchos han sido secuestrados tras el comienzo de la guerra en 2003”.

Estos factores han ayudado a devastar el sistema de salud iraquí, que se ha quedado paralizado. Este escenario se da casi a diario: tras un ataque con varias víctimas, los centros de salud están saturados con heridos. A menudo los pacientes son curados, estabilizados y enviados a casa encontrándose más tarde con complicaciones médicas. Algunas personas tienen miedo de ir a hospitales llevados por ciertas religiones, por partidos políticos o por grupos armados.

“Tenemos un serio problema con el sistema de urgencias médicas, desde el momento de la lesión, a la evacuación, las salas de emergencia, hasta las cirugías finales”, dice el doctor R., coordinador médico de MSF en Ammán y uno de los mejores cirujanos de ortopedia en Irak. “Vemos muchos casos de heridas mal diagnosticadas o mal tratadas y muchos ejemplos de complicaciones por cirugías que deberían haberse hecho de otra manera”.

Llegar a Ammán

Ammán ofrece un contexto seguro en el que los cirujanos de MSF pueden trabajar y en el que los pacientes, como Ahmed, pueden recuperarse de una operación. Una red de cirujanos en Irak refiere pacientes al programa. El expediente médico de cada paciente es revisado detenidamente por el equipo de MSF. En cuanto un paciente ha sido admitido en el programa, MSF se hace cargo del transporte y papeleo que hace falta para transferirlo a Ammán, un proceso difícil que requiere tiempo.

Procedimientos de alta tecnología para heridas devastadoras
La complejidad y la severidad de las heridas que tienen que soportar los heridos de la guerra de Irak hacen necesarias las técnicas quirúrgicas más sofisticadas e innovadoras practicadas hoy en día. Para reconstruir la cara de Ahmed, un cirujano de MSF tuvo que injertar piel y músculo de su espalda. Los cirujanos maxilofacilales de MSF utilizan ordenadores de tres dimensiones para la planificación y la preparación de la operación.

“Para casos de cirugía plástica, tratamos quemaduras difíciles, cicatrices y contracturas”, afirma el doctor R. “No hacemos operaciones estéticas; principalmente tratamos cirugías funcionales. Tenemos intervenciones que duran 11 o 12 horas. Algunos pacientes necesitan seis o siete cirugías, y están ingresados entre cuatro y seis meses”.

Infecciones resistentes al tratamiento
Casi la mitad de los pacientes que necesitan procedimientos ortopédicos llegan a Ammán con infecciones severas de hueso y heridas infectadas, que a menudo son resistentes a varios antibióticos. Las condiciones antihigiénicas en los hospitales iraquíes y el retraso en recibir el tratamiento hace que los pacientes sean susceptibles de infecciones.

“Recibimos pacientes iraquíes con infecciones difíciles”, dice el doctor R. “En Irak, la mala gestión y el mal uso de antibióticos llevan a la aparición de bacterias resistentes. Estas bacterias son resistentes a casi todos los antibióticos menos uno o dos. Y éstos son la nueva generación de antibióticos que son muy caros.”

Solo el comienzo
Como media, cada mes llegan 40 nuevos pacientes al programa de Ammán, y MSF pretende doblar la capacidad del proyecto. Sin embargo, incluso entonces la cantidad de trabajo de MSF representará una fracción pequeña del número de civiles iraquíes que necesitan desesperadamente un cuidado quirúrgico apropiado. Otros equipos de MSF aún están valorando maneras para dar asistencia directa a iraquíes atrapados por la guerra.

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