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11.02.2015

Lampedusa: Italia y la UE deben tomarse en serio esta situación que se cobra la vida de miles de seres humanos

Entrevista con Stefano Di Carlo, coordinador general de MSF en Italia

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“Tragedias como estas nos muestran claramente la necesidad de que haya operaciones de rescate en el Mar Mediterráneo”, afirma Stefano Di Carlo, coordinador general de MSF en Italia. “Cuando no les estás dando la opción de entrar de una manera legal, el establecer operaciones de rescate marítimo se convierte en algo absolutamente necesario para salvar las vidas de los refugiados y migrantes. Sabemos que las operaciones de rescate marítimo no son la solución al problema, pero mientras los refugiados sigan sin tener otra manera de alcanzar Europa de una manera segura, es absolutamente indispensable que se hagan. Italia y la Unión Europea tienen que tomarse en serio esta situación que está poniendo en riesgo la vida de muchos seres humanos y que se está cobrando centenares de víctimas mortales”.

En respuesta a las enormes y crecientes necesidades médicas y humanitarias de los migrantes y refugiados que cruzan el Mar Mediterráneo para llegar a Italia, MSF ha comenzado a trabajar este mes de febrero, por vez primera desde que comenzó a atender a los migrantes y refugiados que llegan al país, dentro del centro de recepción de Pozzalo (CPSA), en la isla de Sicilia. Este centro es el lugar al que son transferidos los migrantes y refugiados en primera instancia. En colaboración con el Ministerio de Salud italiano, MSF proporciona atención médica a los migrantes desde el momento mismo en el que llegan.

¿Cuál es el trabajo de MSF en el centro?

MSF lleva trabajando en el Puerto de Pozzalo desde principios de 2014. Comprobamos el estado de salud en el que llegan los migrantes y refugiados y les derivamos a un lugar u a otro en función de cómo se encuentren. Desde febrero de este año, hemos empezado a trabajar también dentro del CPSA, que es el centro de recepción al que son transferidos los migrantes y refugiados en primera instancia. En colaboración con el Ministerio de Salud, nuestros médicos y enfermeros prestan asistencia médica a los migrantes desde el momento que llegan hasta que abandonan el centro.

¿Cuáles son las necesidades médicas más importantes?

El año pasado vimos a muchas personas que llegaban con problemas de salud relacionados con las duras condiciones de vida y las dificultades propias de un viaje tan largo y difícil. Infecciones cutáneas, pequeñas lesiones, agotamiento o quemaduras provocadas por el contacto con la gasolina del barco.

Hasta el momento del cierre de la Operación Mare Nostrum a finales del año pasado, los migrantes y refugiados recibían asistencia médica en el mar, por lo que solían llegar a tierra en bastantes buenas condiciones. El cierre lo cambia todo, así que no sabemos muy bien cómo van a evolucionar las cosas, pero obviamente estamos preocupados porque nos tememos que muchas personas llegarán hasta el puerto en un estado de salud muy precario.

MSF también está proporcionando asistencia psicológica a los migrantes en otros puntos de la provincia de Ragusa, a la que pertenece la localidad de Pozzalo. Muchas personas han vivido experiencias traumáticas en sus países de origen o durante el viaje, lo cual hace completamente necesario la provisión de este tipo de servicios médicos.

¿Cómo ve la situación MSF?

Acabamos de empezar a trabajar dentro del CPSA y durante las últimas semanas apenas se habían producido llegadas. Las tragedias han llegado en estos últimos días y eso nos permite comprobar una vez más que estamos ante un problema serio. Las restrictivas políticas migratorias y de control de fronteras de la Unión Europea dejan a todas estas personas con la única opción de tratar de alcanzar Europa cruzando el mar. Esta es la razón por la que este tipo de accidentes ocurren. Sabemos que las operaciones de rescate marítimo no son la solución al problema, pero mientras los refugiados sigan sin tener otra manera de alcanzar Europa de manera segura, es absolutamente indispensable que se hagan.

En cuanto llegue la primavera y empiece a hacer algo más de calor, esperamos un incremento en el número de llegadas. Italia y la Unión Europea tienen que tomarse en serio esta situación que está poniendo en riesgo la vida de muchos seres humanos”.

MSF lleva trabajando en Italia en la atención a los refugiados y migrantes desde 2002. Desde 2002 hasta 2013, sus equipos estuvieron prestando asistencia médica en la isla de Lampedusa. A día de hoy, MSF presta apoyo a los servicios de salud italianos en la atención médica a los refugiados, solicitantes de asilo y migrantes que llegan a Pozzalo y a otros puntos de la provincia de Ragusa, en Sicilia.

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