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24.11.2022

Graves problemas médicos por la detención ilegal de personas migrantes en Letonia

Pedimos a las autoridades letonas el fin inmediato de la detención arbitraria de migrantes y solicitantes de asilo y alerta de las graves consecuencias físicas y psicológicas.

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Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzamos a visitar en julio los Centros de Detención de Inmigrantes de Mucenieki, cerca de la capital letona y de Daugavpils, próximo a la frontera con Bielorrusia, para proporcionar apoyo psicológico y psicosocial de forma regular a las personas detenidas. Actualmente, alrededor de 50 personas están detenidas en estas dos instalaciones gestionadas por el Servicio Estatal de Guardia de Fronteras. Los detenidos son personas vulnerables, como supervivientes de tortura o violencia sexual, niños y mujeres embarazadas.

"Este tipo de detención tiene un grave impacto negativo en la salud mental de los individuos", explica Georgina Brown, coordinadora de nuestro proyecto en Lituania y Letonia. "Nuestros equipos han sido testigos de altos niveles de estrés, ansiedad y pérdida de dignidad, que pueden llevar a la autolesión. Muchos de estos hombres, mujeres, niños y niñas ya han vivido acontecimientos traumáticos que les hicieron huir de sus hogares. Su detención prolongada corre el riesgo de añadir más traumas a las vulnerabilidades existentes", añade Brown.

Tanto el centro de Mucenieki como el de Daugavpils están sometidos a una fuerte videovigilancia, lo que limita considerablemente la privacidad de las personas. Los funcionarios confiscan los teléfonos móviles personales cuando las personas son internadas en los centros, lo que restringe la comunicación de estas con sus familias y el acceso a las redes sociales. La falta de comunicación con el exterior también limita el acceso de las personas a la información y al apoyo, lo que ahonda aún más el sentimiento de desesperanza y el deterioro de su bienestar y protección.

 

Entrada principal del centro de detención de inmigrantes de Muciniecki, en las proximidades de Riga.

 

"Las personas confinadas en estos centros de detención no entienden lo que les está pasando", dice Brown. "Se sienten como si estuvieran en la cárcel, pero sin saber qué han hecho mal y sin conocer la fecha de finalización de su condena. Sabemos de personas que llevan encerradas así más de ocho mesesEstán viviendo una pesadilla", alerta nuestra coordinadora en Lituania y Letonia.

También estamos alarmados por la detención ilegal de niños en los centros, que perjudica su desarrollo y bienestar. ​ "Nuestra familia huyó de Afganistán porque a mis hijas no se les permitía ir a la escuela y no había libertad bajo el régimen talibán", asevera Khalid*, un padre afgano retenido en uno de los centros de detención letones.

Los niños retenidos se enfrentan a graves riesgos para su desarrollo psicológico y, de forma habitual, muestran indicios de graves deficiencias. "Los niños y niñas detenidos carecen de elementos esenciales para su desarrollo, como el juego y la escuela, y se ven afectados indirectamente por el estrés que padecen sus padres", declara Heidi Berg, psicóloga de MSF.

"Me aburro mucho. Solo puedo jugar fuera, en la zona vallada, unos momentos al día. Cada minuto está contado", señalo a nuestro equipo un niño que está retenido en uno de los centros. ​

Por igual nos preocupan los hombres sin familia detenidos en los centros. Estos permanecen detenidos durante largos periodos y, a menudo, están expuestos a malos tratos. En las condiciones carcelarias de los centros de detención, los hombres solteros suelen ser llamados "reclusos" por los funcionarios del Servicio Estatal de Guardia de Fronteras, deben someterse a cacheos y son encerrados en sus "celdas". Se trata de hombres que huyeron de sus países de origen en busca de seguridad y, ahora, el hecho de ser tratados como delincuentes les parece injusto y deteriora su salud mental.

"El último año ha sido un año sin libertad. Mi corazón sangra de dolor y angustia. (...) Por favor, ayúdennos. Hay quienes han intentado suicidarse porque llevan varios meses encerrados sin ninguna razón concreta", declaró a nuestros equipos un joven detenido en uno de los centros.

Por todo ello, instamos a las autoridades letonas a que pongan fin a la detención irregular y arbitraria de las personas que se desplazan. Pedimos que se apliquen alternativas a la detención, incluido el traslado inmediato de los hombres, mujeres y niños retenidos en los dos centros de detención a lugares seguros, como el centro abierto de Mucenieki, donde puedan recibir la asistencia humanitaria y la protección adecuadas.

 

*Nombres cambiados para proteger la identidad.