Back to top
06.09.2022

La detención priva de la libertad, de la dignidad, de la vida: “Piensan que no somos humanos”

Estos son parte de varios testimonios que hemos recogido en los crueles centros de detención en Lituania, donde cientos de mujeres y hombres que han huido del conflicto y la violencia extrema se han encontrado, una vez más, con la Europa más inhumana y discriminatoria, y más aún con determinadas nacionalidades.

-A A +A

Testimonio 1 - Hombre actualmente detenido en un Centro de Recepción de Extranjeros (CRE) lituano 

“Una nacionalidad, les dan libertad. A todos, les dan libertad de movimiento. Todos estamos disgustados. ¿Por qué nos hacen esto? ¿Por qué no se lo hacen a ellos? Había cientos. Y ahora, casi ninguno. Ahora son todos negros aquí y algunos como yo de países como India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka o Nepal. Esto me hace sentir mal, y sin valor. No puedo enfadarme porque no puedo hacer nada. Solo debería enfadarse la gente que puede hacer algo para cambiarlo. Mi enfado no importa.

Me fastidió mucho la llegada de gente de Bielorrusia y Rusia. Llegaron a este campo. Solo permanecen un día detenidos, y al día siguiente tienen libertad de movimiento. Y ahora ya salen. ¿Por qué? Llevamos aquí más de un año. Un año es mucho tiempo de detención, incluso un mes es suficiente. Y no pueden deportarnos, así que nos castigan. No sé qué está pasando aquí. Todas las demás nacionalidades pueden salir. Pero a nosotros nos tienen aquí. ¿Por qué?

Llevamos aquí más de un año. No podemos respirar. Me olvido de cómo es la gente ahí fuera, cómo se vive fuera. Es mucho tiempo. Más de un año es mucho tiempo en prisión, mucho tiempo detenido. Me encantan las carreteras. Tengo muchas ganas de ir por las carreteras y que nadie me diga dónde puedo ir. Si quiero girar a la izquierda, solo tengo que cerrar los ojos y girar a la izquierda. Y nadie me detendrá, nadie me dirá: ‘No puedes salir de esta puerta’. Deseo que un día, cuando consiga la libertad, tenga mi propia vida. Seré realmente dueño de mi propia vida. Si consiguiera la libertad, sería realmente feliz. Por fin podría respirar fuera”.

 

Antiguo centro correccional de Kybartai, que alberga ahora a personas en tránsito que han cruzado la frontera de Lituania desde Bielorrusia.

 

Testimonio 2. Hombre detenido en un Centro de Recepción de Extranjeros (CRE) lituano

“Nadie planea ser un inmigrante en Europa. Algunos lo ven como si no fuéramos nadie: ‘Has venido aquí para tener una vida mejor’ nos dicen. Sabemos que hay emigrantes económicos, pero la mayoría de nosotros no estamos aquí como emigrantes económicos y no estamos aquí por una vida mejor. Estamos huyendo por nuestras vidas, buscando protección...

Este año que pasé en un campamento cerrado no fue fácil. Sé por lo que estoy pasando, y cómo me ha generado problemas de salud. No cometí ningún delito en el campamento. Nunca he hecho nada para infringir las normas o los reglamentos. Les pregunté: ‘Entonces, ¿por qué intentáis ponerme restricciones de nuevo?’. No me dieron ninguna razón tangible. Dos minutos en el tribunal y tomaron la decisión. 6 meses de prórroga.

La forma en que nos tratan a los negros no es la misma que reciben a otras nacionalidades. 

Conozco gente de ciertas nacionalidades, ni siquiera les preguntan nada. Solo les dicen: ‘Si tienes dinero, alquila un apartamento para darte libertad’.

Les dan la oportunidad y a nosotros, los que somos negros, nos la niegan. No sé la razón por la que nos tratan de forma diferente”.

 

Testimonio 3 - hombre que estuvo detenido en un CRE lituano

“No soy una persona enferma, pero lo estaba debido al entorno [de la detención]. Psicológicamente, estaba deprimido. Emocionalmente, estaba deprimido. Algunos de nosotros desarrollamos enfermedades. No puedes olvidar esto en tu vida. Incluso a mí, Solo me ayudó mi fe. Si no fuera por mi fe estaría loco tras lo que pasé. 

Seguí creyendo. Confiando en mi fe. Rezando para que el gobierno nos viera como humanos, y nos acomodara como humanos. Que nos traten como humanos. Rezando para que cambien sus leyes. Pero están haciendo leyes para empeorar nuestra situación. ¿Por qué?”.

 

Antiguo centro correccional de Kybartai, que alberga ahora a personas en tránsito que han cruzado la frontera de Lituania desde Bielorrusia.

 

Testimonio 5 (extracto) - hombre actualmente detenido en un CRE de Lituania

“No recuerdo mucho lo que pasé durante la detención. Hubo muchos casos de personas vulnerables. He visto algunos casos de maltrato. No respetan a la gente, porque quizá piensan que no somos humanos. No les importa que tengas un problema en tu país, no les importa nada. 

La detención me afectó mucho. Mi salud mental, eso es lo peor. Es difícil para mí contarlo, es más fácil olvidarlo. Mi cerebro está afectado. Desarrollé dolores que no conozco y tuve pesadillas. Sé que me ha afectado mucho porque soy padre, tengo hijos. Así que es muy duro para mí, para un padre, estar un año sin hacer nada por sus hijos. Es muy duro, si eres un ser humano. Es muy, muy duro para mí”.

 

Mayo de 2022

Testimonio 6 (extracto) - mujer que estuvo detenida en Medininkai

“A medida que pasa el tiempo, la gente se va deprimiendo más y más más deprimida y va enfermando. Los jóvenes también están más enfermos. Han perdido la esperanza y puedo entenderlo.

Vienen de la guerra, tienen muchas historias malas y tristes. Cuando los escucho, pienso ‘¿qué es mi historia comparada con la de ellos?’, aunque yo sufra lo mismo que ellos. Pero incluso siento ‘¿qué es mi dolor comparado con el suyo?’, ellos realmente vienen de algo malo. Nadie está sentado pensando ‘la frontera está abierta, vamos’. No es así. 

La detención me ha afectado mental y físicamente. Le he dicho al médico muchas veces que tengo un dolor en el corazón y que me late muy rápido. Cuando hablo con el médico, me dicen que es por la situación en la que estoy y por el estrés. 

Y no soy solo yo. Otras chicas de mi edad tienen el mismo problema con su corazón. Están estresadas, la gente se vuelve loca o físicamente están muy cansadas y enfermas. Una de mis amigas no tiene permiso para salir a la calle y está muy deprimida. Duerme la mayor parte del día y no come. Esta chica no estaba en mala situación antes de venir a Medininkai. No veía ningún problema en ella y ahora tiene problemas psicológicos”.