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12.08.2005

"Los alimentos terapéuticos deberían considerarse medicamentos esenciales"

MSF estima que a finales de año habrá tratado a unos 30.000 niños con desnutrición severa en Níger. El Dr. Milton Tectonidis, especialista en nutrición recién llegado del país, explica cómo se está tratando a un mayor número de niños sin tener que hospitalizarlos

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¿Cómo están ayudando a MSF los nuevos avances en el tratamiento de la desnutrición para hacer frente a la escalada de esta crisis en Níger?

La mayoría de los niños con desnutrición severa de nuestros proyectos están siendo atendidos en régimen ambulatorio, es decir, sin tener que ingresarlos en centros de nutrición terapéutica. Se trata de niños que aún tienen apetito y que no están gravemente enfermos. Les damos dos paquetes diarios de PlumpyNut®, un alimento terapéutico listo para tomar, y les hacemos un seguimiento semanal para comprobar que no surgen complicaciones. También damos a sus madres unas raciones familiares suplementarias de Unimix (harina terapéutica) y de aceite para cocinar. El PlumpyNut® es un alimento específico que incorpora todos los macro y micronutrientes en las cantidades y proporciones necesarias para estimular un rápido crecimiento en los niños desnutridos. Sólo los que no responden al tratamiento –no comen o se ponen enfermos– son transferidos a lo que llamamos “unidad de estabilización”, que se parece más o menos a un hospital, donde reciben una atención más intensiva hasta que se estabilizan y pueden volver al régimen ambulatorio.

Esto no significa que estos niños estén menos severamente desnutridos. Sólo que no todos necesitan ser hospitalizados. Esto se demostró hace 20 o 25 años en las grandes ciudades de India donde había problemas de desnutrición infantil. Las autoridades sanitarias distribuyeron purés de lentejas y otras raciones alimentarias entre las familias y los resultados fueron equivalentes a los obtenidos mediante la hospitalización. Durante mucho tiempo, nadie prestó atención a estos informes. Hubo que esperar al artículo que Steve Collins publicó en The Lancet en 2002 para que los especialistas en nutrición retomaran el tema de la atención domiciliaria de los niños severamente desnutridos. De todas formas, la innovación que ha revolucionado el tratamiento han sido los alimentos especializados listos para tomar: no necesitan preparación, se presentan en envases individuales, no hay que añadir agua y no se pueden contaminar. Antes éramos reticentes a suministrar leches terapéuticas en polvo para su administración a domicilio, ya que había que diluirlas en agua y no estábamos seguros de la buena calidad de la misma en las casas ni de si las madres sabrían respetar la dosificación.

¿Qué impacto ha tenido este nuevo tipo de tratamiento en la intervención de Níger?

Nunca hubiéramos podido tratar a tantos niños. Antes nos habríamos centrado solamente en la región de Maradi con a lo mejor tres o cuatro centros nutricionales terapéuticos (CNT) fijos. La intervención de 2002 en Caala, Angola, fue la última gran emergencia nutricional que no incluía atención ambulatoria. A través de tres CNT tratamos a 8.600 niños en total, mientras que en Maradi y sus alrededores esperamos haber atendido a 30.000 al finalizar este año. La diferencia es sustancial. La experiencia de Níger puede convertir la combinación de hospitalización con seguimiento ambulatorio en la estrategia definitiva de MSF en materia de nutrición. Ya no creo que podamos volver atrás.

¿Existe algún medio para las autoridades sanitarias de Níger o de otros países para resolver alguno de los problemas crónicos asociados a la desnutrición?

Todo el mundo habla de la naturaleza crónica y de las raíces de la crisis actual; estos debates no tienen fin. Pero, durante los años que MSF lleva trabajando en Níger, hemos podido observar el problema de la inseguridad alimentaria a largo plazo y tenemos algunas ideas al respecto. Desde un punto de vista médico, lo más efectivo sería incorporar los alimentos terapéuticos para niños severamente desnutridos –como el PlumpyNut® o las galletas BP5– a los servicios regulares del sistema de salud nacional. Deberían administrarse como medicamentos esenciales, como los antirretrovirales (ARV) para el VIH/SIDA o la terapia combinada con artemisinina (TCA) para la malaria, y no sólo en caso de emergencia. Además, muy pronto incluso habrá un nuevo producto para tratar la desnutrición aguda moderada, lo que permitirá tratar los dos niveles de desnutrición (moderada y severa) con alimentos terapéuticos específicos. Es imperioso que estos productos estén al acceso de las poblaciones. Durante años, hemos visto llegar a nuestros centros a madres que han caminado kilómetros para conseguir el tratamiento para sus hijos.

¿Qué recuerdos te han quedado de Níger?

Una de las cosas que más me sorprendieron fue cuando otra ONG distribuyó alimentos suplementarios en un pueblo donde había uno de nuestros centros. Los equipos de esa organización, temiendo no movilizar a bastante gente, habían pasado por varios pueblos anunciando su distribución ¡y casi causan un amotinamiento! Aquí se demuestra hasta qué punto la gente está pasando hambre. Los que afirman que la situación actual es parecida a la de años anteriores se equivocan estrepitosamente. Hay una auténtica falta de alimentos en Níger, afecta a muchas familias y todos los días llegan niños a nuestros centros en condiciones catastróficas.

 

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