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14.05.2008

Los debates del terreno

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Hace unos días tuvimos el debate asociativo en Uganda. Una vez al año, los responsables de los diferentes proyectos de MSF se reúnen para debatir y reflexionar sobre una serie de temas. Luego, las conclusiones se envían a Barcelona y sirven como base para la Asamblea General.

MSF es una organización asamblearia, es decir que el máximo órgano de la oenegé es la Asamblea General formada por los asociados. Para ser asociado es necesario haber trabajado con MSF y tener ganas de implicarse en la evolución de la organización.

La Asamblea General se reúne una vez al año en Barcelona, donde se elige una Junta que es la encargada de supervisar el trabajo del equipo directivo, promover el debate interno y asegurar que nuestras acciones son coherentes con los valores y la misión de MSF.

El primer día tuvimos el encuentro internacional con el resto de  secciones presentes en el país --MSF Francia, Suiza, Holanda y España-- y el segundo día se realizó la reunión de la sección española.

Los temas para las sesiones han sido interesantes: la innovación en los proyectos y la denuncia como parte de nuestra acción.

La innovación es, sin duda, uno de los valores que desde todas las secciones se está impulsando a la hora de plantear nuestro trabajo. Como presentación del debate se explicaron casos recientes de innovaciones que han cambiado de forma radical la manera de trabajar en los proyectos: la  introducción del tratamiento antiretroviral para luchar contra el sida, cuando todo el mundo decía que no tenía sentido dar un tratamiento tan largo y complejo a pacientes africanos, o la implementación del seguimiento ambulatorio en los programas nutricionales, permitiendo que los pacientes puedan recuperarse en casa, rompiendo con el esquema anterior que obligaba a hospitalizar por casi dos meses a los pequeños.

El otro tema de debate era la denuncia. MSF acompaña la acción médica directa con el compromiso de dar a conocer la realidad que viven a diario nuestros pacientes. Este es siempre un tema delicado, especialmente cuando se baja a nivel de terreno, pues hay que valorar muy detenidamente el impacto de nuestra denuncia. Hay que asegurarse que ésta se canaliza de la manera correcta y que tendrá un impacto directo sobre las condiciones de vida de nuestros pacientes, pues algunas veces la denuncia puede significar que nos veamos obligados a dejar de trabajar en la zona. En este sentido, ha sido muy interesante escuchar la opinión de nuestro equipo de Kaabong, donde nuestras actividades tienen un componente de denuncia para dar a conocer la realidad de la región a la opinión pública, a la vez que movilizar a otras organizaciones para que entren a trabajar en la zona.

Como resultado de las diferentes sesiones se ha preparado un documento que luego se agregará a las reflexiones de los otros equipos de MSF en diferentes países y que finalmente será presentado y debatido a principios de junio, en la asamblea general en Barcelona.

Por cierto, Ronald, nuestro técnico de administración en Gulu ha sido elegido para ir a la Asamblea General de Barcelona como representante del personal local de Uganda. Ronald lleva dos años trabajando con nosotros y su deseo sería poder continuar más adelante su trabajo en MSF como expatriado, en otro país. Esta es una política que se está potenciando para poder dar oportunidades de desarrollo a nuestra gente, a la vez que aprovechar todo el potencial y conocimiento de nuestro personal local para otros contextos. Será su primer viaje fuera del país, a ver qué cuenta a la vuelta (!). Será interesante ver qué le parece la Asamblea, y todavía más, ver qué piensa de nuestra sociedad tan diferente a la ugandesa.

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