Back to top
15.12.2010

Los gobiernos redujeron la ayuda humanitaria en 2009, un año en el que ninguna emergencia fue mediática

IECAH y MSF publican 'la acción humanitaria en 2009-2010'

-A A +A

Los gobiernos donantes de fondos redujeron sus presupuestos destinados a la ayuda humanitaria en 2009, un año en el que la crisis económica mundial siguió repercutiendo en los países en desarrollo pero ninguna emergencia fue mediática, según el informe “La acción humanitaria en 2009-2010: en esas estábamos cuando tembló Haití”, elaborado por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) con la colaboración de Médicos Sin Fronteras.

Entre 2008 y 2009, los presupuestos de ayuda humanitaria mundial se redujeron en un 11%, revirtiendo la tendencia al crecimiento de años anteriores: pasaron de 16.900 a 15.100 millones de dólares, debido a la retirada de los gobiernos donantes de fondos públicos, que los redujeron de 12.800 a 11.000 millones de dólares; se estima que las contribuciones de origen privado, por su parte, siguen en el mismo nivel que en 2008, 4.100 millones de dólares. Esta reducción no se justifica en una mejora del escenario de crisis humanitarias.

“Cualquier apunte cronológico del año dibuja una sucesión de catástrofes mal atendidas, permanencia de situaciones injustas, falta de respeto por la legalidad y los derechos, en definitiva un sistema claramente desigual que provoca malestar e inseguridad para una significativa mayoría de la población mundial, mientras los mecanismos de construcción de la paz, prevención de crisis y desarrollo dan muestras de parálisis”, recuerda Jesús Núñez, codirector del IECAH.

En este escenario, los Gobiernos gastan mucho más en respuesta a emergencias que hace diez años, pero sin un crecimiento continuo: la ayuda humanitaria está sometida a bruscos vaivenes presupuestarios relacionados con crisis concretas y en especial con emergencias mediáticas, y el hecho de que en 2009 no se produjera ninguna, puede explicar este retroceso. Pero incluso en el caso de las mediáticas, como el terremoto de Haití, el sistema demuestra sus fallos, tanto en la solidez de las promesas financiadoras realizadas al calor del desastre, como en capacidad de dar una continuidad eficaz a la primera respuesta de emergencia con planes coherentes de reconstrucción.

“La respuesta al terremoto y la epidemia de cólera en Haití son ejemplos de que el sistema de coordinación actual no es el más adecuado para escenarios de emergencia”, apunta Aitor Zabalgogeazkoa, director general de MSF. “El olvido en el que caen crisis como la de Somalia, el limitado compromiso en la lucha contra la desnutrición infantil o la congelación de fondos para la lucha contra el sida son otros ejemplos de responsabilidades mal asumidas por parte de gobiernos, comunidad internacional y organizaciones de ayuda”.

El caso español

El Informe destaca que, en 2009, la ayuda humanitaria española continuó consolidándose en el ámbito presupuestario a pesar de la crisis económica: creció un 15% respecto a 2008, alcanzando los 465 millones de euros, gestionados en su mayor parte por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, y de estos últimos casi un 30% por la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo (AECID). Esta última ha modificado parcialmente la canalización de sus fondos, reduciendo los destinados a Naciones Unidas e incrementando los aportados a ONG e instituciones nacionales.

Según Francisco Rey, codirector del IECAH, “España ha mejorado también los mecanismos de gestión de ayuda y su compromiso internacional es destacable, formando parte del grupo de países implicados en la mejora de la acción humanitaria global”. “Sin embargo, persisten algunas limitaciones en materia de coherencia de políticas, criterios de toma de decisiones, establecimiento de prioridades, coordinación entre las diferentes Administraciones y mejora de la calidad de la ayuda y procesos de evaluación. Debe darse un impulso definitivo a la Estrategia Sectorial de Acción Humanitaria, pendiente desde 2008, y a la elaboración de protocolos claros de actuación, lo que sin duda contribuirá a consolidar su especificidad dentro del conjunto de la cooperación”.

Mención aparte merece la cooperación descentralizada, que en 2009, y por segundo año consecutivo, sufrió una importante disminución de los fondos destinados a acción humanitaria, tanto en el ámbito autonómico como en el local (reduciéndose en un 37,5 y un 35%, respectivamente). Trece de las diecisiete comunidades autónomas redujeron sus fondos, nueve de ellas en más de un 50%, lo que demuestra, a pesar de los avances normativos de los últimos años, que aún queda mucho por hacer en la aplicación de los planes y estrategias adoptados, con el fin de consolidar la ayuda humanitaria y que esta no esté dependa de momentos de bonanza económica.

El sexto informe del Observatorio de la Acción Humanitaria ha sido elaborado por IECAH en colaboración con Médicos Sin Fronteras y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Córdoba. Entre otras temáticas, además de la evolución de la ayuda humanitaria internacional y española, aborda cuestiones como el escenario político y de seguridad internacional en 2009, la situación de los derechos humanos, la relación entre ejércitos y población civil durante las operaciones de paz, el conflicto entre ayuda humanitaria y justicia internacional en la crisis de Darfur, y las consecuencias humanitarias de los procesos migratorios, entre otros.

Comentarios