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06.08.2008

Los niños que viven con VIH merecen un tratamiento justo

MSF recuerda que se necesitan con urgencia medicamentos, métodos de diagnóstico y estrategias de tratamiento adaptados a los niños

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Tratar eficazmente a los niños y adolescentes con VIH en contextos con recursos limitados es factible. Sin embargo se necesitan con urgencia medicamentos adaptados a las necesidades de los más pequeños, métodos de diagnóstico y estrategias de tratamiento con el fin de prevenir más muertes, recordó hoy la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF). En el informe titulado “Una Carrera Estática”, publicado por MSF esta semana durante la XVII Conferencia Internacional de Sida en Ciudad de México, la organización expone los enormes retos que enfrenta todavía mientras ofrece tratamiento antirretroviral (ARV) a 10.000 niños menores de 15 años en alrededor de 50 proyectos en todo el mundo.

En los últimos cinco años, 4.000 niños menores de 5 años comenzaron el tratamiento ARV con MSF en 20 países. Según un análisis realizado con los niños en estos programas desde abril de 2002 a enero de 2008, el 79% de ellos seguían en tratamiento. Desafortunadamente, los niños menores de 12 meses de edad en estos programas son los que tienen menos probabilidades de sobrevivir, lo cual evidencia la necesidad de un acceso más temprano al tratamiento para los menores en riesgo.

“Los niños no sólo luchan contra el sida, sino contra el tiempo. Sin tratamiento, la mitad de los que nacen con VIH morirán antes de los dos años”, apuntó el pediatra Fernando Parreño, ex coordinador médico de MSF en Bulawayo (Zimbabue), donde MSF está tratando con ARV a más de 1.700 niños. “Mientras que luchamos para implementar estrategias más efectivas de prevención de la transmisión vertical (de madre a hijo), es vital que todos los niños se diagnostiquen y comiencen el tratamiento tan pronto como sea posible después del diagnóstico. De lo contrario, demasiados niños seguirán muriendo”.

En el proyecto de MSF en Homa Bay (Kenia), el índice de supervivencia de los niños a los tres años de iniciado el tratamiento era similar al de los adultos. A pesar de los buenos resultados, la supresión viral no se consiguió en el 50% de los niños tratados. Es difícil atribuir estos resultados a una baja adherencia, pero no hay duda de que ilustran la necesidad urgente de combinaciones pediátricas de dosis fijas combinadas, y estrategias de adherencia apropiadas para los niños y para los contextos en los que viven.

“Hay tan pocos niños que nacen con VIH en los países desarrollados que la investigación que se realiza en formulaciones pediátricas no es una prioridad para las compañías farmacéuticas”, señaló Karen Day, coordinadora farmacéutica de la Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF. “La mayoría de los medicamentos disponibles actualmente están mal adaptados para su uso en los contextos con recursos limitados, ya que suelen presentarse en polvos que necesitan mezclarse con agua potable o jarabes con un gusto desagradable que además necesitan refrigeración. Y en cuanto a los nuevos fármacos aprobados, no contamos con datos de seguridad para su uso en niños”.

Los resultados más positivos obtenidos en los programas pediátricos de MSF han sido gracias a un paquete completo que incluye tratamiento, atención y medidas específicas para el apoyo a los pacientes, con documentación informativa sobre el tratamiento, la preparación de los ARV, asesoría y apoyo de la comunidad. Los resultados positivos se han observado también en programas pediátricos descentralizados y coordinados por personal de enfermería.

“Contar solamente con medicamentos no es suficiente para mantener con vida a los niños con VIH/SIDA”, explicó la Dra. Helena Huerga, del equipo de MSF en Kenia. “Tanto ellos como las personas que los cuidan necesitan recibir apoyo psicosocial mientras reciben la atención y el tratamiento, especialmente cuando crecen y se hacen adolescentes y adultos”.

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