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11.04.2005

Marburg: entrevista a Vincent Brown, epidemiólogo de MSF

El Dr.Vincent Brown es director de Epicentre, centro de investigación epidemiológica de MSF, y trabaja en el hospital de Uige como responsable de vigilancia epidemiológica del equipo de MSF.

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¿Es ésta la primera vez que te enfrentas a un brote de fiebre hemorrágica de Marburg?

 

Sí, pero el enfoque general es parecido al de otros brotes patógenos peligrosos. Tenemos que organizar la recogida de datos a fin de obtener la información necesaria y entender la dinámica del brote. En este caso, el trabajo de investigación se ha iniciado en la ciudad de Uige (el epicentro de la epidemia), y cuando se considera necesario, se centra en nuevos núcleos de población en la región.

Deben buscarse todas aquellas personas que hayan podido estar en contacto con los afectados. Se han organizado equipos específicos para esta tarea de búsqueda. Pienso que la epidemia actualmente se encuentra en fase de crecimiento. Sería difícil entender bien la situación solamente a través de los casos reportados en el hospital de Uige. Algunas personas tienen miedo de ir debido al número de muertes registradas en dicho centro. Hasta la fecha, dada la gravedad de esta enfermedad, las cifras obtenidas principalmente se refieren a personas fallecidas.

 

¿Qué has aprendido de este brote tras estudiarlo durante esta semana pasada?

 

Cuando te enfrentas a esta enfermedad en el terreno, te das cuenta de que es mucho más difícil de controlar de lo que te imaginabas antes de llegar allí. La población apenas se siente aludida por una enfermedad que desconoce. Muchos no saben ni siquiera cómo prevenirla. No saben que puede transmitirse a través de las secreciones y fluidos corporales de las personas infectadas. No saben que los entierros sin tener la debida precaución se convierten en operaciones de alto riesgo. Esto significa que, cuando un miembro de la familia enferma o muere, son muchos los que pueden resultar infectados a través del contacto directo con esa persona.

 

¿Es posible que la epidemia ya se haya propagado a otros núcleos dentro de la provincia de Uige?

 

Se han confirmado casos fuera de la ciudad de Uige, pero parece ser que la mayoría podrían encontrase dentro de la propia ciudad. Con la poca información de la que disponemos, resulta difícil establecer si el brote se ha propagado. Equipos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualmente están siguiendo estos casos. Los únicos datos que tenemos para empezar son las historias clínicas de algunos pacientes fallecidos en el hospital provincial de Uige. No ha resultado nada fácil analizar de forma retrospectiva estos registros a fin de definir la presencia o no de pacientes infectados por la fiebre de Marburg. Sin embrago, muchas muertes registradas presentaban signos hemorrágicos.

 

¿Cómo se han organizado en la práctica los datos recogidos?

 

De momento, la situación es demasiado crucial como para trabajar en los casos pasados. Decidimos primero centrarnos en los nuevos casos hospitalizados en la unidad de aislamiento instalada por MSF en el hospital de Uige. Cada día registramos los nuevos casos que son ingresados y los que mueren. Los pacientes ingresan siguiendo una definición de caso establecida. En función de los síntomas, el personal de MSF define al paciente como “sospechoso”, “probable” o “confirmado”.

 

¿Cómo se estableció esta definición?

 

Se estableció teniendo en cuenta todos los casos posibles de fiebre de Marburg. Antes de confirmar un caso, el paciente sospechoso se mantiene en observación para evitar una contaminación innecesaria. Un equipo de la OMS especializado en este tipo de enfermedades hemorrágicas se encarga del examen de laboratorio.

 

Este brote parece ser mucho más letal que los anteriores de fiebre de Marburg.

 

Es muy sorprendente. Tendremos que intentar responder a esta cuestión. Es posible que hasta ahora parezca especialmente letal porque solamente se nos han reportado los casos en fase terminal y sobre todo niños pequeños, que son más frágiles. Ahora que el equipo de MSF ha reorganizado la unidad de aislamiento en Uige, podrán tratarse las personas infectadas en fase temprana. Esperemos que entonces disminuya el porcentaje de fatalidad, aunque la definición de caso siempre va a influir en los resultados.

 

¿Podemos esperar un incremento del número de nuevos casos debido al hecho que ahora haya un punto de referencia (la unidad de aislamiento de MSF en Uige)?

 

Sí, es probable. Pero tendremos que esperar entre 8 y 10 días antes de ver el efecto real. La unidad de aislamiento abrió el 1 de abril y la población todavía debe recobrar la confianza en la capacidad del hospital para hacer frente a este brote. La gente todavía tiene miedo. El personal también, porque hasta la fecha, de todo el personal de menos de 100 personas, 13 han muerto. El personal médico está siendo formado por MSF y, por primera vez, ya se han atendido algunos pacientes de forma apropiada. También es cierto que el aislamiento es necesario para evitar una mayor contaminación de familiares y vecinos. Esta medida no es siempre aceptada por la familia. Esta resistencia o malentendido puede ser la fuente de grandes tensiones a la hora de realizar nuestro trabajo.

Por otra parte, la información sobre las vías de contaminación ya está llegando a la comunidad. Por ejemplo, no tocar el cuerpo de la persona fallecida es muy importante. Sólo después podemos ver el efecto. En el momento de realizar esta entrevista, se esperan muchos más casos, debido a la potencial contaminación por contacto. Calculamos que con el número actual de casos infectados (casi 150), varios cientos hayan podido tener varios contactos. Hasta la fecha, se han definido estrategias para encontrar a estas personas.

 

¿Eres optimista?

 

Bueno, todos los brotes anteriores han acabado por menguar tras varias semanas o un mes. Realmente esperamos que las medidas de protección se respeten. También esperamos que el número de contactos que desarrollen la enfermedad sea limitado.

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