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28.03.2007

Meningitis y cólera en el sur de Sudán

El sur de Sudán ha pagado el precio más elevado de entre todos los países afectados por la meningitis este año. Varios equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) se ocupan de las personas afectadas por esta epidemia mortal y vacunan a la población de riesgo en una serie de estados en la región. Y para empeorar todavía más las cosas, el cólera se está propagando con gran rapidez por muchas zonas

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Se han reportado aproximadamente 7.000 casos de meningitis y 430 muertes, según la Organización Mundial de la Salud: entre todos los países que comprenden el denominado cinturón de la meningitis, el sur de Sudán es el país más gravemente afectado desde que empezó la epidemia. El brote empezó a principios de enero y se ha ido propagando gradualmente a través de los 10 estados que componen el sur de Sudán. En esta región, donde se sobreestiman las cifras de población, planificar una campaña de vacunación resulta extremadamente complejo. El International Cooperation Group (ICG), una organización de respuesta a epidemias de la que MSF es miembro) validó el reparto de 1,1 millones de dosis de la vacuna, y actualmente se está vacunando a la población diana (todo el mundo entre 20 y 30 años) en varios estados. Hasta la fecha, casi 400.000 personas han sido vacunadas por MSF y unas 380.000 más lo serán en las próxima semanas. Nuestros equipos se desplazan allí donde se reportan más casos, y van “siguiendo” la epidemia basándose en evaluaciones realizadas por MSF para determinar qué áreas deberían considerarse como prioritarias.

Para vacunar a 10.000 personas, se necesita lo siguiente: una nevera, cinco grandes contenedores isotérmicos, 250 bolsas de hielo y cinco kilos de algodón. En un país como el sur de Sudán, la logística de una campaña de vacunación –transportando equipos y equipamiento a puntos de vacunación y manteniendo la cadena de frío– constituye un desafío en zonas rurales. “Estamos en un país que acaba de salir de 20 años de guerra y las condiciones para responder a un gran brote epidémico son difíciles", explica el Dr. Mego Terzian, responsable del equipo de emergencia de MSF en el norte de Bahr al Ghazal. “Algunas zonas resultan inalcanzables porque no han sido desminadas. Algunas de las carreteras son de reciente construcción, el resto son impracticables. Además, la presencia de muchas armas en la región es un factor de riesgo, con incidentes en los puntos de vacunación que pueden estallar y pasar a mayores en cualquier momento. Todo esto es complicado, pero podemos hacerle frente. Los principales obstáculos a los que nos enfrentamos son la ausencia de datos fiables relativos a la población y la falta de personal cualificado en los centros de salud”.

Además de las vacunaciones, otras prioridades ante una epidemia son el registro de nuevos casos, la formación del personal para que pueda identificar y tratar la meningitis, el suministro de los materiales necesarios y la gestión de los casos más graves. “Los pacientes deben tratarse en el estadio más temprano de la enfermedad, por lo que trabajamos en estrecha colaboración con la unidad de salud primaria,” observa Sarah Hustache, una médico del equipo de emergencia de MSF en Bahr al Ghazal. “Estamos suministrando kits de tratamiento que contienen el material adicional necesario para la inyección de la vacuna y tratar los síntomas (fiebre, convulsiones) y otras enfermedades. Los casos más graves se refieren a una estructura de MSF donde se hospitalizan. El descenso del número de muertes por meningitis, después de poner el tratamiento al alcance de quienes lo necesitan lo antes posible, demuestra que nuestra estrategia es eficaz”, explica Sarah. En las zonas del sur de Sudán donde MSF contribuye a la gestión de casos de pacientes con meningitis, se han reportado más de 1.642 casos y 111 muertes. Se tarda menos de 10 días tras el inicio de una campaña de vacunación en empezar a ver un descenso del número de nuevos casos.

Además de la epidemia de meningitis, los casos de cólera también han aumentado, aunque la estación seca no ha finalizado todavía. En Juba, la capital del sur de Sudán, en un centro de tratamiento de cólera que abrió el 2 de marzo ya han ingresado 1.242 pacientes. En el estado de Jonglai, en la unidad de tratamiento instalada en Pibor hace dos semanas ya se han tratado a un total de 79 pacientes. “Recibimos hasta 80 casos al día”, declara Carmen de la Piscina, nuestra coordinadora de emergencias en Juba. “Y tememos que se produzca un significativo aumento del número de afectados cuando empiece la estación de lluvias”.

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