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18.12.2021

Resiliencia, amistad y búsqueda de libertad: historias visuales de personas migrantes en el norte de México

Con motivo del Día Internacional del Migrante publicamos esta serie de fotografías capturadas por personas que hemos atendido en un campamento y en un albergue para migrantes y solicitantes de asilo en Reynosa, en Tamaulipas, en la frontera de México con Estados Unidos. Este es su relato visual.

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Cada año, cientos de miles de personas salen de sus lugares de origen en busca de protección y seguridad, mejores oportunidades laborales o a causa de desastres de origen natural o humano. Pese a que es un derecho contemplado en las leyes internacionales, las personas migrantes deben arriesgar sus vidas durante el trayecto y son rechazadas en los países de destino, que muchas veces las obligan a confinarse indefinidamente en albergues y campamentos improvisados.

Médicos Sin Fronteras (MSF) somos una organización médico-humanitaria internacional que brinda su asistencia en diferentes puntos de las rutas migratorias en el mundo y, en conmemoración del Día Internacional del Migrante, que se celebra cada 18 de diciembre, publicamos esta serie de fotografías capturadas por personas que hemos atendido en un campamento y en un albergue para migrantes y solicitantes de asilo en Reynosa, en Tamaulipas, en la frontera de México con Estados Unidos.

Estas fotografías retratan el día a día de estas personas, momentos y anécdotas que han marcado sus vidas en estos lugares. Testimonios visuales que hablan de las urgentes necesidades que enfrentan, pero también de la alegría, la resistencia y la solidaridad que usan como herramientas para mantenerse en pie. 



“Cuando te deportan de Estados Unidos no sabes qué hacer y sientes temor de ser secuestrado. Entonces el guardia te indica que la plaza es el lugar más seguro para esperar y reflexionar sobre qué sucederá después”.  - Elías.


“Cuando te deportan de Estados Unidos no sabes qué hacer y sientes temor de ser secuestrado. Entonces el guardia te indica que la plaza es el lugar más seguro para esperar y reflexionar sobre qué sucederá después”. 
- Elías.


“Esta fue la primera comida que recibí después de tres días de haber sido deportado de Estados Unidos. Todos los días hacía fila, pero cuando llegaba al frente, la comida se había terminado"



“Esta fue la primera comida que recibí después de tres días de haber sido deportado de Estados Unidos. Todos los días hacía fila, pero cuando llegaba al frente, la comida se había terminado. Sentía vergüenza al estar formado, pero no tenía dinero y mi familia tenía hambre”. 
- Elías.

 

“Mi niña nunca olvidará su décimo cumpleaños. Unos días antes me dijo que no quería celebrarlo en el campamento, pero al llegar el día muchos de los niños y niñas, que también habitan ahí, se unieron y mi niña pudo pasar un cumpleaños feliz”.


“Mi niña nunca olvidará su décimo cumpleaños. Unos días antes me dijo que no quería celebrarlo en el campamento, pero al llegar el día muchos de los niños y niñas, que también habitan ahí, se unieron y mi niña pudo pasar un cumpleaños feliz”.  

- Elidia.

 

“Nunca imaginé vivir esta experiencia. Y si alguna vez alguien se encuentra en la misma situación, me gustaría decirle ‘¡échale ganas, sí se puede, si yo pude tú también vas a poder, ánimo!’.

“Nunca imaginé vivir esta experiencia. Y si alguna vez alguien se encuentra en la misma situación, me gustaría decirle ‘¡échale ganas, sí se puede, si yo pude tú también vas a poder, ánimo!’. 

- Merari. 

 

 

“Cuando llegan donaciones a la `Carpa amarilla´ hacemos kits de bienvenida con artículos de higiene personal y ropa. Me satisface poder ayudar, ver las sonrisas de las personas al recibir un regalo o ver la felicidad de los niños y niñas"

“Cuando llegan donaciones a la `Carpa amarilla´ hacemos kits de bienvenida con artículos de higiene personal y ropa. Me satisface poder ayudar, ver las sonrisas de las personas al recibir un regalo o ver la felicidad de los niños y niñas al recibir un dulce”. 

- Xiomara. 

 

Tuve que huir de mi país, solo pude agarrar mi celular, mis papeles y una playera que usé el día que mi abuelo falleció en mis brazos. Cuando llegué a Reynosa me regalaron esta biblia, me ha ayudado a seguir adelante.

“Tuve que huir de mi país, solo pude agarrar mi celular, mis papeles y una playera que usé el día que mi abuelo falleció en mis brazos. Cuando llegué a Reynosa me regalaron esta biblia, me ha ayudado a seguir adelante. Para mí representa a mi familia, mi Iglesia y mis ganas de ayudar a los demás”. 

- Idalia. 

 

“Mi hermano me dijo que enviaría dinero para festejar mi cumpleaños, pero no pudo. Yo me sentía triste y les dije a todos que canceláramos el festejo pero todos se pusieron de acuerdo y cooperaron para mi pastel.

“Mi hermano me dijo que enviaría dinero para festejar mi cumpleaños, pero no pudo. Yo me sentía triste y les dije a todos que canceláramos el festejo pero todos se pusieron de acuerdo y cooperaron para mi pastel. A pesar de que no somos familia y estamos en una situación difícil, la felicidad y los buenos deseos siempre están presentes”. 

- Elías. 

 

“Durante tres días no me pude mover, mi esposa me puso paños húmedos para bajarme la temperatura pero, a pesar del calor, yo tenía mucho frío"

“Durante tres días no me pude mover, mi esposa me puso paños húmedos para bajarme la temperatura pero, a pesar del calor, yo tenía mucho frío. Un tremendo virus pasó por el campamento y aunque muchas personas nos sentíamos mal, las pruebas de COVID-19 salieron negativas”. 

- Elías.

 

La Carpa Amarilla es la cocina donde nosotras atendemos, aquí recibimos a las personas recién llegadas con un café calientito y un pan"

“La Carpa Amarilla es la cocina donde nosotras atendemos, aquí recibimos a las personas recién llegadas con un café calientito y un pan. Para mí recibirlas y poder compartir un momento o un alimento en este peregrinaje, será un recuerdo que se quedará guardado para siempre”.  

- Claudia.

 

En 2020 y hasta septiembre de 2021, nuestros equipos en Reynosa y Matamoros han atendido a cerca de 12.700 personas a través de sus consultas de salud primaria, salud mental y orientaciones e información sobre trámites migratorios. Así mismo, apoyamos con el suministro de agua potable y energía eléctrica para la carga de teléfonos celulares en la Plaza de la República de Reynosa.

Fotografías tomadas por la población migrante en el campamento (Tamaulipas, México).