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09.04.2014

MSF denuncia la detención indefinida de los migrantes decretada por las autoridades griegas

La organización publica un informe sobre el impacto en la salud de las condiciones de los centros de detención de migrantes en el país.

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La decisión de las autoridades griegas para detener a migrantes indefinidamente hasta que son devueltos por la fuerza u optan por un retorno voluntario es otra evidencia del cruel tratamiento que Grecia concede a los migrantes, según la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF). Esta decisión, basada en un reciente dictamen del Consejo Jurídico del Estado griego, agrava aún más la situación desesperada de miles de migrantes en los centros de detención del país como deja patente el informe Sufrimiento invisible’ elaborado por MSF.

Desde la semana pasada, la policía griega ha puesto en práctica esta decisión en al menos dos centros de detención en el norte del país: Paranesti (en Drama) y Fylakio (en Evros). Cuando amenazaron a los migrantes con la detención indefinida muchos optaron por consentir el retorno voluntario.

"Ya hemos denunciado los efectos perjudiciales de la detención prolongada y sistemática en la salud de los migrantes", afirma Ioanna Kotsioni, referente de MSF sobre temas de migración en Grecia. "Estamos indignados con la decisión de las autoridades griegas de prolongar aún más su detención cuando en todos los casos ya se estaba aplicando el periodo máximo de 18 meses de detención. Esta es una evidencia del cambio de la política de inmigración hacia un tratamiento incluso más severo de los migrantes que actualmente ya están detenidos durante meses en condiciones inaceptables. Y es aún peor, ahora la amenaza de la detención indefinida está siendo utilizada como medio de coerción."


Impacto de la detención prolongada


En esta línea, Médicos Sin Fronteras ha hecho público el informe ‘Sufrimiento invisible’ que compila seis años de experiencia de trabajo en los centros de detención de migrantes y solicitantes de asilo en Grecia. Con este documento, MSF quiere subrayar el grave impacto de la detención sistemática y prolongada en la salud física y mental de estas personas. El estudio demuestra cómo el hacinamiento y falta de higiene en las instalaciones lleva a los migrantes a sufrir infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y enfermedades gastrointestinales, así como ansiedad, depresión y los trastornos psicosomáticos. MSF, que ha estado ofreciendo cuidado médico y psicosocial independiente en centros de detención griegos desde 2008, denuncia las fisuras en la provisión de atención sanitaria en los centros y la ausencia de evaluaciones médicas, que lleva a los detenidos con condiciones médicas serias a ser víctimas de negligencia o incluso a forzarles a interrumpir su tratamiento. “Durante seis años, hemos llevado a cabo casi 10.000 consultas médicas dentro de los centros de detención y de las estaciones de policía donde son retenidos migrantes y solicitantes de asilo”, dice el Dr. Apostolos Veizis, coordinador general de MSF en Grecia. “Pero a pesar de nuestras repetidas llamadas a mejorar las condiciones de detención y el acceso de los inmigrantes al cuidado de la salud, hemos visto pocos cambios; al contrario, la situación general continúa deteriorándose.”

Desde que la policía griega lanzó la "Operación Xenios Zeus" en 2012, el número de migrantes irregulares y solicitantes de asilo retenidos en detención administrativa se ha disparado. Al mismo tiempo, la capacidad de las instalaciones de detención ha crecido en 4.500 nuevas plazas, mientras que la detención está siendo aplicada sistemáticamente por el período máximo de 18 meses. Grupos particularmente vulnerables, tales como menores, víctimas de tortura y personas con enfermedades crónicas o discapacidad están sujetos a detención prolongada. Migrantes y solicitantes de asilo también son retenidos en estaciones de policía, donde las condiciones son más deplorables aún y donde a los detenidos no se les permite salir al aire libre durante meses.

En los lugares de detención, el hacinamiento, la falta de acceso al aire libre, la mala ventilación, la escasez de agua caliente o la mala dieta contribuyen al surgimiento y la difusión de enfermedades respiratorias, gastrointestinales, dermatológicas, y músculo-esqueléticas entre los detenidos. La detención también es dañina para su salud mental: muchos sufren síntomas de ansiedad, depresión y manifestaciones psicosomáticas, mientras que no es inusual que migrantes desesperados entren en huelga de hambre, se auto mutilen o incluso intenten suicidarse. Las autoridades griegas se han comprometido a proveer servicios médicos en centros de detención para migrantes. Por lo tanto, MSF está cerrando sus actividades médicas en instalaciones de detención de inmigración en el norte del país aunque la organización continúa reclamando a las autoridades que cumplan con este compromiso y garanticen un acceso amplio e ininterrumpido a la atención sanitaria de los migrantes y solicitantes de asilo detenidos.

“Los estados miembros de la UE y las instituciones europeas no pueden continuar eludiendo su parte de responsabilidad,” afirma Ioanna Kotsioni. “Con los estados de primera entrada de la inmigración irregular bajo mayor presión para restringir flujos de inmigración hacia la UE y usando la detención como medida de coacción, estos países no pueden ser considerados como responsables únicos del daño infringido a inmigrantes y solicitantes de asilo. Es una responsabilidad común y una vergüenza compartida.”

Por todo ello, MSF insta a Grecia y la Unión Europea a poner fin a la detención indiscriminada, sistemática y prolongada de personas solicitantes de asilo y migrantes; a paralizar la detención de personas en instalaciones inadecuadas; a suspender la detención de las personas vulnerables, como menores de edad, víctimas de tortura y pacientes con enfermedades crónicas. Además, MSF reclama invertir en un sistema de recepción que se adapta a las necesidades físicas, médicas y humanitarias de los migrantes y solicitantes de asilo.

Desde 2004, MSF ha facilitado asistencia médica y humanitaria a migrantes retenidos en centros de detención administrativa en Grecia, Malta e Italia. En Grecia MSF ha respondido (con fondos exclusivamente privados) a las necesidades médicas y humanitarias de migrantes recién llegados, solicitantes de asilo e inmigrantes en detención administrativa. Durante 2013 y 2014, MSF trabajó en seis instalaciones de detención de inmigración en el norte del país y realizó visitas de evaluación a 27 estaciones de policía regular y fronteriza, instalaciones de guardia costera y otros centros ubicados en todo el país heleno. En este periodo, equipos de MSF llevaron a cabo 5.441 consultas médicas y realizaron 365 referencias a centros de atención secundaria. Además, 22 migrantes fueron liberados por razones médicas como resultado de la intervención de la organización. Equipos de MSF también distribuyeron artículos de primera necesidad a migrantes detenidos, incluyendo 6.662 kits de higiene personal y 1.648 paquetes de ropa, zapatos y sacos de dormir.

 

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