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08.11.2007

MSF exhorta a Tailandia para que detenga el retorno forzado de los refugiados hmong a Laos

La organización insta a las autoridades a tomar las medidas necesarias para garantizar los derechos de los refugiados

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La organización internacional medico-humanitaria Médicos Sin Fronteras exhorta al Gobierno de Tailandia para que detenga los trámites de repatriación forzosa de 7.500 refugiados laosianos de la etnia hmong que actualmente están confinados en un campo en la provincia de Phetchabun, al norte del país. Los refugiados, que afirman que tuvieron que huir de la violencia y la persecución en Laos, sienten un profundo miedo a ser devueltos a su país.

Como la única organización internacional que trabaja dentro del campo, MSF insta al Gobierno tailandés para que lleve a cabo un proceso apropiado y objetivo de investigación, controlado por un tercero independiente y con legitimidad, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Esta tercera parte podría evaluar la legitimidad de sus miedos, verificar sus demandas de estatus de refugiado y protección y asegurar que cualquier repatriación a Laos sea voluntaria.

“Los refugiados hmong que atendemos en el campo de Huai Nam Khao desde 2005 nos dicen constantemente que tienen miedo a ser devueltos a Laos”, explica Gilles Isard, coordinador general de misión en Tailandia. “Cada día, son amenazados con un retorno inminente a Laos, de donde muchos dicen que huyeron por persecuciones y violencia, sin garantías creíbles de una repatriación segura. Esto viola no sólo los estándares internacionales de repatriación de refugiados si no que muestra una falta de respecto a la dignidad y seguridad de la gente que está viviendo con miedo”.

En mayo de 2007, los Gobiernos de Tailandia y Laos firmaron un acuerdo de seguridad fronteriza, que permite a Tailandia devolver a Laos a los personas de etnia hmong que piden asilo en cuanto llegan. En septiembre, las autoridades tailandesas y laosianas anunciaron su intención de repatriar por la fuerza a los refugiados hmong antes de finales de 2008 sin ningún proceso de investigación independiente. Según los estándares internacionales, la repatriación no puede ser forzada ni impuesta a los individuos que temen por sus vidas o por su seguridad. Además, cualquier proceso de repatriación debe contar con garantías internacionales de un retorno seguro. Tampoco estas condiciones están garantizadas en la población refugiada en el campo de Huai Nam Khao.

En las consultas médicas que ha llevado a cabo el equipo de MSF, la principal necesidad de la que hablan los refugiados hmong es la protección. Los pacientes dicen que tienen mucho miedo ante la perspectiva de una vuelta forzada a Laos. Para algunas de estas personas, esta situación provoca un intenso estrés y sufrimiento psicológico. Aunque los equipos de MSF dan asistencia psicológica a esta población, no pueden responder a la verdadera necesidad que esta gente manifiesta: la necesidad de protección frente a un retorno forzado. Por esta razón, MSF exhorta a las autoridades tailandesas a aceptar la presencia de otra organización, como el ACNUR, que puede juzgar y evaluar mejor las peticiones hechas por los refugiados hmong, confinados en el campo Huai Nam Khao y asegurar que sus derechos son protegidos.

Desde julio de 2005, MSF ha asistido a los refugiados hmong en la localidad tailandesa de Huai Nam Khao, en la provincia de Petchabun. Los equipos de MSF proporcionan asistencia médica y humanitaria a 7.500 refugiados, incluyendo asistencia sanitaria, apoyo psicosocial, distribución de material de ayuda y comida, y actividades de agua y saneamiento. Otro equipo de MSF está trabajando en Maesot, en la frontera con Myanmar, en un proyecto de tuberculosis donde trata una media de 600 trabajadores inmigrantes y refugiados birmanos cada año. Además, equipo de MSF está tratando a gente con VIH/sida en Tailandia.

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