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19.08.2015

Myanmar: las víctimas de las inundaciones, vulnerables al dengue

Dos semanas después de que severas inundaciones afectaran a aproximadamente un millón de personas en Myanmar, Médicos Sin Fronteras (MSF) está ampliando su apoyo a la respuesta del gobierno en el estado de Rakhine y la región de Sagaing.

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Esto ayudará a cubrir las necesidades inmediatas de aquellos afectados directamente por las inundaciones y a mitigar el elevado riesgo que sufren las comunidades de contraer enfermedades infecciosas transmitidas por agua o por picaduras de mosquitos,  incluyendo la malaria, diarrea y dengue. 

El dengue es endémico en el estado de Rakhine y en la región de Sagaing donde, tras las inundaciones, cientos de personas están viviendo en campamentos improvisados en escuelas, monasterios e iglesias. Según el Ministerio de Salud, entre enero y julio, un brote de dengue ha infectado a unas 16.000 personas en el país. 

“Esta es la temporada alta de dengue y necesitamos mantenernos vigilantes tras las inundaciones para prevenir la expansión del virus”, advierte Liesbeth Aelbrecht, Coordinadora de MSF en Myanmar. “Nos centraremos  en ayudar a tratar la enfermedad, así como a formar al personal del Ministerio de Salud y a los voluntarios sobre cómo fumigar los potenciales sitios de incubación del virus. Además, informaremos a las comunidades sobre cómo prevenir el dengue”. 

En Kalay, la ciudad más afectada de Sagaing, un 80% de las áreas rurales fueron afectadas por las inundaciones y alrededor de 22.000 personas fueron desplazadas. En los siguientes días, MSF donará 13.000 mosquiteras para ayudar a prevenir un potencial brote en el lugar, así como también  600 pruebas de diagnóstico rápido, capaces de detectar el dengue en 20 minutos.

En el estado de Rakhine, MSF ha complementado su respuesta inmediata a las inundaciones con vigilancia de enfermedades infecciosas, especialmente el dengue, y está lista, si se considera necesario, para responder a un brote. En la ciudad de Maungdaw, equipos de MSF están buscando y tratando activamente  a pacientes con diarrea; además, se está formando a trabajadores médicos locales para que hagan lo mismo. En la ciudad de Buithidaung, que sigue siendo un lugar de difícil acceso, MSF también está preparada para ayudar en caso de un brote. 

MSF empezará a apoyar al Ministerio de Salud en sus actividades médicas generales en Kalay, en donde muchas personas desplazadas están sufriendo de infecciones respiratorias, gripes y problemas de la piel. Además, MSF donará materiales para construir letrinas. 

Adicionalmente, un equipo médico móvil será enviado a la ciudad de Tamu, al norte de Kalay, una zona también gravemente afectada por las inundaciones prácticamente inaccesible. 

MSF ha trabajado en Myanmar desde 1992 y actualmente tiene proyectos médicos en los estados de Rakhine, Shan y Kachin, en la región de Thanintharyi y en Yangon. MSF ofrece servicios que incluyen atención médica básica, salud sexual y reproductiva, transferencias de emergencia y tratamiento anti malaria. Desde 2004, MSF ha tratado a más de 1.2 millones de personas con malaria a lo largo de país. MSF también es uno de los más importantes proveedores de tratamiento  y cuidado de VIH/SIDA en Myanmar: actualmente trata a unos 35.000 pacientes con VIH a lo largo del país, además de 1.500 pacientes con VIH y TB, y tuberculosis resistente a medicamentos. MSF tiene una larga experiencia brindando apoyo en situaciones de desastre; en 2008, tras el ciclón Nargis, ayudó a  460,000 personas.