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02.12.2005

Níger: la situación nutricional continúa siendo inquietante

Alrededor de 60.000 niños con desnutrición severa han sido admitidos en los centros de nutrición de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Níger, entre enero y noviembre de 2005. Johanne Sekkenes, coordinadora de la misión en Níger, hace balance de la situación.

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¿Cuál es la situación a finales de noviembre?

El número de admisiones en nuestros centros de nutrición terapéutica disminuye lentamente desde finales del mes de septiembre. Pero sigue siendo elevado: la semana del 14 al 21 de noviembre, aún admitimos a 644 niños en nuestros centros del distrito de Maradi. Algunas semanas después de las cosechas, la desnutrición sigue siendo importante. La crisis aún no se ha terminado.

En el sur de Maradi, donde las admisiones en los centros de nutrición han sido especialmente numerosas este año, muchas familias se endeudaron para obtener comida. A partir de ahora, tendrán que devolverlo con sacos de mijo o con dinero. Lo que más impacto tiene en la desnutrición es el acceso a los alimentos y no tanto que la cosecha haya sido buena o mala. Ahora bien, para todos los que, por distintas razones, no pudieron llenar sus graneros, el acceso se limita aún más, ya que el precio del mijo sigue siendo elevado en relación a otros años en la misma época y la ayuda internacional, en forma de distribuciones generales gratuitas, cesó el 10 de octubre.

Muchos niños menores de cinco años no tienen un acceso gratuito a los cuidados médicos. En la mayoría de los centros de salud, la consulta médica y los medicamentos son de pago. Con el final de la temporada de lluvias, los casos de paludismo disminuyen, pero las infecciones respiratorias van en aumento. A falta de cuidados, los niños pueden debilitarse rápidamente y sufrir desnutrición.

¿Qué balance haces de la crisis nutricional en Níger en 2005?

Las dimensiones de la crisis nutricional de este año son excepcionales. El problema de la desnutrición es crónico en Níger, pero en 2005 la situación es mucho más grave que en años anteriores. ¡De enero a noviembre, admitimos en nuestros centros en Níger alrededor de 60.000 niños con desnutrición severa! Nunca MSF, ni ninguna otra organización, habían admitido a tantos niños en un proyecto. Los productos alimenticios terapéuticos demostraron su eficacia, con una tasa de recuperación superior al 85%. Para MSF eso significa más de 50.000 niños curados.

¿Pero cuántas vidas habrían podido salvarse? Los principales actores tuvieron dificultades para poner en marcha las ayudas. Por una parte, el sistema de vigilancia existente resultó inadecuado y se subestimó la gravedad de la desnutrición en las zonas más vulnerables. Por otra parte, esta crisis ha revelado la ausencia de estrategias eficaces en Níger ante una urgencia alimenticia. Las estrategias de desarrollo (ventas de cereales a precios moderados, de bancos de cereales, programas comidas por trabajo, etc.) que continuaron hasta julio de 2005, no evitaron que decenas de millares de niños sufrieran desnutrición severa. Sólo después de que los grandes medios de comunicación se hicieran eco de la crisis, empezaron las distribuciones gratuitas de alimentos. La respuesta a la desnutrición moderada fue tardía y limitada.

¿Cuáles son las perspectivas para 2006?

Año tras año desde 2001, el número de admisiones en nuestros centros nutricionales ha ido en aumento. Estoy preocupada por lo que pueda suceder en 2006, ya que no veo que haya medidas suficientes para prevenir una nueva crisis nutricional. Tras la crisis en 2005, los actores de la ayuda son más numerosos hoy en Níger. El Gobierno nigerino, las agencias de la ONU y los financiadores afirman su voluntad de que una crisis como ésta no se vuelva a repetir. ¿Pero eso bastará? La previsiones de las organizaciones que han trabajado en esta crisis son pesimistas para el 2006, pero ¿cuáles son las acciones previstas en términos de prevención y tratamiento? Por nuestra parte, seguimos estando presentes en Níger. Transferimos una parte de nuestras actividades a otros actores y concentramos nuestras operaciones en la respuesta a la crisis nutricional en las zonas más afectadas.

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