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10.01.2006

Níger: MSF ha tratado a más de 2.200 niños con desnutrición severa en el área de Tanout

Durante el año 2005, MSF trató a más de 60.000 niños con desnutrición severa en el país

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Dentro de la tienda, dos médicos van de una cama a otra, examinando a los niños y hablando con sus madres. En cada cama hay una madre, preocupada y ahora también esperanzada, que cuida de su hijo. Es el centro de nutrición terapéutica que MSF ha abierto en Tanout, una de las zonas donde la crisis nutricional ha sido más grave este verano. Tanout está justo al sur del desierto del Sáhara, en el distrito de Zinder. A un día y medio en coche desde Niamey, la capital de Níger.

"La mayoría de estos niños moriría, si no les tratáramos", afirma Rosa Crestani, coordinadora de MSF en la emergencia en Tanout. “En cambio, cuando vienen aquí con sus madres, logramos que se salven más de un 90%. Desde que empezamos a trabajar en esta zona, a finales de agosto, hemos tratamos a más de 2.200 niños".

Aunque en principio el pico de la crisis ya ha pasado, niños con desnutrición severa, la mayoría menores de tres años, continúan llegando al centro acompañados de sus madres. "Siempre hay entre 20 y 40 niños desnutridos severos hospitalizados”, dice Rosa. La mayoría vienen de los centros nutricionales ambulatorios que hay por toda la zona de Tanout. MSF coloca los centros ambulatorios de forma que ninguna madre con hijos desnutridos tenga que andar más de 20 kilómetros para llegar al centro más cercano.

"Intentamos tratar a todos los niños desnutridos que podemos en los centros ambulatorios", dice Rosa. "Es más sencillo para las madres, que normalmente tienen otros hijos a los que cuidar".

En los centros ambulatorios, los niños con desnutrición severa van una vez a la semana con sus madres. Cuando engordan un poco, son examinados por una enfermera; entonces reciben comida para una semana (plumpy-nut, una leche que pueden tomar directamente los niños, sin que sea cocinada y sin agua); los medicamentos necesarios (en la mayoría de ocasiones contra la diarrea y la malaria); comida para sus familias; mosquiteras; mantas y jabón. Los niños vuelven cada semana, hasta que están completamente recuperados.

Pero, algunos niños llegan a los centros ambulatorios con una desnutrición muy severa y requieren inmediatamente hospitalización. Gracias a un servicio de ambulancias establecido por MSF, los niños son trasladados al centro de nutrición terapéutica en Tanout.

"Cuando llegan al centro de nutrición terapéutica, muchas veces están gravemente enfermos”, continúa Rosa. "Así, son hospitalizados, con sus madres, y se les tiene bajo vigilancia durante 24 horas. Reciben todos los cuidados médicos necesarios y alimentos terapéuticos, cuando ganan peso entonces se les da plumpy-nut". Después de dos semanas, normalmente los niños ya están bien para volver a sus pueblos. Allí, las madres les tienen que llevar al centro ambulatorio una vez por semana, hasta completar el tratamiento.

Fuera de la tienda, hay un grupo de madres sonrientes con sus hijos. Los niños se ven muchos más sanos que cuando estaban dentro de la tienda. "Mira a esas madres, mira cómo sonríen", dice Rosa. “Sus hijos han sobrevivido y saben que pronto volverán a casa".

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