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17.05.2007

Nigeria: atención de urgencia a víctimas de la violencia en el Delta del Níger

MSF trabaja en un centro de traumatología, proporcionando atención médica de urgencia en la región

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En la populosa región petrolífera del Delta del Níger, la lucha por el control de los recursos naturales ha desencadenado mortales brotes de violencia entre diferentes grupos armados con intereses tanto políticos como criminales. La total falta de servicios médicos de urgencia en la región llevó a MSF a abrir un centro de traumatología en el hospital Teme de Port Harcourt, la bulliciosa capital del estado de Rivers, en octubre de 2005.

“La gran mayoría de los casos que tratamos son de vida o muerte”, afirma Joe Pale, coordinador de terreno en Port Harcourt. “Si es necesario, podemos ampliar la actual capacidad del hospital de 70 a 110 camas utilizando tiendas de MSF”. El hospital Teme atiende lesiones relacionadas con la violencia, como heridas de bala o de arma blanca, palizas, agresiones sexuales, accidentes de tráfico y domésticos, y quemaduras.

Aunque existen otros centros en la ciudad, gran parte de la población no tiene acceso a los servicios de salud porque no puede pagar las tarifas o por la falta de personal y suministros médicos en dichas estructuras. Al igual que en otros países, la enorme riqueza proveniente de los recursos naturales –petróleo en el caso de Nigeria– contrasta con la pobreza generalizada y unos servicios médicos insuficientes. El centro de traumatología de MSF cubre un vacío en la atención médica de urgencia en esta región.

Tensión antes de las elecciones

“En marzo, el número de ingresos de urgencia relacionados con la violencia creció de forma significativa”, dice Pale. “Una noche de principios de marzo, dos grupos armados se enfrentaron en las calles de la ciudad y atendimos a 30 heridos de bala en unas cuatro horas; 16 fueron ingresados y cinco tuvieron que ser operados de urgencia. Es sólo un ejemplo de lo explosiva que puede llegar a ser la situación”.

El número de víctimas atendidas en el hospital Teme pasó de 38 en febrero a 72 en marzo, la mayoría de ellas durante la primera quincena. En las semanas siguientes, el número de ingresos relacionados con la violencia fue relativamente bajo en comparación, al no producirse mayores enfrentamientos.

Plan de preparación a emergencias
En el periodo previo a las elecciones nigerianas, el equipo de MSF revisó y mejoró el plan de preparación a emergencias para asegurar los suministros médicos necesarios y que el personal estuviera familiarizado con los procedimientos. Contar con un plan de este tipo permite al hospital afrontar situaciones en las que el número de pacientes excede con creces su capacidad. Pero implica tomar decisiones difíciles.

“En estas situaciones hay que adaptar los criterios, valorando la gravedad de las heridas y atendiendo a los pacientes en función de sus posibilidades de supervivencia. Esto permite sobrevivir a los que tienen más posibilidades”, declara el Dr. Bern-Thomas Niang’wa, director del hospital Teme. “Desgraciadamente, a los pacientes que no pueden ser atendidos sólo podemos darles cuidados paliativos, mientras nos centramos en los que sí podemos salvar”.

Esto requiere la coordinación de todos los servicios del hospital, incluso cambiar sus funciones y papeles, para garantizar la mejor atención posible al mayor número de pacientes posible.

Nuevas técnicas quirúrgicas
Cada mes se llevan a cabo entre 150 y 200 intervenciones quirúrgicas en los dos quirófanos del centro. Desde extirpar tejidos muertos o infectados, pasando por laparotomías (cirugía abdominal) o cirugía ortopédica, el número de intervenciones ha crecido significativamente desde que empezó el proyecto en octubre de 2005.

En enero de 2007, MSF empezó a tratar fracturas abiertas con osteosíntesis interna, una técnica utilizada por primera vez en los proyectos de la organización, que por operar en áreas de conflicto con condiciones muy básicas no suelen permitir el uso de métodos quirúrgicos más complejos. Esta técnica consiste en poner una placa o un clavo metálico en el hueso o miembro fracturado para fijar las partes rotas. Este tipo de fijación interna se practica habitualmente en los países desarrollados: requiere un entorno estéril, equipamiento quirúrgico específico como rayos X, placas metálicas, varillas, tornillos, cables... Tiene muchas ventajas sobre las técnicas de fijación externa, ya que acorta el tiempo de hospitalización, acelera la recuperación de los pacientes y reduce la incidencia de fracasos.

“La técnica de fijación interna nos ha permitido mejorar la calidad de nuestra asistencia y ganar espacio en la sala de traumatología”, declara el Dr. Niang’wa, “dado que las instalaciones de Port Harcourt lo permiten y que podemos garantizar las condiciones necesarias, pensamos que éste es un buen paso para mejorar la calidad de la asistencia y para introducir nuevas técnicas en nuestros programas”, añade.

Programa de rehabilitación
Otra mejora importante respecto al típico proyecto quirúrgico de MSF es la integración de un programa de rehabilitación a los servicios de traumatología. “Muchos pacientes escayolados o tratados con sistemas de tracción pasan mucho tiempo en cama”, explica Barbara Frederick, fisioterapeuta de MSF, “pueden perder movilidad a causa de la lesión y de la operación. Si empezamos enseguida con la fisioterapia, podemos evitar secuelas como la atrofia muscular”.

El objetivo de MSF es que los pacientes se puedan levantar antes, lo que les permite recuperar la movilidad y reincorporarse a su vida diaria más rápidamente. Un programa de rehabilitación similar que se llevó a cabo en Puerto Príncipe, Haití, en 2005, ha servido de modelo para introducir un componente de fisioterapia en el proyecto de Port Harcourt.

Desde octubre de 2005, más de 4.500 pacientes han ingresado en el servicio de urgencias traumatológicas del hospital Teme. De ellos, más de 1.100 por traumatismos relacionados con la violencia, incluyendo 380 heridos de bala. Los equipos quirúrgicos de MSF han realizado 1.700 intervenciones de urgencia.

MSF trabaja en Nigeria desde 1996. Actualmente, los equipos están formados por 42 trabajadores internacionales y 348 nacionales. En Lagos, MSF lleva a cabo un proyecto de atención integral de VIH/sida que cuenta con 1.500 pacientes; unos 1.100 están recibiendo tratamiento antirretroviral en el hospital general de la ciudad. MSF gestiona el centro de traumatología del hospital Teme desde noviembre de 2005. En el norte de Nigeria, la organización responde a emergencias (incluyendo nutricionales) y a epidemias de sarampión, meningitis y cólera.

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