Back to top
24.05.2005

"No es nuevo que se utilice una enfermedad para discriminar a un sector de la sociedad"

El cineasta argentino Ricardo Preve, en colaboración con MSF, presentó la semana pasada en Barcelona su último documental titulado "Chagas, un mal escondido".Esta enfermedad, silenciosa y silenciada, afecta a cerca de 20 millones de personas entre los sectores más pobres de Latinoamérica.<br />

-A A +A

¿Cómo le surge a un realizador de cine la inquietud de hacer una película sobre una enfermedad como ésta, a menudo ignorada por los medios?

Inicialmente la idea surge de una película que haremos el año que viene. Yo estaba escribiendo el guión, junto a dos escritoras argentinas, sobre una historia de amor-odio entre un médico de mi país y una mujer europea o americana que trabaja para la industria farmacéutica. Todo es simbólico, como ves. Entonces decidimos que el médico estuviera investigando sobre la enfermedad de Chagas. No queríamos cometer ninguna incorrección a nivel científico y, como yo había vivido de pequeño en el interior de Argentina, donde hay mucha prevalencia de Chagas, me ofrecí a investigar un poco más sobre la enfermedad. A principios de 2002 fui a recorrer los posibles lugares de grabación. Allí me encontré con un hombre que había sido mi compañero de aventuras cuando niños. Había contraído el Chagas. Eso me tocó muy de cerca. Entonces me puse a investigar más allá del guión, especialmente las alternativas de curación que había para mi amigo y sobre lo que estaba haciendo el gobierno en relación a la enfermedad. Descubrí que había muchas mentiras alrededor de este tema: estadísticas que no eran ciertas y un optimismo que, en mi opinión, no era justificado. La primera parte de la película habla un poco de eso.

¿Entonces la ficción es lo que te lleva a abordar una realidad que te había sido cercana, como la enfermedad de Chagas?

La idea sigue siendo hacer la película de ficción. Aunque en ella no se pueda abordar tan profundamente el tema del Chagas, sabemos que una película tiene un gran poder de convocatoria y puede despertar muchas inquietudes. El documental que ahora he presentado podría servir entonces como un material de acompañamiento. Si sale en DVD, se puede añadir a la película para la gente que tenga interés en profundizar en el tema.

¿Tratándose de una enfermedad silenciada, no te ha resultado difícil la promoción del documental?

Pensaba que así fuera, pero en las últimas semanas ha sido crucial el apoyo de Médicos Sin Fronteras, que ha hecho posible que viniera este documental a España. Creo que es importante, porque la colaboración entre Médicos Sin Fronteras y Ricardo Preve puede servir para ayudar a la gente. Además, esta relación les interesa también a las productoras de cine, porque todos quieren apoyar una causa que es justa y buena. Considerando que es un tema tan difícil de hacer visible, ha sido muy interesante la respuesta que he tenido hasta ahora.

¿Cómo crees que será el recibimiento del público en España, siendo una problemática tan lejana la que se trata en el documental?

La contestación a esa pregunta la espero con mucha ansiedad. No sé cómo responderá el público en España. Como sabes, nos unen muchos lazos y además hay un gran número de inmigrantes acá. En el documental se muestra la situación de pacientes con Chagas en otros países de Europa. De modo que se puede ver como un tema de Salud Pública también en España.

¿Puedes explicar un poco más por qué se puede ver como un tema de Salud Pública en nuestro país?

Primero creo que puede haber un porcentaje significativo de inmigrantes que tienen la enfermedad de Chagas. No se sabe cuántos porque no hay estudios al respecto. Muchas de estas personas vienen de las zonas más pobres de América Latina, donde la prevalencia de la enfermedad es muy alta. Creo que es una cuestión humanitaria tratar a esta gente. Si bien el Chagas no es curable en pacientes mayores de 12 o 14 años, sí hay medidas paliativas para estas personas. El otro problema es el de las madres embarazadas que llegan acá con el mal de Chagas. Y por supuesto, la necesidad de atender con especial énfasis a los niños que vienen de Latinoamérica y pueden traer la enfermedad, porque el Chagas sí es curable a edades más tempranas.
Se trata de un problema de salud que afecta a personas que están viviendo en España. Más tarde o más temprano, el país tendrá que hacerle frente.

¿Si el documental se llega a presentar en EEUU, no temes alguna reacción en contra?

De hecho, ya he recibido algunas. En el pueblo donde yo vivo, Charlottesville, Virginia, el hospital local no sólo se negó a que yo filmara imágenes de pacientes inmigrantes que querían ser analizados, sino que incluso se negó a analizarlos propiamente. Una estación de televisión filial de la NBC News hizo una nota informativa sobre esta situación. Hubo presiones de autoridades de la comunidad para que no se emitiera la información, bajo el argumento de que si la enfermedad es incurable para muchas de estas personas, para qué entonces les íbamos a provocar una preocupación. Los redactores del medio tuvieron bastante coraje y emitieron la nota a pesar de todo. Sin embargo, ya he recibido artículos más disparatados que trataban de hacer coincidir el mal de Chagas con la necesidad de contener la inmigración. Estos prejuicios no son nuevos: ya lo hemos vivido con el VIH cuando se quería marginalizar la enfermedad. No es nuevo que se utilice una enfermedad para discriminar a un sector de la sociedad.

El Chagas está relacionado con la pobreza de regiones olvidadas. Eso hace difícil saber con más precisión su alcance total. Durante la realización del documental, ¿has podido averiguar si la enfermedad ha crecido en los últimos años?

Si miras el documental, según la versión del gobierno argentino, parece que todo está mejorando muchísimo. Existe un optimismo de pensar que después de las grandes campañas de fumigación, el Chagas está controlado. Según lo que pude comprobar a través de los testimonios que aparecen en la película y de los muchos que no aparecen, esto no es así. Al contrario, el Chagas parece haber aumentado. Ya algunos gobiernos están empezando a dudar de las estadísticas oficiales.

¿Crees que las iniciativas como tu documental pueden originar algún tipo de respuesta de la industria farmacéutica para incentivar la investigación sobre nuevos tratamientos?

(Ricardo Preve toma aire y luego prosigue) Me pregunto eso yo también. Hemos hablado de la gente que ha venido a países como España, pero aún mayor es el problema de los 20 millones de personas que ya están infectadas y no tienen acceso a los medicamentos existentes. En este sentido, a todo director de cine le gusta pensar que su obra puede contribuir a cambiar algo las cosas. No sé si un directivo de Bayer o Roche se va a sensibilizar tanto que va a potenciar inmediatamente la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos para una enfermedad no comercial. En cualquier caso, lo ideal sería tener suficientes recursos para investigar y hallar una vacuna. Poder inmunizar a los niños y deshacernos de esta enfermedad sería el golpe mortal al Chagas.

 

Comentarios