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15.06.2015

Phumeza: una historia con final feliz

Queremos compartir la historia con final feliz de Phumeza Tisile, nuestra compañera en la lucha conjunta para conseguir que todo el mundo tenga acceso a diagnóstico adecuado y a tratamiento eficaz para la tuberculosis resistente a los medicamentos.

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La tuberculosis resistente a los medicamentos es una enfermedad que mata a tres personas en el mundo cada minuto, un millón y medio al año y que, junto al VIH, es la causa principal de muerte en Suráfrica.

Phumeza viajó en 2014 con MSF a la Asamblea Mundial de la Salud para presentar las 53.000 firmas de apoyo al manifiesto "Diagnostícame, trátame", en el que pedíamos mejores diagnósticos y tratamientos para las formas de tuberculosis resistentes a los fármacos. Una tuberculosis extremadamente resistente a los medicamentos la mantuvo durante más de tres años recibiendo un tratamiento agresivo y muy doloroso que la curó pero que le hizo perder el 100% de audición.

Ahora, gracias a una campaña de crowdfunding, Phumeza ha podido financiarse una cirugía que le ha devuelto la audición, tal como explica el periodista Pablo Trillo en este emocionante artículo.

"El mensaje de Phumeza Tisile es, o debería ser, un himno para el resto. Es la voz de los que no la tienen. La voz de los millones que fallecen cada año víctimas de diferentes enfermedades; la voz de los mismos millones que fallecen cada año dos veces víctimas, también, de una enfermedad común y que es, quizá, la enfermedad más peligrosa de todas: el olvido."

 

Cronología: la lucha de Phumeza Tisile 

 

© Samantha Reinders

Phumeza soportó dos años de doloroso tratamiento para la tuberculosis extensivamente resistente a los medicamentos (XDR-TB), y sobrevivió con la ayuda de su médico de MSF.

 

© MSF

Los regímenes de tratamiento que ha seguido Phumeza comportaron tomar puñados de píldoras cada día y meses de dolorosas inyecciones. Los efectos secundarios eran terribles. Las inyecciones la dejaron sorda. Ella afirma, “Este tratamiento supone todo un reto…día tras día vomitas, tienes problemas cutáneos, y la lista continúa.”

 

© Samantha Reinders

Tras ocho meses de tratamiento para la XDR-TB, una nueva prueba reveló que Phumeza no estaba respondiendo a su medicación. Tenía pocas esperanzas de recuperación. Después conoció a la doctora de MSF Jenny Hughes, que pensaba que seguramente un tratamiento diferente funcionaría. Phumeza escribe, “Qué puedo decir. Jenny es la mejor…Se preocupa de verdad. ¿El premio a la mejor médica? Se merece 100 de esos premios.

 

© Samantha Reinders

El tratamiento que recibió Phumeza como último recurso parecía funcionar. Entonces, de repente, volvió a recaer de nuevo con XDR-TB. Dr. Jenny le dijo que probablemente no sobreviviría y le urgió que viese a un sacerdote: "Era la paciente perfecta. Se ceñía a su tratamiento, a pesar de las nauseas y los vómitos, y de que después incluso perdió el oído."

 

© MSF

Phumeza sabía que estaba al borde de la muerte, pero seguía con su difícil tratamiento. Entonces, algo más tarde, se produjo algo remarcable: ¡los resultados de sus pruebas revelaron que por fin el tratamiento estaba funcionando! Phumeza escribe, "He estado en el infierno y he vuelto…Voy a vencer a esta cosa > ESO ESPERO < y olvidar incluso que ha existido."

 

© Sydelle WIllow Smith

Más de tres años después de haber sido diagnosticada con TB, Phumeza celebró su curación con una fiesta en la clínica de TB de MSF en Khayelitsha, Sudáfrica, donde anteriormente había pasado varios meses. Escribe: “¡El mejor día! ¡He vencido cuando lo tenía todo en contra! ... ¡¡¡MIRADME HOY, ESTOY CURADA!!!”


 

 

 

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