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13.07.2007

"Queremos ver menos niños muriendo de desnutrición"

Entrevista con la doctora Susan Shepherd, coordinadora médica de MSF en Níger

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Susan Shepherd está ayudando a implementar una nueva definición de desnutrición aguda severa en el programa de nutrición de Maradi a fin de identificar a niños que presentan un alto riesgo de mortalidad. Paralelamente, los niños que corren el riesgo de padecer desnutrición severa reciben nutrición suplementaria durante los meses más críticos

¿Cuál es la situación actual?
Es un año típicamente difícil, la época de escasez o hunger gap ha empezado y las familias en las aldeas se ven obligadas a reducir el número de comidas. Tienen que racionar unas reservas de mijo ya muy reducidas e intentar gastar lo menos posible del poco dinero que tienen para comprar otros productos alimenticios como leche o judías, puesto que aún tienen que esperar cuatro meses más a que llegue la época de recolección.

Aunque hay un cierto grado de heterogeneidad en la situación alimentaria de las familias, la situación nutricional de los niños menores de tres años es relativamente homogénea. Los más pequeños son los primeros en verse afectados por causa de una nutrición insuficiente porque mayoritariamente se alimentan de mijo, y ocasionalmente leche. Durante este periodo de crecimiento rápido, estos pequeños tienen considerables necesidades específicas y prácticamente ninguno de ellos tiene acceso a alimentos especiales para bebés, enriquecidos con nutrientes esenciales, que se utilizan de forma generalizada en países donde la comida ya suele ser rica y variada. Las deficiencias nutricionales les hacen susceptibles a infecciones y un gran número de ellos ha alcanzado el estadio de desnutrición aguda, cuando el cuerpo aprovecha sus propias reservas para sobrevivir y gradualmente las va gastando. En nuestros centros nutricionales en los departamentos de Guidan Roumdji y de Madarounfa estamos tratando actualmente a 4.000 niños con desnutrición aguda severa, y más de 200 casos de desnutrición aguda severa con complicaciones están siendo tratados en el hospital de Maradi. Aproximadamente se producen 10 muertes a la semana.

¿Cómo podemos impedir que los niños continúen muriendo de desnutrición?
Tratándoles lo antes posible. Cuando los niños padecen desnutrición aguda, su sistema inmunológico está tan dañado que el peligro de mortalidad aumenta enormemente. Una simple enfermedad infantil como una infección respiratoria aguda o una gastroenteritis en niños con desnutrición puede acarrear rápidamente importantes complicaciones y el peligro de muerte es elevado. La gran mayoría de niños son tratados antes de que aparezcan las complicaciones médicas, en centros de nutrición no demasiado lejos de sus casas, con un alimento terapéutico preparado listo para comer y reciben tratamiento médico en el caso de padecer alguna afección asociada sin complicaciones, como una infección de oído o malaria. Una vigilancia médica semanal posibilita una respuesta rápida si el niño no gana peso o si la enfermedad que padece empeora, pero es la madre quien se convierte en la principal cuidadora del niño, dándole el suplemento preparado dos veces al día durante aproximadamente un mes.
Sabemos que el 95% de los niños que padecen desnutrición aguda tienen entre seis meses y tres años. Este grupo de edad incluye a los niños en fase de destete, la crítica transición en la vida de un niño que empieza cuando comienza a comer algo más además de la leche materna y acaba cuando ya han completado la fase rápida de crecimiento. También sabemos que los picos de desnutrición aguda se sitúan entre junio y octubre cada año, durante el hunger gap.

¿Es posible prevenir este pico de desnutrición que ocurre cada año?
En 2006, conseguimos con éxito prevenir el pico de desnutrición aguda severa tratando a los niños en la fase aguda moderada. ¡Pero decenas de miles de niños acuden a los centros nutricionales en un periodo de tiempo muy corto de cinco a seis meses! Y decenas de miles más padecen deficiencias nutricionales y enferman con gran facilidad, a veces gravemente. ¡En 2006, realizamos aproximadamente 250.000 consultas médicas, en los centros nutricionales y los centros de salud!

Este año, decidimos proporcionar tratamiento en un centro nutricional para niños de alto riesgo de mortalidad por desnutrición aguda y ampliar los suplementos nutricionales en el departamento de Guidan Roumdji, a todos los niños de edades comprendidas entre los seis meses y los tres años. Basándonos en las admisiones en 2006, estimamos que la mitad de los niños dentro de este grupo de edad en este departamento padecieron desnutrición aguda el año pasado. En mayo empezamos a distribuir cuatro tarros de una preparado listo para comer al mes. Los niños de riesgo reciben tres cucharadas al día, lo que les proporciona una dosis diaria completa de nutrientes esenciales y 250 kilocalorías. Éste es un suplemento alimenticio que se tomará además de la comida habitual. Las distribuciones continuarán hasta la época de la recolección, para aproximadamente 63.000 niños. Los niños que enferman son trasladados al centro o al puesto de salud más próximo. Los niños menores de cinco años ahora reciben tratamiento gratuito en las estructuras del Ministerio de Salud de Níger.
Es demasiado pronto todavía para evaluar los resultados, pero ya hemos empezado a notar un ligero descenso de las admisiones en los centros nutricionales entre los niños que viven en la zona donde distribuimos el suplemento. Además, hemos observado que estos niños padecen menos complicaciones médicas que requieran referencias a un centro de hospitalización. Éstos son signos esperanzadores.

¿Cuáles son los criterios de admisión para identificar a los niños con riesgo de mortalidad por desnutrición?
Ésta es una cuestión decisiva, puesto que hasta ahora no hemos tenido los criterios adecuados para identificar a los niños de mayor riesgo de mortalidad por desnutrición aguda severa. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud recientemente ha publicado nuevos estándares de crecimiento a partir del estudio de niños en África, Europa, Asia y América. Este estudio confirma que los niños de todo el mundo crecen y ganan peso al mismo ritmo durante los primeros dos años de vida si tienen acceso a los alimentos suficientes en lo que a calidad y cantidad se refiere (y agua potable limpia). Éstos son nuevos estándares de crecimiento que hacen posible identificar mejor a los niños que presentan un riesgo de mortalidad, particularmente aquellos de edades comprendidas entre los 6 y los 12 meses.
Observamos que una tercera parte de los niños admitidos en nuestros programas en 2006 que murieron padecían desnutrición severa (según la antigua definición) y dos tercios por desnutrición moderada. Si nos fijamos en datos como la edad, el peso y la talla, de estos mismos niños, según la nueva definición de la OMS de la desnutrición aguda severa, el 80% de los niños que murieron entran en la categoría de la desnutrición severa. Estos nuevos estándares nos permiten concentrar recursos médicos en los niños de mayor riesgo de mortalidad debido a la desnutrición.
Pensamos que nuestra intervención puede tener más impacto en la morbilidad o número de casos de enfermedad, y la mortalidad infantil asociada a la desnutrición proporcionando a los niños dentro del grupo de edad de riesgo suplementos nutricionales y concentrando recursos médicos en los niños con desnutrición con un elevado riesgo de mortalidad.

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