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21.08.2006

RCA: MSF traspasa su proyecto de enfermedad del sueño en Haut Mbomou

Tras cinco años de trabajo, la tasa de prevalencia se ha reducido al 0,5% en la región, con 76.000 pruebas realizadas y 1.500 personas tratadas

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El pasado mes de julio, Médicos Sin Fronteras (MSF) traspasó al Ministerio de Salud de la República Centroafricana (RCA) su proyecto para el control de la enfermedad del sueño en la región de Haut Mbomou, al este del país. Durante cinco años de trabajo, los equipos de la organización realizaron 76.000 pruebas de diagnóstico y proporcionaron tratamiento a 1.500 personas.

La infección por tripanosomiasis humana africana (THA), o enfermedad del sueño, se produce por la picadura de la mosca tsé-tsé, que transmite el parásito conocido como tripanosoma. Éste se multiplica en la sangre y el sistema linfático y, sin tratamiento, pasa a reproducirse después en el cerebro y el sistema nervioso central. Los primeros síntomas son fiebre, dolor de cabeza y articular, pasando después a trastornos sensoriales y del sueño, así como convulsiones y alteraciones del comportamiento que pueden ir desde la confusión hasta la locura. Si no recibe tratamiento en esta fase, el enfermo entra en coma y muere. Se estima que cerca de 60 millones de personas están expuestas a la THA en los países en desarrollo, y que cada año fallecen unas 60.000 y se declaran 400.000 nuevos casos; sólo 40.000 de ellos son diagnosticados y tratados.

Con tasas de prevalencia de hasta el 10% en algunas regiones, la RCA es el país con mayor incidencia de la enfermedad, por detrás de la República Democrática del Congo (RDC) y Angola. Cuando MSF llegó a Haut Mbomou en 2001, esta prefectura era el foco de tripanosomiasis con más casos anuales declarados en el país –más de la mitad del total– y una prevalencia de entre el 7 y el 10% según las áreas. Se trata de una región de difícil acceso que cuenta con 19 estructuras de salud que ofrecen una cobertura sanitaria insuficiente para una población de cerca de 40.000 personas.

El proyecto, en el que MSF ha colaborado con el Ministerio de Salud y el Programa nacional de lucha contra la tripanosomiasis humana africana (PNLTHA), tuvo dos ejes principales: detección de casos en las estructuras de salud y fuera de las mismas mediante equipos móviles (quedando cubierto hasta un 75% de la población de la prefectura), y tratamiento apropiado con posterior seguimiento de los pacientes. Todo ello se completó con programas de formación del personal sanitario local y con actividades de sensibilización a través de casi 200 agentes comunitarios, con el fin de animar a la población a someterse a las pruebas, algo de vital importancia en áreas en las que la enfermedad se relaciona a menudo con la brujería.

En el transcurso del proyecto, resultó esencial el cambio en el protocolo oficial de tratamiento en esta prefectura, pudiéndose pasar del uso del melarsoprol a la eflornitina (DFMO). Según explica Carmen Pérez, coordinadora de terreno de MSF en Haut Mbomou, “el antiguo tratamiento era muy agresivo, ya que es un derivado del arsénico, es extremadamente doloroso y, de hecho, causa la muerte a uno de cada 20 pacientes”, además de generar cada vez más resistencias. La eflornitina, sin embargo, “es capaz de matar al parásito que causa la enfermedad en 14 días y sin causar tanto sufrimiento al enfermo”, lo que también reforzó la confianza de la población en los beneficios del diagnóstico y el tratamiento.

“Tratar a 1.500 personas es salvar 1.500 vidas, porque la enfermedad del sueño es mortal si no se trata, y eso es un logro importante”, apunta Carmen Pérez. Asimismo, el trabajo de MSF permitió reducir la tasa de prevalencia de la enfermedad al 0,5% de media en esta prefectura. Dado que el compromiso de permanencia de MSF era de cinco años, en enero de 2006 se inició el proceso de traspaso del proyecto al Ministerio de Salud, y desde entonces se ha trabajado en el refuerzo de la formación del personal local (hasta llegar a un total de 33 profesionales entre enfermeros, auxiliares y técnicos de laboratorio). Con el fin de garantizar la continuidad del programa, MSF también ha donado a las estructuras de salud material, equipos y kits de laboratorio y de tratamiento.

En el momento de su cierre, el proyecto de Haut Mbomou contaba con cuatro trabajadores expatriados (un médico, una enfermera, un logista y una técnico de laboratorio) y 39 trabajadores nacionales. Su coste total ha sido de más de 800.000 euros. El proyecto proporcionó también tratamiento contra la malaria mediante terapia combinada con artemisinina (TCA).

MSF trabaja en la RCA desde 1997, con proyectos de tratamiento y prevención de la malaria y la enfermedad del sueño, así como asistencia en emergencias. En el marco de la creciente inestabilidad en la frontera con Chad, se acaba de lanzar un nuevo proyecto en las subprefecturas de Kabo y Batangafo (noroeste del país) con el fin de mejorar el acceso de la población a una atención sanitaria gratuita y de calidad, y responder a posibles emergencias.

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