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20.06.2017

“Nunca había visto tanto sarampión en Kivu Sur”

Janet Alonso, nicaragüense de 66 años, trabajó por primera vez en República Democrática del Congo (RDC) hace más de una década. Hablamos con ella del sarampión en Kivu Sur, una provincia afectada por 20 años de conflicto.

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¿Qué es lo más relevante que has vivido en estos cuatro últimos meses?

En estos cuatro meses, la cuestión más relevante, además de una erupción del sarampión como nunca antes había visto, ha sido la de la consolidación de la estrategia comunitaria en las zonas de salud de Kalehe y Lulingu, en las que tratamos de hacer la salud más accesible a las comunidades que más lo necesitan o que más alejadas están. Se trata de mantener en pequeños centros de salud antes abandonados, o en lugares estratégicos en la comunidad, una o dos personas, denominadas agentes comunitarios, que pueden iniciar tratamiento allí mismo en cuestiones como malaria o desnutrición.

¿Es un modelo con éxito?

Hemos detectado que tanto la morbilidad como la mortalidad han disminuido y que a los hospitales nos llegan casos graves, pero llegan a tiempo gracias a una detección temprana. En mayo ampliaremos esta estrategia para que también se pueda ofrecer salud reproductiva. Estas personas han sido formadas para confirmar la malaria a través de test rápidos, por ejemplo. Además, conocen los signos de gravedad del paludismo y derivan a los pacientes a los establecimientos de salud medicalizados. En la actualidad disponemos de 10 puntos para malaria y 10 para desnutrición.

¿Qué hace relevante que haya sarampión?

Respecto al sarampión, debo decir que nunca había visto tantas zonas de la provincia en la que eclosionara con tanta virulencia. Tenemos que tener en cuenta que las coberturas reales de vacunación oficiales son siempre deficitarias debido a muchos factores: la falta de acceso a la población, la lejanía de los pueblos y la dificultad orográfica de la zona, la falta de recursos humanos, una movilidad extrema de la población en momentos de conflicto y la inexistencia de una vigilancia epidemiológica real.

¿Por qué es importante vacunar y qué hace que los equipos de MSF lo hagan de forma masiva en Kivu Sur en particular?

Está siendo un año difícil y hay que tener en cuenta que la propia situación de la provincia, con problemas graves como el conflicto armado, la inseguridad alimentaria constante, la lejanía de las poblaciones a las estructuras de salud o la falta de recursos humanos especializados en los mismos, hace que todo confluya en círculos viciosos que pueden ser letales: los niños desnutridos que se infectan con sarampión tienen pronósticos mucho peores y los niños que cogen sarampión pueden acabar con sistemas muy frágiles y desnutridos por la enfermedad.

¿A cuánta población se ha llegado y qué problemas ha habido para ello?

El problema en la provincia es asimismo la falta de capacidad para poder atajar la enfermedad de forma masiva y rápida: nosotros no damos abasto. Intentamos llegar a todas las áreas, pero no podemos llegar a todas de vez con la proporción necesaria: hemos vacunado a más de 200.000 niños en los últimos meses en Kivu Sur. Es muy frustrante, porque es un esfuerzo ingente en equipos, recursos materiales y gente y es destinar casi toda nuestra energía a acabar con una epidemia, que, de tener coberturas adecuadas a través sobre todo del Programa de Vacunación de rutina, o a través de campañas nacionales, no se tendría que haber producido. Es un reto muy difícil, sí.

Hemos finalizado asimismo la actividad de MSF en Shabunda. 

Sí, ha sido otro de los momentos relevantes, el del traspaso de las operaciones en Shabunda, después de seis años de trabajo y tras detectar que los problemas existentes que motivaron en primer lugar nuestra intervención allí se han ido modificando y son debido más a problemas estructurales en los cuales nosotros no podremos, como organización humanitaria, tener una incidencia mayor (según indicadores de mortalidad, desnutrición, malaria...). Nos vamos dejando al personal allí con buena formación, con material y con una buena educación sanitaria entre la comunidad.

 Janet Alonso regresará a Kivu Sur en septiembre.