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25.04.2006

Seis meses después de la tormenta tropical Stan

En octubre de 2005, decenas de miles de personas perdieron todos sus bienes cuando la tormenta tropical Stan golpeó Centroamérica. Laurent Dedieu, responsable de logística de MSF, supervisó la asistencia en la región de Chinquimulilla, Guatemala. El proyecto finalizó a mediados de febrero de 2006.

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¿Qué tipo de intervención de emergencia llevó a cabo MSF tras el paso de la tormenta tropical Stan?

Una parte importante de la intervención fue la distribución de material, como por ejemplo kits de higiene, porque estábamos preocupados por un posible aumento de enfermedades relacionadas con el agua contaminada. En total, MSF distribuyó 5.000 kits, aproximadamente a 25.000 personas en un solo mes. Utilizábamos una lista de personas afectadas que nos dio el Ministerio de Salud y las autoridades locales, con más de 3.000 personas viviendo en los refugios de emergencia o “albergues”. Más tarde, identificamos a 1.900 familias más que eran excluidas o marginadas, como por ejemplo los trabajadores inmigrantes. Ellos no estaban en la lista pero claramente necesitaban nuestra ayuda.

También proporcionamos mosquiteras en dos etapas. En un primer momento, hasta el día 15 de noviembre distribuimos 9.500 mosquiteras. Esto supone una media de tres por familia. A principios de enero de 2006, hicimos una segunda distribución de 6.000 mosquiteras.

Afortunadamente no hubo un aumento de enfermedades. MSF instaló un sistema de vigilancia epidemiológica, basado en una red de ocho centros de salud en la región de Chinquimulilla, que monitoreaba malaria, hepatitis A, fiebre del dengue y diarrea. No vimos ningún aumento de casos que justificará una intervención médica de MSF.

¿Qué otros problemas tenía la población después del paso del Stan?

El refugio y el acceso a agua eran los más importantes. Un estudio sistemático de las fuentes de agua era esencial para la respuesta. En la fase de emergencia, MSF utilizó camiones cisterna para asegurar el acceso a agua potable en los ocho puestos de salud y en otros cuatro emplazamientos. MSF también distribuyó tabletas de cloro y dirigió programas de educación de salud para enseñar a la población las prácticas básicas de higiene, que reducen el riesgo de enfermedades trasmitidas por el agua. La gente respondió positivamente a estos programas de educación. Después, limpiamos 50 pozos y excavamos 33 nuevos para que la población tuvieran más acceso al agua. Otras ONG y el Ministerio de Salud se hicieron cargo de limpiar otros pozos existentes, y en algunas comunidades desafortunadamente se quedaron sin acceso a agua potable. MSF intentó descubrir las personas a las que no había llegado el sistema de ayuda.

Rápidamente, quedó claro que la tormenta tropical había causado más inundaciones que los corrimientos de tierra en el departamento de Santa Rosa. El río Los Esclavos, por ejemplo, se desbordó y 47 casas fueron totalmente destruidas. Valoramos diferentes opciones para ayudar a las familias que habían perdido sus casas y decidimos dar asistencia a esta gente, a pesar de que no era la típica acción de emergencia médica que realiza una organización como MSF. Tuvimos que responder a las necesidades, distribuyendo material de construcción –sobre todo madera– y kits de cocina. Al final, nuestros equipos construyeron 47 casas para las familias que realmente lo habían perdido todo.

DETALLE DE LA RESPUESTA DE EMERGENCIA DESPUÉS DEL STAN

En Chiquimulilla, en el departamento de Santa Rosa, MSF dio asistencia de emergencia a la población desde octubre de 2005 a febrero de 2006. MSF distribuyó material de ayuda, como kits de higiene y mosquiteras a 5.000 familias, excavó 33 nuevos pozos de agua y limpió 50 de los que ya existían. También construyó 47 casas para las personas que lo habían perdido todo.

En Solala, en la municipalidad de Santiago de Atitlán, MSF trabajó desde octubre a diciembre de 2005 y centró su actividad en proyectos de salud y de agua. Se instalaron tres tanques de agua que abastecían a 6.000 personas que vivían en los refugios cercanos, con cerca de 74.000 litros de agua por día en las primeras semanas (generalmente, cada persona necesita entre 15 y 20 litros de agua por día). En noviembre, estos tanques proporcionaban 34.000 litros al día para las más de 1.400 personas que todavía seguían en los refugios. MSF también apoyó al centro de salud en la vigilancia epidemiológica en la semanas posteriores a la tormenta tropical. Además, MSF dio apoyo psicosocial a los afectados.

Desde mediados de octubre a mediados de diciembre de 2005, MSF asistió a 13.500 personas en Coatepeque y hasta finales de enero de 2006, a 4.800 personas en Ocós. Esto incluyó asegurar el suministro de antirretrovirales (ARV) para las personas seropositivas, cuidados médicos a los desplazados, vigilancia epidemiológica, limpieza de pozos y distribución de agua potable.

MSF continúa trabajando en Guatemala, en proyectos de VIH/SIDA, Chagas y atención a los niños de la calle.

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