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10.02.2016

Siria: el sistema de salud está al borde del colapso en el distrito de Azaz

MSF alerta de que un incremento de los combates provocará nuevos desplazamientos masivos y ahondará la crisis humanitaria.

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El sistema de salud del distrito de Azaz, en el norte de Siria, se encuentra en una situación enormemente precaria y amenaza con derrumbarse por completo. De esta forma, se agravaría una crisis humanitaria que ya se ha intensificado tras el recrudecimiento de los combates, que ha generado la huida de decenas de miles de personas.

Muchos desplazados buscan la seguridad en zonas fronterizas con Turquía. Las últimas estimaciones calculan que, al menos, 30.000 personas habrían llegado a la zona en los últimos días. En su mayoría, los nuevos desplazados se han asentado en zonas al aire libre alrededor de los campos que ya albergaban a decenas de miles de personas.

La actual intensificación de los combates en la zona está llevando al límite el precario sistema de salud. Hospitales y centros de salud en Azaz y de la zona rural que rodea la ciudad de Alepo han sido golpeados por bombardeos en las dos últimas semanas, incluidos tres centros apoyados por MSF.

“El distrito de Azaz ha pagado uno de los precios más altos en esta guerra, en la que seguimos viendo cómo la atención médica es asediada”, explica la coordinadora general de las operaciones de MSF en Siria, Muskilda Zancada. “Estamos extremadamente preocupados por la situación en el sur del distrito (el más cercano a Alepo), donde el personal médico teme por su vida y se ha visto obligado a huir y cerrar los hospitales o a dejar operativos solo algunos servicios de urgencia”, añadió Zancada.

MSF exige a las partes en conflicto que tomen las medidas necesarias para evitar mayores desplazamientos masivos y la intensificación de la actual crisis humanitaria. Los ataques sobre los escasos centros de salud que aún funcionan deben cesar. MSF también demanda que se detengan los combates y bombardeos en zonas densamente pobladas, al menos hasta que los civiles puedan refugiarse en áreas seguras y que cuenten con servicios básicos.

La organización también alerta de que las agencias y las organizaciones de ayuda se encuentran desbordadas. Intentan cubrir las necesidades básicas como alojamiento, comida, agua y saneamiento, pero no serán capaces de gestionar la llegada de más desplazados. “En los campos ya no cabe más gente”, advierte Zancada. “Los recién llegados, incluyendo niños y ancianos, tendrán que quedarse durante días al aire libre con temperaturas gélidas. Eso podría provocar importantes problemas de salud, entre los cuales destaca el riesgo de neumonía”, añade la coordinadora.

Los equipos de MSF en el distrito de Azaz están distribuyendo entre los desplazados productos de primera necesidad como tiendas y mantas, y de momento han podido asistir a 800 familias. Preocupan especialmente las familias que están ubicadas fuera de los campos y que casi no han recibido ayuda.

Desde el sábado, el hospital de MSF en el norte del distrito ha registrado un incremento de cerca del 50% en las consultas externas, y está realizando unas 160 consultas diarias, la mayoría por infecciones respiratorias. Asimismo MSF ha aumentado de 28 a 36 el número de camas disponibles en el centro y está preparándose para incrementar aún más la capacidad de respuesta.