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26.02.2016

Comienza en India la audiencia por la oposición a la patente del sofosbuvir de Gilead

La oposición busca garantizar que millones de personas excluidas de los acuerdos de la farmacéutica estadounidense accedan a medicamentos genéricos asequibles.

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Hoy comienzan las vistas en la Oficina de Patentes india para determinar si la compañía farmacéutica estadounidense Gilead Sciences merece una patente para el sofosbuvir, un medicamento para tratar la hepatitis C por el que la empresa cobra en la actualidad 1.000 dólares (900 euros) por píldora en Estados Unidos. Este proceso podría tener importantes implicaciones para millones de pacientes que esperan acceder a un precio asequible a un medicamento vital frente a la hepatitis C.

Las comparecencias están relacionadas con la oposición a la patente presentada por los abogados de la Iniciativa de Medicamentos, Acceso y Conocimiento (I-MAK, por sus siglas en inglés) en noviembre de 2013 junto a la Red de Delhi de Personas Positivas (DNP+). En la oposición, los abogados argumentaron que el sofosbuvir es “un avance antiguo" y no cumple con el estándar necesario para ser patentado en India. Médicos sin Fronteras (MSF), que depende de los fármacos genéricos para sus actividades médicas en todo el mundo, apoya este esfuerzo para asegurar que la producción abierta de genéricos de sofosbuvir es posible. Las patentes para el sofosbuvir han sido rechazadas en Egipto, China y Ucrania, y se han presentado otras oposiciones en Argentina, Brasil, Rusia, Tailandia y la Unión Europea.

Pacientes con VIH y hepatitis C se han manifestado en las inmediaciones de la Oficina de Patentes de Nueva Delhi, instando a los funcionarios a no ceder a la presión sobre el Gobierno indio para conceder a ciegas y de forma apresurada patentes a multinacionales farmacéuticas. India continúa bajo la enorme presión de dichas empresas y del Gobierno de Estados Unidos para atenuar sus políticas de patentes con el fin de asegurar que estas se conceden con mucha más facilidad a estas compañías.

"Gilead está cobrando precios abusivos en muchos países y empleando las patentes para impedir que los pacientes de otros estados adquieran versiones igualmente efectivas del medicamento a un precio más bajo”, afirma Loon Gangte, de DNP +. "Estamos ante un racionamiento global del tratamiento. Siento que hemos regresado a los primeros días de la batalla para el tratamiento del VIH, donde los pacientes viven o mueren según el lugar donde viven".

Gilead lanzó en Estados Unidos el sofosbuvir a finales de 2013 a un precio de 1.000 dólares por pastilla (84.000 dólares, unos 76.000 euros, para un tratamiento completo de 12 semanas) La compañía ha fijado precios igualmente altos en países desarrollados. Gilead ha firmado acuerdos de licencia con varios fabricantes indios que han desarrollado y están empezando a comercializar versiones genéricas del sofosbuvir. Sin embargo, estos acuerdos imponen muchas restricciones, incluyendo qué estados pueden tener acceso a los medicamentos producidos bajo estas licencias. Así, excluyen a un gran número de países de ingresos medios que soportan una prevalencia muy alta de hepatitis C. De esta forma, unas 49 millones de personas con hepatitis C, más del 40% de la carga mundial de la enfermedad, carecen de acceso a este medicamento.

"Gilead quiere que el mundo piense que sus acuerdos de licencias han resuelto el problema mundial de acceso a este medicamento. Sin embargo, la misma Gilead pide a países como Tailandia, Malasia y Brasil que paguen miles de dólares por su sofosbuvir cuando las versiones genéricas indias del fármaco ya están disponibles por 335 dólares, unos 300 euros, por un tratamiento completo ", subraya Tahir Amin, abogado y co-fundador de I-MAK. "Estos acuerdos de licencia son una forma de Gilead para controlar a sus competidores en India y un intento de persuadir a la Oficina de Patentes de que merecen una patente para un compuesto que se basa en avances que no son nuevos".

Se estima que en todo el mundo unos 150 millones de personas están infectadas con hepatitis C y 700.000 mueren a causa de la enfermedad cada año. Si no se trata, puede causar cirrosis y cáncer hepático. Los tratamientos previos solo lograban un ratio de curación de un 50% y podían causar efectos secundarios insoportables. El sofosbuvir y otros antivirales de acción directa curan en un periodo de 12 a 24 semanas. Sin embargo, los pacientes tanto de los países ricos como de los menos desarrollados, reciben la misma respuesta: no pueden recibir el tratamiento a causa de su desorbitado precio.

"Gilead afirma que este fármaco tiene un precio basado en el valor que aporta, pero una cura que casi nadie puede permitirse no sirve para nada", denuncia la Dra. Isabelle Andrieux-Meyer, asesora de Hepatitis Viral de MSF. "Hemos comenzado el tratamiento de personas con hepatitis C en varios países y queremos expandir este programa. Sin embargo, solo podemos convencer a los gobiernos para ampliar el tratamiento si este tiene un precio asequible allí donde la gente lo requiere. Las patentes y los acuerdos de licencia restrictivos no deben interponerse en el camino de los esfuerzos de los países de ingresos medios para proporcionar a los pacientes el tratamiento que necesitan para seguir con vida".

India ha sido llamada la ‘farmacia del mundo en desarrollo’ porque produce muchas versiones genéricas asequibles de fármacos patentados en otros lugares. Más del 80% de los medicamentos para el VIH utilizados en los países en desarrollo proceden de India, que tiene la capacidad para producir estos medicamentos merced a una ley de patentes que pone el listón muy alto para que los fármacos reciban la patente. Esto permite a los fabricantes de genéricos competir por el mercado y bajar los precios.

"Medicamentos para la hepatitis C como el sofosbuvir son compuestos relativamente simples y baratos de producir", explica el Dr. Andrew Hill, farmacólogo de la Universidad de Liverpool, que ha publicado un estudio que muestra que el sofosbuvir podría producirse por 101 dólares (91 euros) para un curso de tratamiento de 12 semanas. "Gilead ya ha facturado más de 32.000 millones de dólares (29.000 millones de euros) por las ventas de dos tratamientos para la hepatitis C en poco más de dos años. Solo el año pasado, la compañía obtuvo unos beneficios de 18.000 millones de dólares (16.328 millones de euros) por la venta de estos tratamientos. Las proyecciones de beneficios constantes para los fármacos orales contra la hepatitis C son abrumadoras y no tienen relación alguna con lo que cuesta fabricar estos medicamentos", añade.